La
Guerra del Golfo
::
Otro intento de un "nuevo orden mundial" ::
En
Agosto de 1990 el panorama en Oriente Medio no era nada alentador.
A pesar de la precaria situación que mantenía la
región debido a diversas crisis como era el final de la
guerra civil del Líbano y distintos enfrentamientos en
los territorios ocupados de Israel; en sus territorios se protagonizaría
una de las guerras más cruentas de los últimos tiempos.
La
conocida rivalidad entre Irak y Kuwait llevaría sin
remedio a la invasión iraquí del Emirato y
a la posterior implicación estadounidense.
El hecho es que la ya conocida
rivalidad entre Irak y Kuwait llevaría sin remedio a la
invasión iraquí del Emirato y a la posterior implicación
estadounidense en el conflicto y prolongación de la guerra.
Lo más destacado es que dicho conflicto y sus consecuencias
no sólo afectaría a las más remotas zonas
del mundo árabe, sino también a los tres Estados
no árabes de Oriente Medio: Irán, Turquía e Israel.
Además de esta competencia
entre ambas naciones, son decenas las causas que empujaron al
presidente Sadam Hussein a enarbolar la bandera de la justicia
y a poner en marcha una operación con aires de gloria pero
que apenas conseguiría más que hambre, destrucción
y desolación.
Hasta la fecha Irak estaba sumida
en una grave situación económica ya que la deuda
contraída durante la larga guerra contra Irán llegaba
a alcanzar la imposible cifra de 80.000 millones de dólares.
Irak reclamaba a Kuwait el pago de 2.400 millones de dólares
en compensación por el petróleo que, según
el gobierno de Bagdad, el Emirato le había sustraído
de su territorio en la zona de Rumaila durante la guerra con Irán.
Paralelamente, la OPEP (Organización de Países Exportadores
de Petróleo) celebra en Ginebra a finales de julio una
reunión en donde sus conclusiones agudizarían las
diferencias entre Bagdad y Kuwait ya que este Emirato había
decidido rebajar el precio del barril de petróleo a 14
dólares, mientras que Irak pretendía subirlo de
18 a 25 dólares.
Las enormes aspiraciones políticas
de Sadam Hussein al pretender detentar el liderazgo del mundo
árabe junto al deseo de ser su persona la que sustentase
la capacidad de disponer de una gran capacidad y eficacia militar
y un enorme potencial de armamento reforzarían precipitarían
al presidente árabe a la sinrazón.
Las viejas rivalidades fronterizas
que radicalizaron las diferencias existentes entre ambos países
serían la gota que haría que Irak volvió
a reivindicar la soberanía sobre las islas de Warbad y
Bubiyán situadas en el Golfo Pérsico frente a la
costa kuwaití y aptas para instalar puertos. Esta vez Irak
no dudaría en emplear la fuerza sobre Kuwait con el objetivo
de presionar al gobierno iraní.
Entre las causas argumentadas
no queremos dejar de mostrar al lector la existencia añadida
de una razón histórica que en ningún momento
intenta justificar la guerra pero sí que nos ayuda a conocer
mejor los hechos. Y es que, a pesar de la proclamación
de la independencia de Kuwait en 1961 y la consiguiente delimitación
de fronteras, en diversos momentos el gobierno de Bagdad había
reivindicado la incorporación del territorio kuwaití
alegando que formaba parte de la provincia iraquí de Basora
bajo la soberanía del Imperio Otomano hasta la Primera
Guerra Mundial (1914-1918), y habiendo sido separado artificialmente
por Gran Bretaña que lo acogió bajo su protección .
Nada parecía tener la capacidad
de frenar las expectativas de Sadam, ni siquiera las mediaciones
iniciadas por el presidente egipcio Hosni Mubarak en la ciudad
de Yedda (Arabia Saudí) hicieron que el dictador árabe
desplegase todo su poderío y que dirigiese a su pueblo
a una desquiciada guerra que tuvo serias repercusiones internacionales
de alcance mundial. El objetivo de esta exposición es,
por un lado, destacar el enorme esfuerzo bélico que conllevó
la Guerra del Golfo y, por otro lado, el largo y difícil
proceso de negociación de la paz en Oriente Medio auspiciado
por Estados Unidos en el marco de Naciones Unidas.
El estallido del conflicto se
inició en la clandestinidad de la noche cuando una pequeña
representación del ejército iraquí, formado
por 100.000 hombres fuertemente armados, dieron rienda suelta
al conflicto con la rápida invasión del Emirato.
Los pasos siguientes se centrarían en la inmediata aplicación
de las estrictas órdenes de Hussein: la abolición
de la monarquía de un emir exiliado en Arabia Saudí,
la formación de un gobierno provisional en la ciudad de
Kuwait, la llamada a la "guerra santa" a todas las
naciones árabes en contra de la poderosa EEUU y el derrocamiento
de la monarquía "corrupta" de Arabia Saudí
bajo el lema de la "recuperación de los lugares sagrados
del Islam, Medina y La Meca, en poder de la misma.
