La necesidad comunicativa del ser humano ha estado presente en todas las épocas y sociedades, y el mejor reflejo de ello es el desarrollo de la actividad periodística, el denominado contemporáneamente "cuarto poder".
La primera publicación
periodística que se conoce es el Acta Diurna,
una hoja de noticias que, por orden de Julio César, se
colocaba diariamente en el Foro de Roma desde el siglo I a.C.
El primer "periódico" que se conoce apareció
en Pekín, entre los siglos VII o VIII d.C. y estaba impreso
en bloques de madera tallados. En Europa, la invención
de la imprenta en el siglo XV facilitó la transmisión
de noticias.
La
primera publicación periodística que se conoce
es el Acta Diurna, una hoja de noticias que, por
orden de Julio César, se colocaba diariamente en
el Foro de Roma desde el siglo I a.C.
A partir del siglo XV con el florecimiento
del comercio y de las ciudades, se comenzó a generar entre
los habitantes de las urbes el deseo de conocer lo que pasaba
más allá de sus fronteras, fue entonces cuando se
popularizaron las famosas "hojas informativas" que
se vendían por la calle. El nombre de "Gacetas"
como se conoce a estas primeras hojas informativas europeas, se
debe a las que se vendían en la ciudad de Venecia, a cambio
de una moneda local de poco valor llamada "gazzetta".
Más adelante, esta denominación entraría
a formar parte de títulos de periódicos más
importantes. Durante los siglos XVI y XVII se vendieron hojas
informativas en Alemania, Holanda e Inglaterra, mientras que en Francia ya en el siglo XV se publicaron los primeros periódicos
literarios y las primeras revistas. En estas primeras publicaciones
sólo había información del extranjero, ya
que los reyes y gobernantes prohibían difundir noticias
nacionales. Las hojas informativas se hicieron muy populares,
convirtiéndose en un medio muy influyente, por lo que los
gobernantes prohibieron su impresión y difusión
a los particulares y crearon su propias publicaciones oficiales,
que contenían la información desde el punto de vista
del poder, con prohibición absoluta de cualquier tipo de
crítica o disidencia del mismo. En España la primera
gaceta oficial empezó a publicarse en 1661, publicación
que se considera el antecedente inmediato del actual Boletín
Oficial del Estado (BOE).
Ya en siglo XVIII se empezó
a levantar en algunos países el monopolio del gobierno
sobre los medios escritos y empezaron a surgir los periódicos
editados por particulares. En 1702 aparece el primer periódico
diario, el Daily Courant inglés, al que siguieron
otras publicaciones europeas y estadounidenses como el francés
Le Journalde Paris (1777), el estadounidense
Pennsylvania Evening Post and Daily Advertiser (1783)
y el inglés The Times (1785), que aún se
publica. En Latinoamérica, el primer periódico se
publicó en 1722 con el nombre de Gaceta de México.
En 1743 empezó a publicarse Gaceta de Lima, así
como una edición peruana de Gaceta de Madrid.
Poco más tarde empezaron también a publicarse periódicos
en La Habana y Buenos Aires. Entre los diarios más importantes
de España destacan El Diario Noticioso (1758),
de Madrid, El Pensador (1762) y el Diario de Barcelona(1792).
En el siglo XIX, la Revolución
Industrial, la Revolución Francesa y la alfabetización
creciente de la población supusieron un gran incentivo
para la actividad periodística, a la vez que los avances
técnicos, en especial la linotipia en 1886, permitieron
la edición de periódicos a un precio cada vez más
asequible. En Estados Unidos, Joseph Pulitzer y Randolph Hearst
empezaron a editar periódicos en las grandes ciudades,
en pleno crecimiento por entonces. El más famoso de todos
surgió a finales de siglo, el New York Times,
que aún se edita.
Al mismo tiempo, inventos como
el telégrafo facilitaron la recogida y la transmisión
casi inmediata de datos y se crearon las primeras asociaciones
y agencias de prensa, como la inglesa Reuters y las estadounidenses
Associated Press y United Press, que todavía
funcionan hoy en día. En el periodismo español de aquella época cabe destacar al poeta
José Quintana y al pensador y poeta José María
Blanco White, que dejaron la literatura para dedicarse al periodismo político y ambos editaron en Madrid y Sevilla El semanario
patriótico (1808 y 1809). Más tarde, Blanco
White, exiliado en Londres desde 1810, publicó la revista
El Español, que influyó eficazmente en
el desarrollo del liberalismo entre los hispano parlantes. Ya
a mediados del siglo XIX aparecieron diarios serios de gran calidad.
En España se publicó El Imparcial (1867-1933),
y de Latinoamérica destacaron La Nación
(Buenos Aires) y El Siglo (Montevideo).
Las últimas
tecnologías avanzan hacia el desarrollo de la televisión
por cable, y hacia la consolidación de una red de satélites
de comunicación que hagan llegar la emisión
a lugares a los que todavía no ha llegado el cable.
También en el terreno de
las revistas se experimentaron grandes cambios gracias a la aplicación
de las nuevas tecnologías, el desarrollo de los transportes,
y la importancia de la publicidad. La utilización de ilustraciones
y fotografías permitió la rápida difusión
de las revistas ilustradas, cuya expansión fue vertiginosa,
especialmente las destinadas al público femenino, las llamadas
"revistas del corazón".
Ya en el siglo XX, la aparición
de la radio (década de 1920) y la televisión (década
de 1930) han eclipsado parte de la importancia de la prensa escrita.
En España las primeras
emisoras comerciales de radio comenzaron a funcionar en 1924 y
cabe destacar el primer boletín de noticias llamado "Diario
hablado" en 1925 por la emisora Unión Radio.
Pronto la radio adquirió protagonismo e importancia, sobre
todo durante la II Guerra Mundial ya que mantuvo informados a
los europeos y americanos, y se convirtió en un arma propagandística
de gran valor para ambos bandos.
En cuanto a la televisión,
aunque las primeras emisiones se hicieron en Nueva York durante
los años 30, no será hasta después de la
guerra cuando se produzca su verdadero desarrollo. En España,
la primera emisión televisiva fue el 20 de octubre de 1956,
pero la extensión del medio fue muy lenta, por lo que en
nuestro país siguió teniendo mucho protagonismo
la radio, los documentales cinematográficos de actualidad
y el famoso No-Do (Noticiario Documental). En la actualidad,
existen dos cadenas de titularidad estatal, La Primera
y La 2, tres canales privados: Antena 3, Tele
5 y CNN+ y numerosas cadenas regionales y locales,
además de las plataformas digitales de pago.
En Latinoamérica, la radio
y la televisión han alcanzado un gran desarrollo en todos
los países. En televisión, destaca el grupo mexicano
"Televisa", con una extensa implantación,
tanto nacional como internacional a través de cadenas filiales,
gracias al canal Galavisión, que transmite sus
programas vía satélite.
Las últimas tecnologías
avanzan hacia el desarrollo de la televisión por cable
(muy implantada ya en América y menos en Europa), y hacia
la consolidación de una red de satélites de comunicación
que hagan llegar la emisión a lugares a los que todavía
no ha llegado el cable.