Historia del Arte
Arquitectura Moderna
:: Técnica y arte confluyen en la novedosa estética ::

El siglo XX crea un lenguaje con valentía para romper la tradición, los supuestos estéticos de la herencia clásica y abrirse hacia un nuevo horizonte.

Exterior Empire State Building en New York

Una nueva comprensión de la arquitectura actual, un cambio en la actitud contemplativa de la arquitectura del pasado, una nueva conciencia estética y una nueva postura, ante los significados del arte y de la construcción, se ubican en una sociedad, víctima de los problemas sociales que conlleva la revolución industrial. Estos nuevos problemas humanos que exigen soluciones actuales, la rebeldía ante el pasado ecléctico y la libertad creadora de los artistas a comienzos de siglo, son las condiciones que amparan el nacimiento de una nueva estética, sin referencias en el pasado.

La arquitectura moderna acomete una profunda revisión conceptual de la arquitectura, cuyas coordenadas quedaran definidas por el espacio, espacio interior y espacio habitable. Es la más preciada conquista del arte constructor, rescatar las construcciones de su pasado tradicional, para crear una arquitectura humana y habitable, pasar de la decoración de fachadas a la creación de espacios.
Los arquitectos modernos manejan los volúmenes y los espacios con criterios decididamente novedosos, haciendo desaparecer toda la teoría plástica de la Antigüedad, serán los sutiles volúmenes producto de los materiales actuales y las recientes necesidades, quienes impongan la novedosa recopilación de formas.
La funcionalidad constituirá el empeño de la nueva estética, definida por una armoniosa distribución en el interior con una conveniente matización de la luz, la integración de la construcción en su entorno y una grata habitabilidad.

Las personalidades más destacadas de la arquitectura del siglo XX, con teorías enteramente individuales, se agrupan en el movimiento racionalista del periodo de entreguerras.  

Las personalidades más destacadas de la arquitectura del siglo XX, con teorías enteramente individuales, se agrupan en el movimiento racionalista del periodo de entreguerras, precisado por la simplicidad de las formas, el retorno a los volúmenes elementales y la lógica constructiva, antepuesta a la sensación y la evasión ornamental. Los rascacielos en América, respuesta estética y técnica a la situación social, son originarios de Sullivan y toda la Escuela de Chicago. En Europa Adolf Loos sacrifica todo el decorado, en nombre de la concepción espacial de volúmenes limpios y austeros, en homenaje a la nueva visión arquitectónica. Su Casa Steiner de Viena es un manifiesto a la nueva visión arquitectónica.

El hombre como núcleo de la colectividad, la inquietud por diseñar proporciones canónicas y dimensiones armónicas, partiendo de las medidas humanas, son las teorías de Le Corbusier que se encuentran magistralmente representadas en cada una de sus obras. La fuerza arrolladora de sus escritos, en los que recupera la dimensión humana, para incorporarla a toda su producción, se anticipan en todo un siglo a las edificaciones de su época. La Villa Saboya, en Poissy (Francia), es la obra que mejor conjuga todos sus postulados arquitectónicos, donde el volumen puro y exacto, transporta el alma humana hacia un desconocido deleite estético.

Sede de la Bauhaus en Dessau

Walter Gropius constituye la escuela de diseño Bauhaus, donde se intenta armonizar la arquitectura técnica y el arte y cuyos magistrales esquemas conceptuales influyen enormemente sobre la arquitectura y el diseño. La mayor virtud de la obra de Gropius, es su carencia de estilo. Por rechazar las ideas apriorísticas y concebir una arquitectura ceñida a las necesidades concretas. Posee un gusto especial por las superficies diáfanas que se refleja en la Fábrica de Fagus, donde consigue escapar a cualquier compromiso con posturas predeterminadas, en el desarrollo de una arquitectura lógica, tranquila y sin estridencias. Su obra maestra es el diseño de la sede de la Bauhaus, planteada desde infinidad de perspectivas que coinciden con la esencia cubista; la presentación de los volúmenes y la transparencia de las enormes ventanas que permiten ver la estructura interna y los muros posteriores, confieren a la estructura una imagen simultánea.

El interés por los materiales como elemento expresivo será definitorio de la obra de Mies van der Rohe, que emplea la piedra, los mármoles, el acero, el vidrio con absoluto despojo y pureza, confiriendo a la edificación una inusual trascendencia. Con la misma honestidad que maneja los materiales, construye espacios siempre abiertos y distendidos hacia el exterior, en un intento constante de integración con el entorno.

Los regímenes totalitarios europeos y el estallido e la Segunda Guerra Mundial producen una situación de crisis creadora y detención de toda actividad edilicia. Sólo en América se desarrollará una arquitectura nueva y absolutamente moderna, aunque menos intelectual, promovida por un buen grado de caudal creativo, proveniente de la europea. Es la arquitectura orgánica, que toma al hombre como constante referencia, en un sentido más individual y poético que Le Corbusier.

 
Los regímenes totalitarios europeos y el estallido e la Segunda Guerra Mundial producen una situación de crisis creadora y detención de toda actividad edilicia.

Frank Lloyd Wright es el más impresionante arquitecto del siglo XX, magnífico por su modo diferente de entender la arquitectura, intenta integrarla en su contexto natural y siempre meditando, sobre las peculiaridades del grupo de hombres al que se destina. Los espacios internos son ilimitados y se confunden con los externos, en construcciones de marcadas coincidencias con la arquitectura japonesa. El Museo Solomon Guggenheim de Nueva York, considerado una de las edificaciones de excepcional importancia histórica, es una construcción con forma de cono invertido, donde el interior consiste en una suave rampa que permite la contemplación de las obras, creando una sensación de permanente continuidad, donde el espacio y el tiempo se fusionan en una unidad indisoluble.

Al término de la Segunda Guerra Mundial, la actividad urbanística de reconstrucción de ciudades es el quehacer arquitectónico más destacado. Pietro Luigi Nervi es el constructor más trascendental de Europa en este momento. Dotado de una gran calidad técnica, manifiesta su destreza al explotar todos los recursos de las nuevas tecnologías y los nuevos materiales, en la creación de una obra monumental, colmada de sensibilidad. La audacia cada vez mayor de los arquitectos de América del Norte, eleva rascacielos infinitos, transformados en verdaderas cajas de luz.

La Villa Saboya, en Poissy (Francia)

Los buenos niveles económicos que alcanzan en esta época algunos países sudamericanos, adentran a los constructores en la pesquisa de una arquitectura definitoria y resolutiva, que fusiona a partes iguales el símbolo y la función.

En España, la obra de Eduardo Torroja ofrece un alto interés por la plasticidad, completamente innovadora y desconocida en todo el mundo, con la que dota al cemento. Las acusadas personalidades de Miguel Fisac, Bofill, Fernández de Alba...etc, obtienen en su proyectos, un efectivo sentido racional, acompañado en ocasiones de un expresionismo patentemente humanístico.

Del estilo moderno se comprendió simplemente una estética superficial, confundida por el fervor racionalista. Pero fueron el aburrimiento ante esta estética, unido a las crisis ambientales, los que causaron la obligada búsqueda de otras alternativas arquitectónicas.

...por Beatriz Anta

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