Éstas eran medidas de notable
consideración ya que, de entre ellas, se ofrecería,
y de la mano de Sadam Hussein, la paz global para Oriente Medio,
la solución de los conflictos entre Palestina e Israel,
la evacuación por parte del estado israelí de los
territorios ocupados de Gaza, Cisjordania, y de Líbano,
la retirada de las tropas estadounidenses de la región...entre
otros.
La
"Operación del Desierto", una reacción
inmediata y contundente liderada por EEUU y por las Naciones
Unidas quienes,...
Las formas en que puso en práctica
en absoluto se pueden tildar de pacíficas ya que en sus
primeras acciones sobre el terreno el ejercito de Bagdad acometió
multitud de secuestros de la mayoría de los occidentales
residentes en Kuwait e Irak quienes no serían liberados
hasta el 6 de Diciembre del mismo año; ordenó el
cierre de las embajadas...
A principios del año 1991
tendría lugar la Conferencia Popular Islámica en
donde representantes de 43 países unían sus fuerzas
con el objetivo de "diseñar un plan de acción
frente a la agresión norteamericana-israelí contra
las naciones musulmanas y árabes". Tras esta iniciativa
se ponía en marcha la "Operación del Desierto",
una reacción inmediata y contundente liderada por EEUU
y por las Naciones Unidas quienes, junto a la CEE y algunos países
árabes e islámicos, ofrecieron resistencia en pos
de la vigencia del derecho internacional y en la defensa de la
soberanía e independencia de Kuwait (ya que era un país
reconocido internacionalmente) al objeto de mantener el control
del petróleo de la región.
La oleada de muerte sobrevoló
los tejados de Irak y Kuwait. Los cielos de ciudades como Tel
Aviv y Haifa serían surcados por cohetes bombardeos iraquíes
de mísiles Scud de fabricación soviética
provocando una sensación de inquietud entre la población
ante el temor de ser víctimas de un ataque iraquí
con armas química. Israel, como principal afectada, provoca
la entrada de EEUU en el conflicto debido a su alianza de protección
con el gobierno de Washington quien mediante los antimisiles Patriot
serían capaces de neutralizar en vuelo los cohetes Scud
en períodos muy reducidos de tiempo.
El bloqueo (por tierra y por mar),
el embargo, la diplomacia y la guerra (como último recurso)
se encargarían de derrocar al nuevo "Dictador".
El Golfo pronto se vio minado de multitud de embarcaciones y efectivos
de distintas nacionalidades para hacer cumplir los designios de
la paz.
En el mes de septiembre Helsinki fue la capital que acogió a los presidentes de las potencias
más poderosas del planeta (Bush y Gorbachov) apoyando las
acciones derivadas de la decisión de Naciones Unidas y
acordando la incorporación de la OTAN en el bloqueo y cerco
del país. Tras esta reunión se irían produciendo
en distintos puntos del globo reuniones entre aliados (como es
la liga Árabe) para encontrar la paz en este infernal caos.
El presidente palestino Arafat
y la OLP muestran un apoyo a Sadam Hussein basado en la esperanza
de que Irak, en un futuro próximo, pudiese vencer militarmente
a Israel, dado que el gobierno judío no ofrecía
signo alguno de resolver el problema de forma negociada. Con esta
alianza no se veía una pronta y satisfactoria salida al
conflicto, a partir de la misma la decisión de Sadam Hussein
y sus aliados sería la de no ceder ante la presión
internacional.
La información de que
una gran marea negra de petróleo procedente de Kuwait,
derramada de forma intencionada por los iraquíes, se estaba
extendiendo sobre el Golfo Pérsico dañando de forma
casi irrecuperable el medio natural da lugar a lo que los historiadores
han denominado como el segundo periodo de la guerra.
Tras la entrada de Estados Unidos
en escena y el fuerte ataque lanzado tanto por tierra (invadiendo
Kuwait y el sur de Irak tras derrotar y expulsar al Ejército
iraquí) y aire; el ejército iraquí dejó
tras de sí un país absolutamente destruido, y con
varios meses por delante para que sus pozos de petróleo
incendiados tardaron fuesen sofocados.
El mes de Marzo marcaría
el punto de partida para el restablecimiento de la paz, y el inicio
de la toma de medidas como se restableció de forma inmediata
el gobierno del Emirato, pero este crudo enfrentamiento dejó
capítulos por cerrar como fue la caída de Hussein
(quien por el contrario salió fortalecido), la democratización
de Kuwait o el hundimiento de la OLP y el hecho de que, a pesar
de esta incursión occidental n pos de la liberación
de Kuwait, en ningún momento se alteró la realidad
profunda.