Melilla
es un lugar donde además de su belleza paisajística,
existe otra clase de hermosura que se aprecia en la fusión
de razasy tradiciones que se aprecian en la ciudad.
Por
este motivo la gastronomía de Melilla es sobre todo una
mezcla de recetas de diferentes culturas y procedencias. Así
esta cocina tiene influencias de la cocina árabe, de la
andaluza, de la hebrea....
La
mayoría de sus recetas provienen de la influencia
o bien andaluza, o bereber, o hindú o hebrea.
Muchos
son los ricos platos que puede degustarse en esta zona de España
en la que el pescadito frito, el marisco, los pinchos morunos,
el cuscús, el té, el gazpacho y los tocinos de cielo
son algunas de las variadas especialidades de la ciudad con las
que el viajero se "chupa los dedos" cuando se sienta
en una de las mesas de sus bellos restaurantes.
Gracias
a la situación de Melilla, ésta cuenta con gran
cantidad de productos y materias primas de alta calidad; destacando
sin duda alguna su pescado y marisco.
En lo referente a las verduras también se puede hablar
de delicioso sabor como el que desprenden sus espárragos,
sus tomates, sus judías, sus alcachofas y sus variadas
frutas como la sandía, el melón, la naranja...
Lo
más destacable de la cocina melillense es que no tiene
una identidad formada ya que la mayoría de sus recetas
provienen de la influencia o bien andaluza, o bereber, o hindú
o hebrea.
Entre
los pescados y mariscos dignos de probar nos encontramos con las
anchoas que se presentan tan solo con un reguerito de aceite de
oliva, ajo, perejil y pimienta.
Los boquerones en vinagre también se consume mucho en la
zona melillense, al igual que el pescado a la plancha bien sea
rape, corvina, emperador...
Estos pescados tras pasarlos por la plancha, los restauradores
tienen por costumbre echar un poquito de aceite de oliva con ajo,
perejil, sal y limón.
Entre
las especialidades a destacar en esta tierra de influencias nos
encontramos con el rape rusadir que se elbora con colas de rape,
tomates, pimientos verdes, ajos, perejil, aceite, comino, pimienta,
azafrán y ñoras.
Otro de los platos a recomendar al viajero es el cóctel
de mariscos que está formado por gambas, langostinos, cigalas
y cualquier otra especie a las que se acompaña por lechuga,
manzana y salsa rosa.
Siguiendo con la enumeración de platos típicos vemos
como Melilla nos sorprende con esparrágos trigueros con
huevos y arroz con pescado.
Ya
pasando a degustar los platos con clara influencia de la cocina
bereber se nos presentan los pinchos morunos cuyo adobo se prepara
con cebolla, cilantro, perejil, pimienta molida, pimentón,
comino, azafrán y aceite.
Este plato suele dejarse reposando una hora para después
pasarlos a asar al carbón.
Una de las delicias más apreciadas de esta influencia es
el cuscús dulce al que se le añaden pasas, nueces,
canela, almendra y azúcar. Todo un placer para el gusto
de aquellos a quienes les gusta probar alimentos diferentes.
Otra modalidad de cuscús es el de verdura con carne.
El pollo a la moruna también se prepara con mucha frecuecia
en los restaurantes melillenses. Este plato se elabora con cebolla,
tomates, pollo, ajo, especias morunas, cilantro, perejil, pasas,
ciruelas, aceitunas, almendras y huevo duro.
Y por útimo en lo referente a las recetas bereberes debemos
citar la pastela que es una especie de empanada de pollo que está
espolvoreada con azúcar glasé y canela.
Ya
en lo que atañe a las influencias del recetario de cocina
hebrea en Melilla nos encontramos con platos como la tortilla
hebrea.
Otro de los manjares típicos de esta cocina es la chuchuca
que está elaborada con pimientos rojos, tomates y ajos.
El pollo relleno de carne picada, huevos duros, pan rallado, pimienta,
sal, perejil y canela es otro de los clásicos en lo que
se refiere a las influencias gastronómicas hebreas; al
igual que la carne encebollada.
Cuenta
con una diversidad de platos enorme.
La
cocina hindú también ha puesto su semillita en la
gastronomía melillense con platos como las verduras al
estilo Patiala, el arroz con col, o la ensalada de frutas con
judías en la que se mezclan productos como la naranja,
el mango, el plátano o el tomate y a los que se añade
judías hervidas con cilantro, guindilla, zumo de limón
y azúcar.
Otros platos pertencientes a esta cocina y con un exrtaodinario
sabor es el pollo con salsa de coco, o la raita de frutas y pepino.
La
cocina melillense tiene un gran atractivo para todo aquel visitante
debido a su mezcla de recetas occidentales y orientales.
Además como buena tierra española el tapeo es una
de las aficiones más consolidadas entre los melillenses.
La ciudad de Melilla cuenta con productos de la mar de gran calidad
como las cigalas, las gambas, las langostos y los langostinos.
Una de las maravillas culinarias más aprecidas por habitantes
y visitantes es la fritura de pesados compuestas por deliciosos
boquerones, chopitos y salmonetes.
La
gastronomía melillense a pesar de no poseer una cocina
propiamente autóctona cuenta con una diversidad de platos
enorme, lo que la enriquece al fundir en sus menús comidas
procedentes de varios lugares del mundo. Esta fusión se
ha convertido ya en un rasgo de identidad de esta ciudad que ha
logrado que poco a poco su cocina empiece a estar cosiderada como
otra de las bellezas de la ciudad.