Mijaíl
Gorbachov es sin duda uno de los políticos más significativos
de la historia universal contemporánea. Fue el último
presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas (URSS) e impulsó reformas que propiciaron
el final de la Guerra Fría, por lo que le fue concedido
el Premio Nobel de la Paz en 1990.
Mijaíl Gorbachov
nació en Privolnoie (Rusia), cerca de Stávropol,
en 1931. Cursó la carrera de Derecho en la Universidad
Estatal de Moscú y, en 1952, se afilió al Partido
Comunista de la Unión Soviética (PCUS). Posteriormente,
ya en Stávropol, se licenció también en Ingeniería
Agraria, en el año 1967. Su ascenso dentro del partido
comunista fue rápido, hasta que en 1978 fue nombrado director
de la Secretaría de Agricultura del Comité Central
del PCUS, lo que le obligó a trasladarse a Moscú.
Durante su estancia en la capital trabajó estrechamente
con Yuri Andropov, presidente en aquél momento del Comité
de Seguridad del Estado (KGB), y cuya influencia le sirvió
a Gorbachov para ser elegido miembro de pleno
derecho del Politburó en 1980.
Desde 1985 hasta 1990
Gorbachov intentó reformar la sociedad
soviética mediante lo que se conoce como la "perestroika"
de la economía y mediante la denominada glasnost
en la política y la cultura.
Gorbachov se
consolidó como indiscutible líder político
en 1982, mientras Andropov sucedía a Leonid Brezhnev como
máximo dirigente del partido. A la muerte de Andropov,
en 1984, Gorbachov pasó a la dirección
de la comisión de Asuntos Exteriores del Politburó
durante el breve mandato de Konstantín U. Chernenko, que
falleció un año después, en 1985, convirtiéndose
Gorbachov entonces en el secretario general del
PCUS. Será en 1988, tras la retirada del presidente soviético
Andréi A. Gromiko, cuando Gorbachov pase
a asumir el cargo presidencial, en calidad de presidente del Presidium
del Soviet Supremo.
Desde 1985 hasta 1990 Gorbachov
intentó reformar la sociedad soviética mediante
lo que se conoce como la "perestroika" (que significa
en ruso 'reestructuración') de la economía
y mediante la denominada glasnost ('transparencia'
en ruso) en la política y la cultura. También emprendió
la democratización interna del partido comunista e intentó
la modificación de la constitución para permitir
el multipartidismo y la conversión del país en una
república presidencialista. En política exterior,
retiró las tropas soviéticas de Afganistán
en 1989, regularizó las relaciones diplomáticas
con China, firmó varios acuerdos sobre el control de armas
con los presidentes estadounidenses Ronald Reagan y George Bush
padre y se alió con ellos para expulsar a Irak de Kuwait
durante la guerra del Golfo Pérsico.
Durante la Guerra Fría propició que algunos antiguos países del bloque
soviético abandonaran el régimen comunista, favoreciendo
así el final de este período negro de la historia.
Su contribución al final de la Guerra Fría y su
intervención en la unificación de Alemania le valió
la concesión del Premio Nobel de la Paz, en octubre de
1990. El premio le fue concedido al poco de ser elegido presidente
de la URSS por el Congreso de Diputados del Pueblo, en marzo de
1989.
En 1991, mientras la economía
soviética se sumergía en una crisis, Gorbachov tuvo que hacer frente a duras presiones por parte de los comunistas
de la línea dura, de los reformistas y de las fuerzas nacionalistas
y secesionistas, que ansiaban la independencia de sus repúblicas.
En agosto de 1991 se produjo una situación límite,
cuado los seguidores de la línea dura del régimen
llevaron a cabo un golpe Estado que puso a Gorbachov
bajo arresto domiciliario. Tres días más tarde,
los líderes del sector reformista, con el futuro presidente
ruso Borís Yeltsin a la cabeza, lograron que se restaurara
a Gorbachov en su cargo. Acto seguido dimitió
como secretario general del PCUS, suspendiendo todas las actividades
del partido. Poco después, en septiembre de 1991, Letonia,
Lituania y Estonia lograron convertirse en repúblicas independientes,
al tiempo que las fuerzas nacionalistas de otras repúblicas
se hicieron más fuertes. El 25 de diciembre de 1991 Gorbachov
dimitió como presidente, y un día después,
el Congreso de Diputados del Pueblo votó la disolución
de la URSS.
En junio de 1992, Gorbachov
fue expulsado oficialmente del partido comunista
soviético, acusado de haber contribuido a su desplome.
Tras su dimisión, Gorbachov
siguió participando en la vida pública, enfrentándose
en muchas ocasiones a las autoridades gubernamentales. Fue especialmente
crítico con las decisiones políticas del presidente
Borís Yeltsin, sobre todo por la rápida reforma
económica que éste emprendió y por su modo
de actuar ante las antiguas repúblicas soviéticas.
Gorbachov se mostraba partidario de una reforma
económica más paulatina y abogaba por la creación
de una nueva unión confederada que sustituyera a la Comunidad
de Estados Independientes (CEI).
En junio de 1992, Gorbachov
fue expulsado oficialmente del partido comunista soviético,
acusado de haber contribuido a su desplome. En septiembre del
mismo año, Gorbachov no quiso comparecer
ante el Tribunal Constitucional de Rusia que le había citado
en relación al tema de la proscripción del PCUS,
que fue impuesta por el presidente Borís Yeltsin. El gobierno
de Yeltsin, indignado por la rebeldía de Gorbachov,
le prohibió que viajara al extranjero hasta que se presentara
ante el Tribunal Constitucional. Sin embargo, la restricción
tuvo que ser levantada poco después, debido a la gran protesta
nacional que se produjo en apoyo al ex presidente Gorbachov.
Durante el resto del año
1992 Gorbachov se dedicó a viajar por
Estados Unidos y Japón impartiendo varias conferencias
sobre el comunismo, y también empezó a trabajar
en un libro sobre la desintegración de la Unión
Soviética. Con los ingresos que obtuvo de estas conferencias
internacionales aprovechó para dar financiación
a la Fundación para la Investigación Social, Económica
y Política (también denominada Fundación
Gorbachov) en Moscú, que se había creado
en 1991.
Después de dejar el poder, Gorbachov se
presentó como candidato a varias de las posteriores elecciones
presidenciales, en las que apenas consiguió obtener respaldo.
En la actualidad, además de dirigir su fundación,
pasa largas temporadas en una casa de verano que se compró
poco después de dejar el poder, en el balneario francés
de Saint Tropez, y que está valorada en unos diez millones
de dólares.