El
Hollywood moderno mima con celo a Tom Hanks, una de sus máximas
estrellas capaz de brillar con luz propia.
En la década de los noventa Hanks expande horizontes
Asegura beneficios espectaculares, escoge sus papeles
con un mínimo de criterio, rueda cada año un film
candidato a meterse en las categorías importantes de los
Oscar, es un tío limpio, demócrata e inteligente,
escribe, dirige, produce y cae bien. Nos puede
gustar más o menos su marmórea gestualidad, el físico
menos rotundo y más rechoncho a medida que le pesan los
años, o su fraseo torpón y grave, pero a partir
de los primeros noventa, la de Tom Hanks es una carrera coherente
en su condición de estrella popular, en la que también
hay que reconocer un ánimo de dar al cine de masas un toque
de ambición artística no demasiado habitual.
Thomas J.
Hanks nace en Concord, California, en 1956. Vive una infancia
de continuos traslados y cambios de residencia. En el instituto
se introduce en los círculos teatrales estudiantiles y
en la Universidad de Sacramento participa en diversas representaciones
universitarias. Alternará estas actividades con diversos
empleos, como mozo portaequipajes en un hotel Hilton.
En 1978 se casa con su primera esposa, la actriz Samantha Lewes.
Dos años más tarde, afincado en Nueva York, debuta
en el cine con "Sabe que estás sola", un thriller barato
que no llega a más.
Su primer
movimiento importante en el showbusiness será el papel
que consigue en la telecomedia "Bosom Buddies", en antena dos años,
que le reporta cierta fama.
En 1984 otra
piedra de toque, la entrañable "Un, dos, tres... Splash"
de Ron Howard, una comedia romántica con toques fantásticos
en la que Hanks se reparte el protagonismo con la sirena Daryl
Hannah.
En la segunda mitad de los ochenta Hanks se labrará la
fama de actor únicamente apto para comedia con títulos
del estilo "Esta casa es una ruina" (1986), "Dos sabuesos despistados"
(1987) y "Joe contra el volcán" (1990). Destacará,
sin embargo, su trabajo en "Big" (1988), que le reporta la nominación
al Oscar en un papel que antes habían rechazado Harrison
Ford y Robert de Niro. Ese año precisamente, ya divorciado
de Samantha Lewes, se casa con Rita Wilson.
En la década
de los noventa Hanks expande horizontes pero empieza, sin embargo,
con un traspié importante titulado "La hoguera de las vanidades",
desastre falto de todo gusto orquestado por Brian De Palma sin
que Hanks, Bruce Willis y Melanie Griffith puedan hacer nada por
evitarlo. El film intenta armar infructuosamente polémica
y Hanks se arriesga con un cambio de registro, pero nada sale
finalmente bien.
En 1992 rueda
"Ellas dan el golpe", y en 1993 recupera la admiración de
todo el mundo con "Algo para recordar", junto con Meg Ryan, y sobre todo
con un papel de puro lucimiento interpretando a un abogado enfermo
de SIDA en Philadelphia, con el que gana el Oscar, después
de haber adelgazado 16 kilos para estar en consonancia con tan
trágico personaje.
Al año
siguiente, el segundo Oscar (tan sólo él y Spencer Tracy
han conseguido dos estatuillas consecutivas), esta vez por su
interpretación del (¿entrañable?) "Forrest
Gump", en la capriana película homónima dirigida
por Robert Zemeckis. Ahora Hanks ya tiene su personaje clave,
aquel por el que más se le recordará de aquí
a veinte o treinta años. Este Gump puede cargar, él
y su maldita caja de bombones, pero no hay duda que el actor afronta
el reto con rigor y decisión, creyéndose hasta la
última coma del guión.
En 1995 parecía
que Hanks podía repetir, o "tripitir", si existe
tal palabra, Oscar con "Apolo 13", pero la nueva vuelta de tuerca
no llega a producirse. El film sin embargo gusta, está
basado en el hecho real acontecido después del primer viaje
espacial tripulado a la Luna y es una de esas masturbaciones
históricas que tanto gustan en Estados Unidos y a las
que Tom Hanks siempre se presta gustoso.
En 1996 dirige
su primer film, la divertida "The Wonders", que también escribe
e interpreta en un papel secundario. Se valoró en su momento
la humildad del actor al dirigir una película sin pretensiones,
agradable y hecha con cariño. Anteriormente Hanks ya había
dirigido algún episodio de la serie "Tales from the Crypt"
para la televisión.
Por esta época produce y presenta la serie "From the earth to the
moon" que repasa la historia de los viajes espaciales. Hanks ha
sido siempre un aficionado a la ciencia ficción (al parecer
es un trekkie bastante fiable) y a la historia de la investigación
espacial.
Celebridad
intocable, amigo de gente como Spielberg (es padrino de su hija
pequeña) o Bruce Springsteen, en 1997 es un privilegiado
invitado al funeral de la princesa Diana.
Controla una carrera sin fisuras, con un nivel alto al que de vez en cuando le sentaría bien un cambio de rumbo
En 1998 vuelve
a unir buena química en pantalla con Meg Ryan en "Tienes
un e-mail", de Nora Ephron, y protagoniza "Salvar al soldado Ryan",
la orgía de realismo bélico de Steven Spielberg,
junto con un empequeñecido Matt Damon. La dramática
búsqueda del perdido Ryan le reporta una nueva nominación
al Oscar.
En 1999 interviene
en el film basado en la novela de Stephen King "La milla verde", de
Frank Darabont.
En el 2000 vuelve con un papel teledirigido al Oscar en "Náufrago",
el film más decente de Robert Zemeckis. Hanks sufre diversas
transformaciones físicas para adaptarse al devenir del
personaje protagonista, abandonado a su suerte durante cinco años
en una isla desierta después de un accidente de avión.
El tono pesimista del film y las andanzas del náufrago
en la isla, interpretadas con maestría por Hanks, sorprenden
por su falta de efectismos y sentimentalismo. Russel Crowe con
su "Gladiator" le birla el premio de la Academia a Hanks.
La temporada 2002 resultará magnífica, por un lado
la hábil y sorprendente "Atrápame si puedes" y por
otro "Camino a la perdición", una serena y fría gánster
movie, historia de amistades rotas y venganzas sangrientas del
director de moda Sam Mendes, con Paul Newman y el intenso Jude
Law acompañando al actor de Concord.
Actualmente
Tom Hanks tiene cuatro hijos, regenta una productora llamada Clavius
Base (en honor a su película favorita "2001: Odisea del
espacio". La base Clavius es una de las localizaciones del film),
se divierte prestando su voz a la serie "Toy Story" y controla una
carrera sin fisuras, con un nivel alto al que de vez en cuando
le sentaría bien un cambio de rumbo hacia terrenos de mayor
riesgo, sin miedo a perder público o nominaciones a los
Oscar.
Entre sus últimas joyas encontramos películas de gran talla: "The Ladykillers" (2004) de Ethan y Joel Coen, "La terminal" (2004) de Steven Spielberg, "Polar Express" (2004) de Robert Zemeckis y la adaptación al cine del aclamado libro "El código da Vinci".