Introducción a Heidegger por medio del "Prologo"
a Ser y tiempo(Pfs.1-4)
Ser
y Tiempo" nació con el propósito de ser un
comienzo radical en filosofía y como una nueva versión
de la fenomenología. Su tesis de partida
es que la Fenomenología es Ontología.
Su convicción: que es imposible
tratar del Ser sin tratar del Tiempo. Es también un intento
de no hacer filosofía para filósofos, que hasta
ahora – según la opinión de Heidegger - no parecen haber conducido bien la pregunta por el Ser, pero
su intento queda inacabado, tal vez por ser inacabable.
Su búsqueda del Ser queda proyectada
en la Introducción de "Ser y Tiempo".
Después de esta obra que
reflexiona sobre el sentido del ser, profundizará sucesivamente
en la verdad del Ser y, ya en los sesenta, preguntará por
el lugar del Ser, priorizando el espacio. Su preeminencia del
tiempo como condición de posibilidad de Ser es influjo
kantiano. El tiempo es en Kant condición de posibilidad
de que tengamos experiencia. La intención de Heidegger es retomar la ontología griega desde Kant, que éste
fuera el puente entre lo que dice Platón y lo que dice Aristóteles. Más adelante vería en los presocráticos mayor profundización en la pregunta sobre el Ser. Ser es
un verbo indoeuropeo, que se refiere a una acción; pero ¿De qué acción se trata?
Al respecto Heidegger planteará:
1.
Que la única acción a la que se refiere es la de
que algo aparezca o se configure: fenomenicidad.
2. Que es imposible la experiencia si no comprendemos el Ser de aquello
de que decimos tener experiencia. Ser es, por tanto, algo a priori,
esto es: condición de posibilidad de que algo aparezca.
En Kant, las condiciones de posibilidad (bien categorías
bien espacio y tiempo) de que algo se manifestara, eran subjetivas.
Para Heidegger el Ser no es nada subjetivo, sino más bien
algo de lo que la subjetividad depende. Esto implicaría
que el campo originario del sentido no es la conciencia.
Su búsqueda del Ser queda proyectada en la Introducción
de "Ser y Tiempo". Ésta contendría
dos capítulos fundamentales:
1º) La pregunta
necesaria por el Ser (pf.1), su estructura (pf.2) y su "previo
rango" (pf.3).
2º) Dos
vertientes: - la sistemática (Analítica del Dasein
("Ser y Tiempo"). - la histórica: destrucción
de la historia de la ontología en tres momentos:
1) remitiendo
a la "Física" de Aristóteles.
2) a la diferenciación
res cogitans-res extensa en Descartes.
3) al tratamiento
de imaginación y tiempo en Kant.
Los
prejuicios clásicos que Heidegger
presenta sobre el Ser habría que entenderlos
en el sentido de Gadamer como no del todo negativos.
El método de esta investigación
será el fenomenológico (pf.7). El pf.1 alude a una
"Wiederholung", por lo tanto no es un comienzo original,
sino una "repetición". Lo que va a hacer ya
estaba en Aristóteles y en Platón. La "comprensión
de término medio" – con tanta resonancia aristotélica
– es una reflexión en estado latente que hay que
explicitar. Algo que Heidegger no logra del todo.
La idea de intencionalidad está muy presente en la exposición,
también una "situación hermeneútica"
en la que de antemano comprendemos las cosas: hay una pre-comprensión
del Ser. Los prejuicios
clásicos que Heidegger presenta sobre
el Ser habría que entenderlos en el sentido de Gadamer
como no del todo negativos: discutidos, "dan que pensar" (Ricoeur).
1º) "El Ser es algo
universal" implica en esa universalidad una pluralidad de
individuos, pero no una universalidad genérica. Ser no
es un género supremo, no es la suma de géneros diferentes;
pero el problema de la Metafísica es precisamente ese:
cómo pensar la multiplicidad de las regiones del Ser, pensar
la unidad en la diversidad. Se trata de preguntar por el sentido
del Ser o qué sentido tiene Ser para que pueda diversificarse.
