El
día 23 de marzo es la fecha en la que nace José
Victoriano González-Pérez, o mejor dicho, el conocido
Juan Gris en la capital española.
Este
pintor madrileño, bajo este seudónimo "un
tanto oscuro" representa una de las figuras más significativas
de la historia del arte español y un gran exponente del
cubismo sintético. Estudia sin interés en la Escuela
de Artes y Oficios de Madrid pero la abandona y comienza a iniciarse
en el complejo y enigmático mundo de la pintura. Juan Gris
se convierte en discípulo del académico José
Moreno Carbonero y empieza a publicar dibujos modernistas en revistas
de poesía y prensa en general como "Blanco y Negro"
y "Madrid Cómico".
El
artista madrileño en 1906 pone rumbo a París
donde se instala en el estudio del pintor Daniel Vázquez
Díaz y poco tiempo después conoce a Pablo Picasso.
El
pintor madrileño vivió una infancia feliz. Su padre,
Gregorio González, empresario papelero casado con Isabel
Pérez tuvieron catorce hijos de los cuales el número
trece lo encabezaba José Victoriano González, nuestro
Juan Gris. Estudió en buenos colegios hasta que su afición
y facilidad por el dibujo hicieron que tomara clases en distintas
escuelas de Arte. El estilo académico y rígido hizo
que José renunciase a seguir con el aprendizaje de la pintura
convencional.
El artista
madrileño en 1906 pone rumbo a París donde se instala
en el estudio del pintor Daniel Vázquez Díaz y poco
tiempo después conoce a Pablo Picasso. Fascinado por el
ambiente artístico que le rodea y gracias a Picasso conoce
a maestros del pincel de la talla de Georges Braque y Maurice
Raynal, poetas como Apollinaire, Max Jacob, André Salmon
y comerciantes como Daniel-Henry Kahnweiler. Instalado en un estudio
cercano al de Picasso en el edificio "Bateau Lavoir"
malvive trabajando como ilustrador de varias revistas francesas
como "Le Rire", "Le Charivari", "Le
Témoin" al tiempo que manda sus dibujos a la revista
humorística catalana "Papitu". Después
de unos años con problemas económicos y sentimentales,
nació su hijo Jorge fruto de una relación con su
amante Lucie Belin donde el pintor madrileño al separarse
de su pareja tuvo que enviar a su niño a España para educarse con los hermanos de Gris, así que, en 1910
empezó a dedicarse exclusivamente a pintar.
Las influencias
de Picasso, Braque, Cézanne hiceron que naciera en él
el estilo cubista por el que se haría famoso en todo el
mundo. Ya en 1912 incorporado al movimiento cubista celebra su
primera exposición individual en la Galería Sagot
de París, participa en el Salon des Indépendants
donde exhibe su cuadro "Homenaje a Picasso (Retrato de Picasso)". A partir
de aquí participa en numerosas muestras cubistas, en junio
expone en "Société de Peinture" en Rouen,
al mes siguiente en las Galerías Dalmau de Barcelona, en
la exposición de la Galería Hans Goltz con "Die
neue Kunst" en Munich…
Comenzó
con cuadros grises -como su apellido- que cambió a mediados
del año 1914, fecha en la que se podría empezar
a disfrutar de composiciones más coloristas con collages
que otorgaban originalidad a sus obras dentro del mundo del cubismo.
Cuadros que simbolizan esta época más alegres son
"Violín y guitarra" ("Violon et guitare"), "El torero",
"Las tres cartas", "Guitarra ante el mar"
(Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía,
Madrid) y breve pero resplandeciente fue la aparición
por primera vez de los papiers collés, es decir, papeles
pegados que empleó en su obra "El reloj".
Durante
los años de la Primera Guerra Mundial, el maestro madrileño
sufre un estado de ansiedad tanto en el campo vital como en el
panorama profesional. Al poco de estallar el conflicto huye a
París acompañado de su mujer, Josette, con destino
al pueblecito pesquero de Collioure. Allí reside unos meses
y sufre una persecución policial por su condición
de inmigrante y de aquellos ingratos días, Juan Gris sólo
conserva un dulce recuerdo, su amistad con Matisse a quien evoca
en las composiciones de ventanas que se inauguran poco después.
Realmente
no será hasta el 1924 cuando el madrileño
Juan Gris no formará parte del cerrado núcleo
de los grandes artistas.
La
última década de vida del pintor español
Juan Gris coincide con los bulliciosos años veinte. En
1920 se le diagnostica una grave afección pulmonar que
le hace trasladarse hasta Boulogne-sur-Seine ya que allí
predominaba un clima más cálido y soleado beneficioso
para los continuos ataques de asma que sufría. A causa
de su enfermedad su trabajo se vio empañado por una serie
de naturalezas muertas con ventanas, donde descubre una veta amable
que coincide en el tiempo con sus composiciones de melancólicos
personajes. La tórrida y alegre atmósfera mediterránea
contentaban por aquella época el "carácter
gris" de este genio de la pintura española.
Si en la primera
etapa de su vida se podían apreciar formas cubistas suaves,
en la segunda parte abandona conscientemente el cubismo por una
tentación naturalista, de espíritu más sereno
y muy del gusto de la "vuelta al orden", es decir,
su pintura evolucionó hasta el denominado "Retorno
al orden".
Realmente
no será hasta el 1924 cuando el madrileño Juan Gris
no formará parte del cerrado núcleo de los grandes
artistas. Pero en ese año sus pinturas empezaron a cotizarse
como grandes obras de arte y realizó sus creaciones más
conocidas como "La Mujer del Cesto", "El libro
rojo", "El mantel Azul" o "Mujer en la
ventana". Pero su felicidad duró poco ya que a la
temprana edad de cuarenta años abandonaba a su familia,
sus amigos, su mundo pictórico definitivamente. El 11 de
mayo de 1927 José Victoriano González-Pérez
o Juan Gris fallece en Boulogne-sur-Seine a consecuencia de una
aguda crisis asmática.
Y
como suele pasar en estos casos, cuando se trata de un
gran maestro, artista o personal el reconocimiento no
fue inmediato, aún hubo que esperar varios años
para que se le considerara unánimemente como uno
de los más grandes artistas del cubismo durante
el siglo XX.