"Declaramos
que el esplendor del mundo se ha enriquecido con una belleza nueva:
la belleza de la velocidad. Un automóvil rugiente, que
parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria
de Samotracia. Queremos demoler los museos, las bibliotecas, combatir
el moralismo, el feminismo y todas las vilezas oportunistas y
utilitarias". Marinetti.
Este
fragmento pertenece al Primer Manifiesto Futurista publicado en Le Fígaro el 20 de febrero de 1909,
firmado por Marinetti, se expresa como el primer grito de apelación
por un arte contemporáneo e insiste en el tema de la velocidad,
la irracionalidad y los instintos, como expresión de la
vorágine de la vida moderna, opuesta a los postulados de
la tradición. Su carga combativa es un canto al amor, al
peligro, a la fuerza y a la temeridad. Se propone la destrucción
de las instituciones representadas por el gobierno, las academias
y el Vaticano, con el fin de despertar a la sociedad a la naciente
modernidad. El divorcio, la distribución de las riquezas,
la igualdad del hombre y la mujer, son puntos capitales recogidos
en su programa político. Se defiende la guerra como única
vía para la depuración de un mundo anticuado y decadente,
y se considera al militarismo, como sistema de revalorización
del sentido patriótico.
Boccioni,
Carrà, Russolo, Balla y Severini, son un grupo de autores,
que apoyan de modo incondicional las revolucionarias ideas deMarinetti y se aficionan a la redacción de sus
propios manifiestos, con el objetivo de iniciar un humanismo dinámico,
sentando las bases del arte
futurista, en la concepción de la máquinacomo única expresión del dinamismo y la
velocidad, como el nuevo signo de su tiempo.
El
verdadero reto para los futuristas gravitaba en encontrar un estilo
propio y definido, diferente por completo a las tradicionales
formas del arte. Componen sus cuadros mediante la superposición
de planos fragmentados con el deseo de transmitir una sensación
de movimiento. Es un difícil intento de plasmar en sus
pinturas el dinamismo, entendido como la deformación y
desmaterialización que sufren tanto los objetos, como el
espacio en el momento de producirse la acción. Los futuristas
no aspiran a la captación de un instante puntual, como
ocurría en el Impresionismo, intentan plasmar en sus telas,
la suma de instantes que conjuntamente constituyen la acción.
El
verdadero reto para los futuristas gravitaba en encontrar
un estilo propio y definido.
Utilizan
la fragmentación de los volúmenes y las líneas,
como vehículo de representación del objeto en movimiento
y reiteran estas divisiones hasta lograr la saturación
del plano, de este modo consiguieron con éxito la simultaneidad,
uno de sus objetivos primordiales. Caballos, perros y figuras
humanas pintadas con varias cabezas o series radiales de extremidades,
el sonido representado como una sucesión de ondas y el
color con variaciones de forma prismática, son características
esenciales de su estilo. Los
fulminantes y movedizos lienzos de las obras futuristas transmiten
la emoción y el vértigo de los nuevos tiempos y
arrollan al espectador situado en su posición estática.
Carrà,
cofundador del movimiento futurista manifiesta en sus obras una
clara referencia cubista, vanguardia por la que se decantó
en el último periodo de su vida artística. Sus obras Ritmo de los objetos y Trenes son sus representaciones más futuristas por definición.
La obra de Boccioni, también se mantuvo bajo la influencia
del cubismo, a la vez que introducía los principios de
dinamismo y simultaneidad, de formas y espacios que se mueven
al mismo tiempo, pero en direcciones contrarias. En
su Manifiesto Técnico de Pintura Futurista expone la condena del pasado, la hostilidad hacía el arte
naturista, ignora a los críticos de arte y expresa su repulsa
por los conceptos de armonía y estética aplicados
a la pintura.
Su
obra Dinamismo de un jugador de fútbol se compone de colores y planos disgregados como en un pseudofotograma,
que conquistan una verdadera representación del movimiento.
Balla
iniciado por el poeta Marinetti, fue uno de los más firmes
representantes del movimiento. Su obra idolatra los nuevos adelantos
de la ciencia y la técnica, realizando representaciones
completamente transformadas y alteradas, pero sin alcanzar la
abstracción completa, a la vez que revela una enorme inquietud
por el dinamismo de las formas, la ubicación de la luz
y la combinación del espectro cromático.
Su
primer cuadro futurista Dinamismo de un perro con correa,
muestra la inherente preocupación de la vanguardia por
visualizar las teorías del movimiento, que Balla resuelve
con uno de sus más originales recursos: la desintegracióny la simultaneidad de las formas en una repetición
casi infinita, que permitía captar todas las secuencias
del movimiento de una sola vez.
El
futurismo emplaza su capital en Milán, ciudad industrial
por excelencia.
Severini
manifestó su entusiasmo por el futurismo durante un corto
periodo de tiempo, en el que sirviéndose de las técnicas
ofrecidas por el cubismo, consiguió obras verdaderamente
concordantes con las bases teóricas del estilo. Introduce
el tema central de la máquina, como medio para expresar
el movimiento y persigue la saturación de los planos y
ladivisión de colores, con el objetivo
de procurar un mayor dinamismo.
Los cuadros de pequeño formato de Russolo incorporan los
conceptos de simultaneidad y dinamismo, con soluciones equivalentes
a los demás miembros del grupo, claramente manifiestas
en Casas, luces y cielo, unas sus más
famosas obras.
Antonio
Sant'Elia conocido como el único arquitecto perteneciente
al movimiento futurista, propuso una construcción con fecha
de caducidad, conforme a los nuevos tiempos, diseñada para
la generación que la disfrutaría y no para la eternidad.
El
futurismo emplaza su capital en Milán, ciudad industrial
por excelencia y tuvo una gran repercusión social, hasta
1916, convirtiéndose en el punto de partida de la modernización
italiana. Recorrió una vida corta, puesto que el cine ofrecía
posibilidades más auténticas de imágenes
en movimiento; la mayoría de sus miembros terminaron afiliándose
a movimientos de extrema derecha, dejando como única herencia,
la sensibilidad por una nueva dimensión de la vida moderna,
las máquinas y la velocidad.