2º) El segundo prejuicio
gira en torno a la definición de Ser. Si definir es hallar
el género mas la diferencia específica, ese modo
de definir no se adecua al Ser, es decir, el Ser es indefinible,
pero no es, sin embargo, inefable (Aubenque diría, por
el contrario, que sí lo es). Para Heidegger el Ser es decible,
pero no definible. Esto es también Kant: "Ser no
es un predicado real".
3º) El tratamiento del tercer
prejuicio sitúa el conocimiento del Ser entre el enigma
y la comprensión de las cosas. La comprensión del
Ser es "de término medio". Hay que tener en
cuenta a Aristóteles cuando dice que "lo más
claro para nosotros no es lo más claro para el Ser".
Habrá comprensiones que nos permitan acceder a algo y otras
que no. Los conceptos (caso Kant) obstruyen nuestra intelección
más que favorecerla. Ser no es solamente un término,
sino un referirse, una intencionalidad. Por todo lo cual no falta
sólo una respuesta adecuada sobre el Ser, también
falta – piensa Heidegger – la pregunta adecuada. En
el pf.2 se establecen los cauces de investigación. Lo prioritario
en Heidegger es dar con la pregunta que interroga por el Ser.
Por ello distingue en todo preguntar:
1- Aquello que se pregunta: Ser.
2-
Aquello a que se pregunta: entes.
3-
Aquello que se pregunta: sentido del ser, es decir: las regiones
del Ser y su unidad no categorial o unidad transgenérica.
La pregunta por el hombre no es la primera. Heidegger no sigue
en esto a Kant que lo plantea como lo primero. La primera es la
pregunta por el Ser que es condición de posibilidad de
todo lo que hay, más allá de sujeto y objeto (ni
idealismos ni realismos). Heidegger quiere huir del planteamiento
del ser en la conciencia, pero caerá en ello (pf.4). Todo
preguntar tiene la dirección previa de lo buscado: para
aclarar el sentido del Ser es necesario aclarar previamente a
qué ente preguntamos por el Ser. Se trata de un modo diferente
de acceso al Ser que tiene en cuenta la diferencia ontológica
(la distancia entre Ser y ente). Esto significa que los conceptos
que usamos para las cosas no valen para el Ser. Necesitamos conceptos
nuevos. No sirven los aportados por la tradición: causa,
sujeto, sustancia... El Ser habita en los entes, no en algo así
como las ideas platónicas. No hay una distancia del fundamento.
El Ser es temporal, finito, cambiante (lo que implicará
un continuo diálogo con Aristóteles sobre el movimiento).
Su significado, por ello, no es el mismo a lo largo de la historia
de la filosofía.
El pf.4 cierra la primera parte
de la Introducción. Heidegger se compromete
aquí en una cuestión no muy clara: la pregunta por
el Ser ponía en cuestión que la subjetividad fuera
el lugar del inicio radical o fundamento absoluto, pero he aquí
que su descubrimiento discurre en paralelo con la Filosofía
que quiere desbancar y que le supone profundizar en una "Analítica
del Dasein". Se emparenta así con la Filosofía
Trascendental kantiana en su "Crítica de la Razón
Pura". Pero en Heidegger nos encontramos
con "Desein", un término cuya traducción
más adecuada podría ser "ahí donde
hay Ser". En el Dasein encontramos una "señal",
un indicio para desvelar el enigma: al Dasein "le va su
ser", le concierne, le es patente su Ser. Este Ser se comprende
a sí mismo en su ahí. Este planteamiento se relaciona
con la Filosofía de la reflexión, pero la Filosofía
Moderna ha entendido la relación consigo mismo como relación
cognoscitiva. Una relación de este tipo es precisamente
lo que Heidegger niega y critica a Kant por entenderla
así. En esta comprensión de su Ser el Dasein se
mueve entre "posibilidades".
Se conoce como Ser capacitado
para algo. El Dasein es "proyecto arrojado" y "propiedad/impropiedad"
serán dos modos de ser del Dasein respecto a ese proyecto.
Es así, como sin quererlo, va accediendo Heidegger a una "Analítica del Dasein".