Biografía
Édouard Manet

Manet es uno de los pintores más reconocidos a nivel mundial ya que su obra pictórica es admirada en cualquier rincón del mundo.

Este pintor nació en París el 23 de enero de 1832 en el seno de una familia de alta estirpe social. Siendo muy pequeño empezó a demostrar sus dotes artísticas en el campo de la pintura y a pesar de que la calidad de sus dibujos denotaba un genio en Manet; su padre quería que estudiará la carrera de leyes, mientras que el artista francés tenía otras metas ya que quería entrar en la Academia Naval (École Navale) donde no superó la prueba de ingreso.

Se decide a presentar su primera obra en el reconocido Salón de París en el año 1859  

Este deseo se mantuvó durante un largo tiempo hasta que finalmente desistió de la idea de entrar en la Academia Naval (École Navale) ingresando en el taller de Couture donde comenzó a depurar sus técnicas pictóricas.

Fue en aquel momento cuando Manet empezó a conocer la obra de pintores como Goya, Velázquez o Tiziano; por los que se sintió realmente atraído; además en aquella época en la que estudiaba en el taller de Couture demostró su marcada personalidad debido a que se enfrentó varias veces con su maestro ya que consideraba que la enseñanza que impartía era demasiada anticuada.

Ya en el año 1856, Manet decide comenzar otro camino pasando a formar parte del estudio de Balleroy quien era un conocido pintor de temas de caza. Es en esta época cuando Manet se está nutriendo de todo tipo de corrientes pictóricas por lo que sus viajes por Italia, Holanda,... le hacen crecer como artista.

Manet se decide a presentar su primera obra en el reconocido Salón de París en el año 1859. Este fue quizás su primer fracaso ya que el jurado rechazó inmediatamente la obra presentada por el pintor a la que la título: "Bebedor de absenta" ("Le Buveur d'absinthe"). Pero Manet no se dio por vencido y continuó con sus composiciones pictóricas, las que volvió a presentar en el mismo Salón dos años más tarde. Fue en este momento cuando el jurado alabó su obra debido principalmente al perfecto manejo de los contrastes.

Con el tiempo Manet empezó a reflejar en todas sus obras escenas de la vida parisina; además de que se siente seguro ya que con la muerte de su padre recibe una gran herencia con lo que no tiene que preocuparse de vivir de la pintura ya que podía mantenerse sin necesidad de vender obras pictóricas.

Manet continuó presentando obras al Salón de París como "El almuerzo sobre la hierba" ("Le Déjeuner sur l'herbe"), la cual volvió a ser rechazada pero por aquel entonces ya se había creado el Salón de los Rechazados (Salon des Refusés) con lo que sus obras pudieron ser vistas por el público.

En el año 1863 Manet conoce a otros pintores como Monet y Degas pasando así a tener una relación muy estrecha con el grupo de los impresionistas. Édouard era considerado como un pintor transgresor y en 1865 lo volvió a demostrar presentado al Salón de París dos nuevas obras denominadas "Cristo escarnecido por los soldados" y "Olimpia" ("Olympia").

En la andadura artística de Manet hay que destacar la gran amistad que trabó con Émile Zola quien le dio su total apoyo y comenzó a defender su obra a muerte después de que en la Exposición Universal de París de 1867 no se admitiera ninguna obra de este pintor. De aquella gran amistad hoy en día podemos disfrutar del retrato que Manet regalo a su amigo Zola. Este rechazo lo impulsó a crear su propia Exposición, la cual no tuvo éxito y resultó un fracaso moral para el artista. Algunas obras que también pasaron inadvertidas en esa época fueron "Desayuno en el taller" ("Le déjeuner dans l'atelier") o "El fusilamiento del Emperador Maximiliano" ("L'Exécution de l'Empereur Maximilien").

Ya en 1873 se gana los aplausos del jurado el Salón de París con su obra "La buena caña (Retrato de Émile Bellot, grabador y litogógrafo)" "Le Bon Bock".

 
Su pintura que ha sido calificada de excepcional y única

Más tarde en los cuadros de Manet encontramos su mayor acercamiento al impresionismo en obras como "Argenteuil" en la que las pinceladas representan a la perfección el movimiento, además de efectuar un detallado estudio de la luz.

Para el año 1876 en la vida de Manet aparece el mal de una enfermedad llamada ataxia aunque esto no supuso un freno para aquel pintor de nacimiento que siguió aumentando su variada obra pictórica.

Finalmente el 30 de abril de 1883 el pintor francés muere tras haber sufrido la amputación de su pierna izquierda tras una gangrena.

Manet fue sin duda alguna un pintor controvertido que supo enfrentarse a los grandes "dinosaurios" de la pintura creando expectativas positivas entre los jóvenes artistas que comenzaban a nacer y que serían quienes más tarde llevarían la batuta de todos los movimientos pictóricos. Por esta razón y por la belleza de sus obras, en la actualidad son muchos los seguidores de su pintura que ha sido calificada de excepcional y única en estilo, belleza y forma.

...por Ruth García
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