La
ciudad andaluza de Jaén contiene grandes tesoros en lo
que a gastronomía se refiere. El más apreciado sin
duda alguna es el aceite de oliva que se cultiva a lo largo de
la tierras jienenses.
Pero no todo
se enmarca dentro del aceite ya que hay otros manjares como el
escabeche de perdiz, el lomo de orza, las alcachofas rellenas
con panecillos, el pollo a la naranja, los rollitos de mero rellenos
de endibias, las espinacas al estilo Jaén y un sin fin
de platos más.
Tiene
influencias culinarias tanto del Castilla la Mancha como
de Andalucía.
Dicen
que los propios habitantes de Jaén no pueden vivir sin
sus platos típicos y su gastronomía ya que entre
ellos se encuentra delicias como las morcillas blancas, los chorizos,
la pipirrana con aceite de oliva de sus propios cultivos, los
churros, las tortas de manteca, la gachamiga... Esta tierra andaluza
tiene influencias culinarias tanto del Castilla la Mancha como
de Andalucía con lo que su cocina es una fusión
de tradiciones gastronómicas de las dos zonas. Por este
motivo existen platos como el gazpacho, el pisto, el rin- ran,
el lomo de orza, la gachamiga...
El mejor producto
con el que cuenta esta provincia es con el aceite de oliva además
de los productos de caza y la pesca.
En cuánto al aceite de oliva hay que decir que Jaén
es considerada la capital del mundo de las olivas ya que en su
producción es de más del 40% del total nacional.
Además sus aceite de oliva virgen extra son los de mayor
calidad. Debemos decir que el aceite de oliva virgen es un producto
muy beneficioso para nuestra salud ya que lleva ácido oleico
que es un antioxidante que retrasa los procesos de envejecimiento,
vitamina E y polifenoles que ayudan a reducir el colesterol en
la sangre. El aceite de oliva es de varios tipos : virgen extra,
virgen, o de oliva. Éste último es el menos recomendado
al tratarse de una mezcla entre aceite de oliva refinado con aceite
de oliva virgen.
Pasando a
enumerar otros manjares de esta provincia andaluza nos encontramos
con las deliciosas carnes entre las que destacan el cabrito al
ajillo, el cuchifrito, el carnerete, las perdices en escabeche
o la perdiz de coto con habichuelas...
Otros platos tradicionales de esta zona en los que su ingrediente
principal es la carne son las albóndigas en caldo de gallán
y la exquisita carne con tomate.
En lo referente
a verduras son deliciosas las espinacas al estilo de Jaén.
Estas verduras están elaboradas con aceite, ajos, cebollas,
picatostes, pimiento choricero, laurel, huevos, cáscara
de naranja y vinagre.
Otro
de los platos estrellas de esta gastronomía son las gachas,
las migas con chorizo y los famosos andrajos. Además también
es muy típico de Jaén comer pan con aceite y bacalao,
espinacas esparragadas y arroz de papillas.
La pipirrana
es uno de los manjares que se prepara en todos los mesones y restaurantes
de esta provincia. Este plato es una especie de ensalada con tomate,
pimiento, cebolla, atún, caballa y huevo duro. Esta delicia
al más puro estilo mediterráneo es muy nutritiva
para los días en los que el calor aprieta y no apetece
llevarse nada pesado a la boca.
Debido al clima caluroso de esta provincia también se come
ensaladas de bacalao con alcaparras, perdiz, salpicones de morcilla,
gazpacho frío y la rica cahorreña que está
elaborada con chorizo, comino, vinagre y sal.
En Jaén
hay una salsa que se utiliza para diversos guisos y que se llama
ajoatao que es una pasta amarilla de gran picor. Además
salsas como la de almendras, de alcaparra o tarrafeña son
muy consumidas.
No podemos olvidarnos tampoco del fritao que es tomate frito con
aceite de oliva; empanadas rellenas de habas y pescado, revoltijos
y potajes varios como la almoronía que está elaborado
con habas y berenjenas.
Jaén
es la tierra del aceite de oliva.
Las
tapas y las tortillitas de Jaén son otra de las tradiciones
culinarias de los jienenses. Si pasamos a recorrer la provincia
de Jaén nos iremos encontrando con diversas especialidades
en cada localidad como es el caso de el conejo al hinojo en Andújar,
las empanadillas de Alcaduete, el bacalao a la baezena en Baeza
y un sin fin de manjares más que el viajero puede degustar.
Los dulces
también son dignos de probar en esta zona en la que las
yemitas de Santa Úrsula son tremendamente conocidas, al
igual que los suspiros de monja, las tortas de los Santos, los
gusanillos, las gachas con miel, los roscos de anís, el
tocinillo de cielo con higos, ...
En
cuánto a vinos debemos destacar los de Torreperogil y los
de Arjona y Alcalá Real. Además entre los vinos
blancos destacan los de Bailén y Lopera. Por
último añadir que esta exquisita gastronomía
posee un lujo que no todos aquellos a quienes les gusta el buen
comer se pueden permitir. Este placer culinario del que disfrutan
los jienenses se denomina hoyo y es un trozo de pan al que se
le hace un agujero y se le echa sal, aceite de oliva y tomate,
jamón o bacalao.
Jaén
es la tierra del aceite de oliva y por ello al estar aderezados
sus guisos con tal sublime líquido su gastronomía
es una de las más saludables y sanas.