Grandes Actrices
Ava Gardner

Nació en un pueblo perdido de Carolina del Norte, y pasó de ordeñar vacas y jugar al baseball con los niños de su calle a ser "el animal más bello del mundo" en Hollywood.

El papel que le permite dar el gran salto es en "Forajidos"  

No se lo propuso, no había estudiado para ser actriz y tampoco se había trazado una carrera en Broadway como tantas otras estrellas de su generación, se le presentó la oportunidad de dedicarse al cine por casualidad y no desaprovechó el momento.

Rodó grandes películas, se acostó con todos los hombres que le vinieron en gana, se lo pasó bien, fiestas, excesos, divorcios y sexo. Ava sabía que su carrera se quemaría pronto, como así ocurrió, pero a ella ya le iba bien, prefería verla arder como una gran pira.

Ava Lavinia Gardner era la menor de siete hermanos. Recibió una educación católica dura y represiva por parte de su madre, a quien Ava ni siquiera osó confesarle que había tenido su primera regla.

Cuando cumple 18 años, se matricula para estudiar secretariado, como una chica más de su Carolina del Norte natal, pero insospechadamente pronto llega el momento elegido por los dioses para que esta granjera sureña se convierta en la divina Ava Gardner. Un día su cuñado, fotógrafo de profesión, le toma unas instantáneas que luego colgará en su estudio de Nueva York. Poco después el cuñado recibe la visita de un cazatalentos de Hollywood que repara, de entre las muchas fotos de modelos que cubren las paredes del estudio, en una de las que le había tomado a Ava. De la mano del cazatalentos, la imagen de Ava Lavinia recalará en un despacho de la Metro Goldwyn Mayer, donde un ejecutivo decide traer a esa belleza en estado puro a Hollywood para realizar las pertinentes pruebas de cámara.

Las tomas con la aspirante son un éxito, su físico rotundo de grandes pechos y mirada felina es todo lo que necesitan ver los ejecutivos, que ni siquiera prestan atención al horrible acento sureño de la actriz en la prueba de sonido.

Los primeros tiempos en Hollywood no son fáciles. Ava se da cuenta de lo que realmente significa estar bajo el férreo contrato de un estudio, sin poder tomar decisiones sobre cuáles son los films en los que debe aparecer y con la obligación de mantener un estilo de vida sereno y ejemplar. Ahora da risa, "sereno y ejemplar", los mandamases de la Metro no conocían el verdadero temperamento de la gata salvaje Ava.

En sus primeros films aparece en pequeños papeles, mientras asiste a clases de interpretación por orden del estudio. Su primer film es "We were dancing" (1942), aunque hasta 1946 trabajará en un montón de películas, muchas son típicos panfletos anti nazi, con grandes directores como Douglas Sirk.

El papel que le permite dar el gran salto es en "Forajidos" (1946, Robert Siodmak), en la que figura como cedida de la Metro a la Universal. Se trata de una excelente cinta de cine negro con Burt Lancaster, por la que Ava se pasea con una clase y carga sexual extraordinaria, puro magnetismo.

A partir de entonces su carrera sube como la espuma. "Una vida y un amor" (1947), "Venus era mujer" (1947), "Mundos opuestos" (1950), junto a Barbara Stanwyck, o la adaptación del relato de Ernest Hemingway "Las nieves del Kilimanjaro" (1952) solidifican los cimientos de su estrellato.

En los rodajes Ava se muestra progresivamente más libre y valiente. Hace y deshace a su antojo, no es actriz de fácil manipulación por parte de los directores.

Por otro lado, su vida privada también se sale de los márgenes de lo permitido. Fiestas, bebida, innumerables hombres y matrimonios frustrados. Al llegar a Hollywood se casó con Mickey Rooney, pero la cosa no duró mucho, el pequeño Rooney era como una aceitunita de aperitivo para la devoradora Ava.

Luego vendrán Artie Shaw y finalmente su tercer matrimonio con Frank Sinatra. Ava fue la única mujer que consiguió cuadrar al macho Frankie, él perdía los ojos y el alma por ella, estaba realmente enamorado, pero Ava era una yegua desbocada en busca de acción. Sinatra y ella hicieron buena pareja mientras duraron (de 1951 al 59), los dos eran amantes del sarao y la farándula, les gustaba vivir bien y bien rápido, a ser posible juntos, tanto ardían que al final no hubo más leña que quemar, y cada uno siguió distintos caminos, aunque Sinatra no perdió nunca el afecto por Ava.

Ava era aquella loca que se queda hasta el final de todas las fiestas, e indudablemente la número uno de la rumorología sexual de Hollywood, ella misma lo decía: "debo de haber visto más amaneceres que cualquier otra actriz en la historia de Hollywood".

Volviendo a sus películas, en 1952 viaja a Tossa de Mar para rodar Pandora y el holandés errante, gracias a la cual se enamora de España y aprovecha para tirarse a algún que otro torero; en 1953 gana el Oscar por Mogambo, dirigida por John Ford y rodada en África junto a Grace Kelly (que también obtiene el Oscar a la mejor actriz secundaria) y el héroe de la infancia de Ava, Clark Gable. Era la época en que estaba casada con Frank Sinatra, y el viejo John Ford no perdió ocasión para burlarse de la actriz en una cena con el gobernador de Uganda, en pleno rodaje: "Explícale al gobernador qué ves en ese enano de 50 kilos con el que estás casada", Ava respondió sin titubear: "bueno, hay 3 kilos de Frank y 47 de polla".

En 1954 Joseph L. Mankiewicz la dirige en La condesa descalza, un papel hecho a su medida. Al año siguiente, harta de los condicionamientos y la presión de los estudios de Hollywood, se instala en Madrid, en un chalet de La Moraleja, donde seguirá metiéndose en la cama con españolitos de diverso pelaje (destaca el torero Luis Miguel Dominguín, futurible de Lucía Bosé) y apuntándose a cuantas fiestas y borracheras le son posibles.

  "Debo de haber visto más amaneceres que cualquier otra actriz en la historia de Hollywood"

"Cruce de destinos" (1956, George Cukor) y "Fiesta" (1957), de nuevo un relato adaptado de Hemingway son películas destacadas de esta época.

Para cuando en 1964 rueda la excelente "La noche de la iguana" de John Huston y "55 días en Pekín" de Nicholas Ray (en el rodaje no se soportó con su partenaire Charlton Heston), el físico de Ava ya está visiblemente deteriorado por el alcohol, aunque lógicamente sigue siendo una hembra espectacular.

John Huston, que entabló una relación amistosa con la actriz, la vuelve a reclamar en "La Biblia", de 1966. Dos años después, la actriz se marcha a vivir a Londres, hasta el moño de que Fraga y su Ministerio de Información y Turismo le reclame millonadas en impuestos atrasados.

En los años setenta seguimos la estela de la actriz en películas de catástrofes ("El puente de Cassandra", de 1976, la más destacada) y en los ochenta en todo tipo de series para la televisión, incluida "Falcon Crest". Su último film es una TV movie titulada "Karem".

A finales de los ochenta sufrirá de apoplejía. El carísimo tratamiento lo pagará Frank Sinatra, que la traslada en avión privado al mejor hospital en la materia de Estados Unidos. En 1990 fallece a los 68 años de edad.

...por Marc Monje

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