Desde
que, según la Biblia, Jesucristo dijo: "Tú
eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia"
ha llovido mucho. De este modo, han existido 264 Papas hasta el
día de hoy y tras la muerte de Juan Pablo II esperamos
al número 265.
Desde
que, según la Biblia, Jesucristo dijo: "Tú
eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia"
ha llovido mucho.
Como seres humanos que son, de
pontífices ha habido de todo tipo. Unos, polémicos
y corrompidos hasta la médula, otros han pasado casi desapercibidos
y algunos hasta han sido canonizados por la Iglesia Católica.
Y es que de todo hay en la viña del Señor.
El primer Papa de la historia
es el galileo Simón Pedro, el cual fue martirizado y murió
debido a ello en el año 64. La cifra de Papas que hemos
mencionado (264) puede descender, según se mire, a 262.
Ello es debido a que Benito IX reinó tres veces. Fue elegido
en 1032, depuesto en 1044 y finalmente recuperó el trono
de Simón Pedro en 1045. En ese mismo año abdicó
y después volvió en el 1047. Un año después
fue derrocado definitivamente.
Un total de 21 Pontífices
han sido mártires, entre éstos se encuentran Ponciano,
Fabián, Cornelio, Sixto II y Eusebio, entre otros. Además,
se calcula que unos nueve fallecieron también por el tormento.
En el exilio murieron cuatro y uno en la cárcel. Otros
nueve Papas desaparecieron en varios accidentes violentos: seis
fueron asesinados, dos fallecieron por las heridas durante las
revueltas y uno perdió la vida por el derrumbe de un techo.
Los Papas santos son 85, sin contar los siete que fueron declarados
beatos. Entre los canonizados encontramos a San Eleuterio, San
Benito I, San Gregorio I Magno, San Eugenio I, San Benito II,
San Sergio I, San Pío V, entre muchos otros.
Los siglos XIV y XV no fueron
precisamente positivos para los católicos. El caso de Aviñón
ha pasado a la historia como uno de los más polémicos
que haya existido en la historia de la Iglesia. Es un periodo
de fuerte crisis en cuanto a la religión católica.
Aparecen doctrinarios antipapales como Guillermo de Ockam, Miguel
de Cesena y Marsilio de Padua, autor de "Defensor Pacis".
Esta obra rompía completamente con la tradición
cristiana. Según Marsilio el Papa no tenía especial
potestad, la jerarquía era de institución humana,
la Iglesia carecía de poder de jurisdicción y los
clérigos lo recibían de los príncipes. La
Iglesia pues, para él, quedaba sometida al estado. La crisis
se acentuó y culminó con algo completamente inusual
e histórico, la existencia de dos Papas al mismo tiempo.
Tras la muerte de Gregorio XI se realiza un Cónclave con
la presión de fondo del pueblo romano que no quería
a un nuevo Papa francés. Con demasiada agilidad se eligió
a Urbano VI, pero al cabo de un tiempo se declaró inválida
la elección por haber votado deprisa y sin libertad. Se
eligió como nuevo Papa a Clemente VII que se ubicó
en Aviñón. Ambos Papas acabaron excomulgados y empezó
el Cisma de Occidente.
El Anuario Pontificio reconoce
la existencia de 37 anti-papas. De los Papas más escandalosos
citaremos al Papa Alejandro VI (Rodrigo Borgia) procedía
de una noble familia valenciana y a finales del siglo XV estuvo
a un paso de someter a Italia a la Santa Sede y convertirla en
una pseudo- monarquía hereditaria. Rodrigo Borgia era un
cardenal mujeriego con seis o siete hijos cuando fue elegido Papa
y después tuvo alguno más. Se le acusa de haber
cometido incesto con su hija Lucrecia. El suceso ha traído
mucha cola y es, sin duda, uno de los más controvertidos.
En cuanto a los últimos
cien años, el lugar de Pedro ha sido ocupado en nueve ocasiones
distintas. Este período comenzó con León
XIII (1878-1903) que se ha considerado un Papa clave en cuanto
al magisterio social de la Iglesia. Su encíclica Rerum
Novarum estaba centrada en el trabajo en unos tiempos difíciles
de cambios sociales y de expansión del capitalismo. Después
vino Pío X (1903-1914) que fue quien concluyó el
Código Canónico. Benedicto XV (1914-1922) se encontró
en una situación difícil, ya que a él le
tocó conducir a los fieles católicos mientras Europa
era sacudida y devastada por la Primera Guerra Mundial. Con Pío
XI (1922-1939) se realizó un concordato que legalizaba
y especificaba cuáles eran las relaciones jurídicas
entre Italia y la Santa Sede en un período en el que este
país estaba dominado por el fascista Mussolini. Roma garantizaba
la libertad de culto y la independencia que tiene la Iglesia del
poder terrenal.
Luego vino un polémico
sucesor. Se trata de Pío XII (1939-1958) al que le tocó
vivir una época para nada plácida. La lacra del
nazismo se expandía a un ritmo trepidante, que conllevaba
la masiva persecución y exterminio de los judíos.
La postura tolerante de este Papa con el responsable de la masacre
más espeluznante de la historia, Adolf Hitler, es lo que
causó más controversia. Pío XII relegó
todo su apoyo a la reunificación europea.
El siguiente Pontífice
fue más positivo para la Iglesia. Juan XXIII (1958-1963)
tuvo una función significativa para los católicos
al proclamar el Concilio Ecuménico Vaticano II, que modernizó
las estructuras de una institución milenaria. El siguiente
Papa, Pablo VI (1963-1978) todo un intelectual, siguió
con la labor emprendida por su predecesor. En 1964 realizó
un viaje, considerado histórico, a Tierra Santa. Luego
vino Juan Pablo I, que pasó a la historia por haber vivido
sólo 33 días de papado. Un infarto se lo llevó
de este mundo y al ser algo tan repentino, las sospechas y las
críticas de muchos no tardaron en llegar. Juan Pablo II
es, de estos nueve últimos el que tiene un pontificado
más largo. Nada más y nada menos que 26 años
ha estado al frente de la Iglesia Católica. Así,
ocupa el tercer lugar en cuanto a papados más longevos.
El primer puesto es para San Pedro: 34 años al frente de
la Iglesia y después Pío XII durante 30 años.
Karol Wojtyla ha tenido un papel significativo por hacer una apología
continuada de la paz, numerosos viajes, encuentros multitudinarios
con los fieles y por ser el primer Papa polaco de la historia.
Algo común a todos los
Papas es que han podido elegir su nombre. Tras el papado de Simón
de Galilea, ningún Pontífice adoptó el nombre
de Pedro. Juan XIV que tenía este nombre de pila, no quiso
romper lo que para algunos era tabú. El nombre más
utilizado es el de Juan, en 23 ocasiones, luego el de Gregorio
en 16 ocasiones, sigue el de Benito en 15 veces, el de Clemente
14, León e Inocencio 13 y Pío 12.