El
origen del Imperio Antiguo supuso la consolidación del
primer Estado territorial centralizado de la historia y vio el
desarrollo de la cultura egipcia, que alcanzó en este periodo
uno de los momentos de máximo esplendor.
El
Horus Sa-Najt, fundó la dinastía III con
la que se inicia el Imperio Antiguo. Bajo el reinado de su hermano,
el rey Dyeser, se construyó el conjunto funerario
de la pirámide escalonada de Sakara por su célebre
arquitecto y visir, Im-Hotep. Menfis, la balanza
de las Dos Tierras cobró en esta época la
condición de gran capital de Egipto que nunca perdería
ya. Durante este período la monarquía alcanzó
su máximo apogeo, apareciendo el faraón como centralizador
del poder. Los faraones, reconocidos como hijos de Ra,
eran también eminentes jefes espirituales. Egipto estaba
muy abierto al mundo exterior, manteniendo fructíferas
relaciones comerciales. Este período supuso la eclosión
de la civilización egipcia. Bajo la VI dinastía
se inició el declive de esta etapa brillante, debido en
parte al poder cada vez mayor de los sacerdotes heliopolitanos
y de los altos funcionarios. La escritura se convierte en herramienta
básica de los funcionarios.
Con
SanajtNebka, la capital se establece definitivamente en
Menfis. Con el advenimiento de la III Dinastía se observa
una nueva evolución, no tanto en la estructura social como
en el campo filosófico y religioso. En la necrópolis
de Saqqara se contruye el primer gran monumento, todo con bloques
de piedra labrada, la considerada mastaba inicial. Sobre ella,
su hermano y sucesor Neteriket, más conocido con
el nombre de Zoser, levantó una pirámide
escalonada. La construcción de la primera pirámide,
obra de Imhotep, representó no sólo un importante
salto cualitativo en la arquitectura de la piedra tallada, sino
también un cambio significativo en el ritual funerario,
pues marcó la adhesión de la monarquía con
los postulados teológicos del sacerdocio de Heliópolis.
Imhotep proyectó primero una mastaba, que luego
decidió sobreelevar en dos momentos posteriores con una
serie de mastabas superpuestas: nacía así la pirámide
escalonada de Saqqara, que simbolizaba una escalera tendida hacia
el cielo y lanzada desde el cielo a la tierra para permitir el
ascenso celeste del faraón. Desde este inmenso monumento,
las relaciones entre la monarquía y el sacerdocio heliopolitano
determinarán la historia duranto todo el llamado Imperio
Antiguo.
Cultura
Primera pirámide (Yoser), obra de Imutes
Se habla y se escribe en egipcio antiguo
Pirámides de Quéope, Quefrén y Micerino
Primeras esfinges. Gran Esfinge de Guiza
Templo solar de Abú Ghurab
Papiro de Edwin Smith
Vida
Cotidiana
Organización
del Estado: grandes obras
Centralización religiosa en torno a Ra Centralización
política en torno al faraón
Se domestica el burro, el buey y la cabra
Fundaciones de ciudades a lo largo del Nilo
El
complejo de Giza
A pocos quilómetros al sur de El Cairo, a unos cientos
de metros de las últimas casas de la parte más meridional
de la capital, se alza bruscamente un acantilado calcáreo
más allá del cual se inicia una altiplanicie arenosa
y desértica dominada por el relieve imponente e inconfundible
del único monumento de la lista compilada en el siglo II
a.C. por Filón de Bizancio bajo la inspiración del
poeta Calímaco, que se hizo célebre con el nombre
de "las siete maravillas del mundo antiguo". La maravilla
de la altiplanicie de Giza; las pirámides, la Esfinge y
las tumbas de los funcionarios que sirvieron a los reyes de la
IV Dinastía, ha traído durante siglos a los estudiosos
y visitantes. Tendemos a considerar el complejo piramidal esencialmente
como un lugar de culto para el rey, pero es sobre todo una obra
maestra de programación de la mano de obra. La pirámide
de Keops es el monumento de piedra más grande que
se ha construido. Dentro de la pirámide cabrían
cinco catedrales: la de Florencia, la de Milán, la de San
Pedro (Roma) y las londinenses de San Pablo y Westminster. Probablemente
antes de la construcción de las pirámides se hicieron
pruebas a escala, ya que se han encontrado maquetas en piedra.
La primera fase de los trabajos consistía en alisar el
terreno. Algo que llama poderosamente la atención en la
precisión geométrica que permitió la perfecta
alineación de los bloques en el vértice. Cada lado
mide 230 metros de largo y están orientados perfectamente
hacia los cuatro puntos cardinales. Se
cree que para construir la pirámide de Keops emplearon
20 años para preparar los bloques y 10 años para
colocarlos. Sólo trabajaban durante la época de
las crecidas del Nilo, ya que no se podía atender el campo
en esos periodos. Hay distintas teorías sobre quiénes
y en cuánto tiempo construyeron las pirámides. Según
el historiador Herodoto (que visitó Egipto en el
siglo V a. C.) en la construcción de la Gran Pirámide
trabajaron aproximadamente unas 100.000 personas en jornadas de
3 meses al año, pero las teorías más recientes
sostienen que fueron bastantes menos trabajadores, alrededor de
4.000 personas.