Joan
Miró es uno de los mejores pintores españoles del
siglo pasado. Su obra llena de luz, sencillez y alegría
es la más mágica representación del surrealismo.
Sus
murales, sus litografías y decoraciones teatrales le hacen
ser conocido mundialmente, e identificado al primer vistazo por
su pintura fresca, irreal, ingenua y colorida que cautiva al espectador
de su obra transportándolo a mundos mágicos. El
que fue representante del surrealismo, el gran Joan Miró
nació el 20 de abril de 1893 en Barcelona. Joan Miró
procedía de una familia humilde y a pesar de que en su
juventud tenía que trabajar en una droguería empezó
a estudiar en la Escuela Superior de Artes Industriales y Bellas Artes en la Llotja ya que
su pasión por el dibujo y la pintura estaban muy arraigadas
en él.
A
los 23 años se empieza a sentir influido por la poesía
francesa y por las revistas de vanguardia y dos años más
tarde hace su primera exposición pictórica en las
Galerías Dalmau que era por aquel entonces el centro de
la vanguardia. En esos años su obra está caracterizada
por estar repleta de colores vivos y brillantes y en ella se percibe
influencia de diversas tendencias artísticas como el fauvismo,
el cubismo o el folclore catalán. Como
muchos de los artistas españoles de aquella época
Miró viaja a París en 1922 instalando su propio
taller junto al de André Masson.
En 1925 comenzó su fulgurante éxito en Francia en una exposición que realizó en la Galería Pierre Loeb
En
su llegada a París conoce a diversas figuras como Picasso o Max Jacob, además de entrar en contacto con el
dadaísmo y sumergirse en la lectura de Apollinaire
y Rimbaud entre otros. Influido por estas corrientes abandona
el realismo y se introduce en una corriente más
imaginaria aproximándose a lo que después
sería habitual en toda su obra, al surrealismo.
De
estos años destacan obras como "La tierra labrada",
"Paisaje catalán (El cazador)" o "La masía". Esta última obra
fue comprada por el famoso y conocido escritor, Ernest
Hemingway, que era muy admirado por Miró.
En
1925 comenzó su fulgurante éxito en Francia en una exposición que realizó en la Galería
Pierre Loeb (Galerie Pierre Loeb). En estos años comenzó su despegue
internacional ya que en 1928 el Museo de Arte Moderno (MoMA)
de Nueva York adquirió dos de sus telas.
Más
tarde en 1931 hace una exposición en París de sus
esculturas, ya que Miró siempre estuvo innovando
con materiales, formas, colores, pinturas al temple, pinturas
sobre cartón... Al año siguiente Joan Miró
realiza los decorados, figuras, y telón para el Ballet Ruso de Montecarlo en
"Juegos infantiles" ("Jeux d'enfants") que
se estrenó en el Gran Teatro del Liceu de Barcelona.
Será
en la época de la Guerra Civil española
cuando regresa a París. En estos años y
debido a la situación política de España
realiza la serie "Pinturas salvajes" en las que muestra las sombras
y la angustia que se desprende de aquel momento. De nuevo
en 1941 expone en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York
con su primera gran exposición retrospectiva de
su obra.
A
partir de 1944 empieza a trabajar la cerámica con
Josep Lluis Sert realizando esculturas en arcilla, en
terracota y en bronce. La fama de Miró está
consagrada en esos momentos y en 1958 realiza para la
UNESCO de París el "Muro de la Luna" y el "Muro del Sol" junto a Josep Llorens Artigas. Todos estos años
pasados desde 1920, Miró trata de reflejar en sus
obras la búsqueda del objeto, realizando una gran
cantidad de collages y esculturas surrealistas. Será
a partir de los años 60 cuando empieza la última
etapa pictórica de Miró que llevará
a cabo hasta la muerte.
Con respecto
a la vida sentimental de Joan Miró sabemos que es un hombre
sencillo que no tiene excentricidades y que lleva una vida tranquila
casándose en 1929 con Pilar Juncosa en Palma de Mallorca
con quien vivió en París y más tarde en España y con quien tuvo a su hija Dolores, dos años después
de celebrar su matrimonio.
Está claro que la pintura de Miró es inclasificable porque es única
Miró
comienza a trabajar con mucha frecuencia en las esculturas
en bronce al igual que las telas empiezan a ser monumentales
y el aislamiento de formas, colores y signos es habitual
en todas las obras de esta época. La intensidad
de estas obras empieza a basarse únicamente en
los signos, en la gestualidad y en el sintetismo destacando
obras como la ya inigualable "Mujer, pájaro, estrella".
Otro
de los puntos fuertes de Miró es la litografía
en la que junto a las esculturas objeto, los grandes murales
y las decoraciones teatrales destaca el surrealismo característico
del artista. En 1975 a modo de reconocimiento
se inaugura oficialmente la Fundación Joan Miró,
centro de Estudios de Arte Contemporáneo (Fundació Joan Miró, Centre d'Estudis d'Art Contemporani) en la
ciudad de Barcelona. Además debido al trabajo realizado
por Miró y a su trayectoria artística en
1979 será nombrado Doctor Honoris Causa por la
Universidad de Barcelona.
El
artista catalán muere en Palma de Mallorca en 1983 rodeado
de sus propias exposiciones.
Joan
Miró fue el artista de la línea imaginativa
y surrealista que ha sido definido por el que fue uno
de los exponentes del movimiento en París, Breton
como "el más surrealista de todos nosotros".
Está claro que la pintura de Miró es inclasificable
porque es única sobre todo en su última
etapa pictórica en la que el color y la línea
son una unidad que habiendo encontrado la simplicidad
y llegando a parecer incluso infantil es admirada por
todos aquellos amantes y críticos del arte debido
a las emociones que trasmite su obra que transporta a
mundos alegres en los que la luna o el pájaro son
los auténticos protagonistas de la luz y el color.