La Casa Blanca :: The White House, la Casa del Presidente ::
La Casa Blanca es la residencia del presidente de los Estados Unidos. Pero además, es también un museo, una sede administrativa y una fortaleza en sí misma, ideada para resguardar a uno de los hombres más poderosos del mundo.
También hay quien la considera el símbolo más preciado de toda una nación. En La Casa Blanca vive el presidente norteamericano mientras dura su mandato.
Al principio, los norteamericanos designaron La Casa Blanca con el nombre de “La Casa del Presidente”.
La vivienda presidencial se encuentra en Washington. Concretamente en el número 1000 de Pennsylvania Avenue, cerca del Monumento a Washington. La podremos contemplar bien desde la Elipse, el famoso campo abierto situado detrás de La Casa Blanca o del Parque Lafayette, delante del edificio. Hay un número limitado de entradas para los recorridos gratuitos por el Centro de Visitantes de La Casa Blanca en el 1450 de Pennsylvania Avenue. Tenemos que presentarnos allí en persona para poder conseguir hasta cuatro boletos, donde figurará una hora concreta para realizar el recorrido. Con respecto a los horarios, el centro abre a las 7AM. Los boletos se acaban rápidamente, por lo que es mejor llegar pronto a la cita.
La Casa Blanca, cuenta con toda una historia que es digna de ser conocida. En el siglo XVIII, el presidente George Washington ideó un concurso con el fin de encontrar al mejor diseñador arquitectónico para realizar un palacio presidencial. Los concursantes convocados a tal evento fueron numerosos. Entre éstos había profesionales de gran prestigio como es el caso de Thomas Jefferson, arquitecto y artífice de la Declaración de Independencia. Hay que decir que su diseño fue inscrito de forma anónima a través de las iniciales “A.Z”. No obstante, aunque hizo un gran trabajo no fue él quien resultó vencedor. Fue un arquitecto de origen irlandés, James Hoban, quien triunfó, ganando una fabulosa cantidad de 500.00 $ y un terreno, sin olvidar el gran prestigio de utilizar sus planos en el diseño definitivo.
Al principio, los norteamericanos designaron La Casa Blanca con el nombre de “La Casa del Presidente”. El nombre “palacio” conllevaba aún fuertes reminiscencias de la monarquía de la cual se acababan de deshacer. Luego, de 1812 a 1902 el nombre oficial que se dio a la colosal construcción fue el de “Mansión Ejecutiva”. Pero, hoy en día como bien sabido es, se la llama simplemente “La Casa Blanca”. Según los historiadores, expertos en el tema, se la comenzó a llamar de tal modo porque se pintó de blanco, tras ser restaurada. Y es que fue incendiada en 1812 por los británicos. También existe otra leyenda, según la cual George Washington la llamó así debido a la similitud de ésta con la casa de su mujer, en Virginia.
El primer presidente de los Estados Unidos no se instaló allí para vivir. George Washington falleció el 14 de diciembre de 1799, por lo que ello fue del todo imposible. Pero un año antes de su muerte, el edifico fue completado durante el mandato de John Adams. Más tarde, en 1806, Thomas Jefferson volvió a tener la ocasión de demostrar su talento ante todo el mundo, diseñando La Casa Blanca cuando se mudó a ésta como tercer presidente. Buena parte de la casa, así como los arreglos de Jefferson, fueron aniquilados durante la Guerra de 1812.
Cuando La Casa Blanca fue reconstruida, James Hoban se encargó de supervisar el trabajo. La estupenda construcción fue redecorada en 1881 y también posteriormente, en 1902 por los respectivos presidentes. Cada transformación era una plasmación perfecta del estilo concreto de cada periodo histórico. Finalmente, en 1949, La Casa Blanca fue completamente renovada. Ello sucedió durante la presidencia de Harry S. Truman.
Fue incendiada en 1812 por los británicos.
Con Kennedy al poder, en 1960, su mujer Jacqueline decidió redecorar el edificio con el fin de transmitir el encanto del arte “made in USA”. De este modo, todos los jardines exteriores fueron engrandecidos y modificados para tener una apariencia perfecta. Tal hazaña marcó un punto de inflexión relevante, en cuanto a la historia de La Casa Blanca. Y es que a partir de aquel momento todas las mujeres de los presidentes han seguido apostando por el mantenimiento de su hogar, con grandes dosis de elegancia y hermosura. Eso sí, cada una ha aportado su peculiar gusto en dichas transformaciones. Por ello, podemos decir que La Casa Blanca, como la vida misma, se encuentra en continua evolución.
Más recientemente, en abril de 2004, salió a la luz la noticia que La Casa Blanca había aceptado que la comisión especial, centrada en los atentados del 2001, tuviera acceso a los documentos de la administración anterior, la de Bill Clinton. Dicho presidente pasó a la historia por ser un animal político de primera y también por el escándalo en el que se vio involucrado, al haber mantenido relaciones sexuales con la becaria Mónica Lewinsky.
Últimamente las noticias con respecto a La Casa Blanca hacen referencia a un incidente que le valió al presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, un susto casi de muerte. Aunque, por suerte, le cogió en un momento en que se encontraba fuera de peligro. Así, en mayo de 2005, los trabajadores de La Casa Blanca y de la sede del Congreso de Estados Unidos fueron desalojados después de dispararse las alarmas de seguridad. Ello fue debido a una avioneta que violó las 33 millas de seguridad del espacio aéreo restringido de la ciudad de Washington. Se enviaron dos aviones F-16, de inmediato, para interceptar el aparato. George W. Bush no estaba en esos momentos en el edificio. En el pasado mes de abril La Casa Blanca registró una falsa alarma aérea por lo que el presidente se refugió en el búnker ubicado justo debajo de la sede presidencial estadounidense. Una construcción, pues, a prueba de balas.
Ni el mundo del cine se ha olvidado del indiscutible papel, a nivel mundial, que tiene La Casa Blanca. Así, una película actual que toca el tema es “Trece días” protagonizada y producida por Kevin Costner. Ésta se centra en el interior de La Casa Blanca, donde se intentan resolver los misterios que envolvieron el Gabinete de JFK y la crisis de los misiles encontrados en Cuba en 1962. Para realizar el film, se construyó una réplica del Despacho Oval y de la Sala del Gabinete en el ala oeste del edificio, en unos estudios de Los Ángeles. Con esta película, aunque de forma virtual, conoceremos más de cerca el interior de La Casa Blanca y como funciona.