"You
dirty rat, I´m going to get rid of you just like you gave
it to my brother". Es la frase de diálogo más
famosa de James Cagney, y pertenece al film "Taxi!", de 1931.
Empezó a vivir sus futuros papeles de gánster callejero en la vida real
Cagney
fue en los años treinta el criminal y "tipo duro"
por excelencia, "un montón de fuegos artificiales
explotando a la vez", en palabras de Will Rogers.
Tenía
la mirada de odio en los ojos, con una dureza que si en Bogart
resultaba romántica, en él se tornaba violencia
psicótica, estallidos de agresividad enfermiza. El "personaje
Cagney" es violento y amoral porque la sociedad lo ha arrinconado
desde su infancia, dejándole una sóla vía de escape,
el oscuro camino al margen de la ley. Cagney fue la pesadilla
del New Deal, el enemigo público número uno de los
años treinta.
El joven James
Francis Cagney empezó a vivir sus futuros papeles de gánster
callejero en la vida real, en el Lower East Side de Nueva York
donde crece entre peleas y multitud de trabajos en bares y salones
de billar. Contando con la ayuda de sus padres, estudia teatro
en la Universidad de Columbia y consigue actuar de comparsa en
diversas obras de Broadway.
En 1921 se
casa con Frances Willard, a quien había conocido
en una obra de vaudeville en la que ambos actuaban. La pareja
pasará la friolera de 65 años de feliz matrimonio,
trazando con serenidad un cerco en su vida privada, nunca escandalosa
ni aireada a la prensa sensacionalista. Juntos adoptaron también
dos niños.
En 1930,
Cagney debuta en Hollywood con "Sinner´s Holiday", adaptación
de Penny Arcade, pieza de Broadway en la que Cagney ya había
actuado. El film se vende a la Warner, y será en este estudio
donde el actor rodará el grueso de su producción,
con un total de 38 films con la compañía de Jack
Warner.
El primer
film verdaderamente decisivo para Cagney es "El enemigo público",
de William A. Wellman, donde interpreta a Tom Powers, personaje
basado en el gánster real Earl "Hymie" Weiss,
con toda una Jean Harlow en los créditos y guión
de John Bright y Kubec Glasmon (nominados al Oscar).
El rodaje
se completa con un presupuesto irrisorio en menos de un mes, y
Cagney consigue la interpretación que define su clásico
carácter de criminal, siempre con las mismas constantes,
a saber, cierto (salvaje) magnetismo sexual, arrogancia, amoralidad
y brutalidad emocional, con un uso del cuerpo en su totalidad
para subrayar cada una de estas ideas; Cagney es un actor dinámico,
cinético de pies a cabeza, con la cualidad de salirse de
la pantalla tanto en primer plano, como en plano general. Contemporánea
a "Hampa dorada" (1931, Mervyn LeRoy), "El enemigo público"
resulta todavía más violenta, y dio buenos quebraderos
de cabeza a los productores, presionados por el Código
Hays que exigía temáticas moralmente aceptables
en las películas americanas. Una de las medidas tomadas
para evitar que el film fuera directamente censurado, fue añadir
en los títulos de crédito un mensaje de la Warner
en el que avisaba que "honestamente quiere representar el
ambiente que existe hoy en un estrato de la vida americana, y
no glorificar al matón o al criminal".
Establecido su personaje clásico, Cagney tuvo la valentía
de afrontar retos distintos, sabiendo que lo que el público
esperaba de él eran puñetazos, tacos y tiros. Probó
suerte con la adaptación de Shakespeare de 1935 "El sueño
de una noche de verano", dirigida por William Dieterle y Max Reinhardt,
en la que actúa junto a Dick Powell y un primerizo Mickey
Rooney.
"Ángeles con caras sucias" (1938), dirigida por el futuro
responsable de "Casablanca", Michael Curtiz, es la historia de Rocky
Sullivan (Cagney), un líder criminal que sale de prisión
y encuentra un mundo muy distinto al que conocía.
En 1939 vuelve a dar en la diana bajo la dirección del
maestro Raoul Walsh, en la conocida "Los violentos años
20" (ese magnífico título original, "The roaring twenties").
El film recurre a un tono semi documental, y a un tipo de discurso
en la línea de "El enemigo público", en que se reflexiona
sobre las causas sociales del crimen. Cagney interpreta a un personaje
basado en la historia de auge y caída del criminal Larry
Fall.
En los años
cuarenta, Cagney diversifica su trabajo fuera de los rodajes,
y preside la Screen Actors Guild entre 1942 y 1944.
En 1942 se adentra en el musical (Billy Wilder admiraba las cualidades
de Cagney como bailarín) con "Yanki doodle dandy", que le
reporta su único Oscar. Se trata de un film enérgico,
de corte patriótico (estamos en plena Segunda Guerra Mundial),
en el que Cagney encarna al showman George M. Cohan.
El primer film verdaderamente decisivo para Cagney es "El enemigo público"
"Al rojo vivo" (1949) es uno de sus films más recordados.
Después de varios años sin interpretar a ningún
hampón, vuelve el Cagney más desquiciado, el criminal
ultra violento, los fuegos artificiales a punto de explotar. El
actor penetra en la epidermis de Cody Jarret, el jefe de un gang
detenido en prisión, que vive dominado por su terrible
madre (Margaret Wycherly, una de las más pérfidas
madres de la historia del cine). Del recital Cagney, destaca el
momento en que sufre una suerte de ataque epiléptico en
el comedor de la prisión, escena de una violencia inusitada,
y sobre todo, es memorable el final de la película, con
un Cagney totalmente fuera de sí, en la azotea de una gran nave
industrial a punto de explosionar, gritándole a su madre
antes de morir: "Top of the world, ma!".
"Al rojo vivo"
es la última cima de Cagney, aunque su carrera daría
otros buenos films como "Mister Roberts" (1955), empezada por John
Ford y terminada por Mervyn Le Roy, con la que Jack Lemmon recibió un Oscar.
En 1957 dirige
"Short cut to hell", y finalmente en 1961, se retira del cine con
"Un, dos, tres", de Billy Wilder. Cagney se traslada a vivir definitivamente
a su granja de Stanfordville, cerca de Nueva York y escribe sus
memorias, que publicará en 1975 bajo el título Cagney
on Cagney.
"Ragtime",
de 1981, significará su regreso al cine y la reunión
con su partenaire en tantos films de los 30, Pat O´Brien.
Cagney interpreta a un jefe de policía que (los años
no perdonan) aparece siempre sentado.
Su último
film se tituló "Terrible Joe Moran", de 1984, una producción
para la televisión. Fallece dos años después,
el 30 de marzo de 1986.