Técnicas Artísticas
Fresco

A menudo el término pictórico "fresco" se utiliza incorrectamente para describir muchas formas de pintura mural. El auténtico fresco fue denominado por los grandes maestros como buona fresco, que se considera el gran medio tradicional.

El verdadero fresco es a las técnicas pictóricas lo que el Latín es a los idiomas. En Italia pueden verse frescos de todos los períodos, arrancando desde la Roma Imperial, e incluyendo muchas de las grandes obras maestras del arte occidental.

  Los procedimientos para pintar el fresco son muy laboriosos y se necesita muchísimo tiempo.

La pintura mural es una técnica empleada desde la Antigüedad; las civilizaciones prehistóricas ya realizaban representaciones pictóricas sobre las paredes de las cuevas, las cuales parecen asociadas a ciertos ritos de caza. En periodos tan importantes como la civilización Egipcia, las decoraciones de las pirámides y de las cámaras funerarias, se realizaban con grandes y maravillosas pinturas murales que tenían un significado religioso y servían de guía a lo largo del camino al "otro mundo".

En las civilizaciones griegas y romanas, las decoraciones de los templos y palacios se realizaban con pinturas murales, como las que aún se conservan en Pompeya y otros núcleos urbanos sepultados por el Vesubio.
Durante el pre-Renacimiento, el Renacimiento y el Barroco, son muchos los maestros que utilizaron la técnica, como Giotto (1266/7-1337), Massacio (1401-28), Fra Angélico (1387-1445), Piero della Francesca ( 1410/20-92), Rafael (1483-1520) o Miguel Ángel (1475-1564), con los frescos de la Capilla Sixtina, quizá una de las obras más extraordinarias realizadas con esta técnica.

La técnica siguió usándose con excelentes resultados en el siglo XVIII, en especial por Tiépolo (1696-1770), cuyos frescos se pueden contemplar en el Palacio Real de Madrid. Durante el siglo XIX, son Inglaterra y Alemania quienes atesoran una mayor concentración de obras realizadas con esta técnica.
En el siglo XX, importantes artistas mexicanos, como Diego Rivera (1886-1957), se especializan en la pintura mural y el fresco. El descubrimiento y la proliferación de la pintura sintética acrílica permitió un fácil empleo y una larga durabilidad de las obras.

La técnica del fresco "tradicional" se basa en un cambio químico. Los colores de tierra, molidos y mezclados con agua pura, se aplican sobre una argamasa reciente, de cal y arena, mientras que la cal está aún en forma de hidróxido de calcio. Debido al dióxido de carbono de la atmósfera, la cal se transforma en carbonato cálcico, de manera que el pigmento cristaliza en el seno de la pared.

Pueden pintarse frescos tanto en interiores como en exteriores; resistirán siempre que estén en un lugar razonablemente resguardado y no expuesto a humos o vapores.
Los procedimientos para pintar el fresco son muy laboriosos y se necesita muchísimo tiempo; sólo en la preparación de la cal se tardan dos años, debido a que se necesita una cal absolutamente pura y blanca, la cual necesita ser removida en intervalos frecuentes durante este periodo, antes de que esté lo bastante pura y suave como para poder ser empleada. Otro problema que complica la ejecución de un fresco es el encontrar arena pura de arroyo. La arena de mar y de río no sirven, porque la sal estropea el fresco y nunca se puede eliminar por completo. Las impurezas de la arena provocarán eflorescencias, grietas, decoloración o reacciones químicas.

El fresco requiere mucho cuidado y un trabajo muy meticuloso, como ya hemos visto anteriormente. La pared sobre la que el artista va a trabajar debe estar perfectamente seca y ventilada y se debe proteger del sol mientras dure el proceso de pintado. En cuanto a la aplicación de la argamasa se deberá realizar en tres capas: la primera que en los antiguos tratados italianos se denomina trusilar, es la más pobre en cal (tres partes de arena limpia y una de cal), así como la más gruesa. La capa media se denomina arricciato, es más rica en cal (dos partes de arena y una de cal), y se presenta más fina que la anterior. La tercera capa , el intonaco, se aplica en cuanto ha fraguado la capa media, esta capa debe quedar muy lisa, y hay que lavarla con agua, para eliminar parte de la cal de la superficie.

La pintura mural es muy importante en la historia de la pintura.  

En cuanto a los pigmentos, lo mejor es que la paleta del artista se reduzca a unos cuantos colores. La composición química de los pigmentos es importante, ya que algunos no se combinan bien con la cal. Los pigmentos, por lo tanto, en pintura mural han de ser mucho más resistentes a la luz, a la atmósfera y a la contaminación que los usados en otras técnicas porque han de aguantar condiciones extremas durante largos periodos de tiempo. La humedad y las altas temperaturas aceleran la velocidad de la degradación y sólo los pigmentos inorgánicos son capaces de soportar estas condiciones extremas de manera adecuada.

Antes de comenzar el trabajo, el artista tiene que tener claros los colores que va a utilizar, no hay tiempo par indecisiones, ya que la argamasa seca muy rápido. Si se realizan alteraciones, se levantará la masa y la mezcla de cal y pigmento hará que se formen manchas cuando del fresco se seque. La única forma de remediar errores será retirando la argamasa y sustituyéndola, que resulta una operación muy delicada.
Debe de hacerse previamente un dibujo preparatorio que será un esbozo realizado sobre el muro, diferente al esquema más desarrollado, pintado en un cartón y que luego se pasará a la pared.
Los arranques de pintura mural, son técnicas que tienen como fin la extracción de las mismas para cambiar estas de ubicación. A principios del siglo XX, se hizo necesario en muchos casos arranques de pintura mural para su traslado a museos, tal es el caso de las pinturas románicas del Museo Nacional de Cataluña. Esto se hace porque las condiciones de conservación de los lugares originales no garantizan su estabilidad y en muchos casos su integridad. Estas técnicas de extracción y arranque fueron creadas y desarrolladas en Italia.

La pintura mural es muy importante en la historia de la pintura, ésta se ha empleado de manera decorativa, como trampantojos, para imitar arquitecturas, creando representaciones religiosas o paganas pero siempre con un marcado carácter complementario a la decoración del edificio. La arquitectura, de esta manera se convierte en el marco figurado y espacial de las pinturas.

...por Isabel Carabias
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