Hillary
Diane Rodham fue la hija primogénita de Dororhy y Hugh
Rodham. Nació el día 26 de octubre de 1947.
Sus hermanos Hugh y Tony nacieron seguidamente.
La infancia de la pequeña
Hillary transcurrió de forma plácida, feliz y ordenada.
En Illinois, disfrutaba jugando en el parque, haciendo deporte
y acudiendo a su querida iglesia con regularidad. Muy aplicada
en su formación académica, consiguió convertirse
en una líder estudiantil, así como en miembro de
la sociedad nacional del honor. Sus padres la animaban continuamente
a progresar en su formación, así como a estudiar
una carrera que fuera de su interés.
Inmersa en la carrera de leyes, durante
años, Hillary trabajará para la Children's Defense
Fund como abogada del personal.
Fue estudiante de la Universidad de Wellesly.
Hillary tenía un expediente académico totalmente
brillante y era, aquí también, una estudiante líder.
Para que nos hagamos una idea de su actitud ante la vida, basta
con que nos fijemos en las siguientes palabras, que pronunció
durante su graduación. Se trata de un mensaje lleno de
convicción: "el desafío ahora es practicar
política como el arte de hacer lo que parece imposible,
posible". Hillary Rodham, ya desde muy joven apuntaba
alto. Tenía las ideas claras, sabía donde iba y
qué objetivos quería alcanzar. Además, estaba
dispuesta a luchar al máximo. Como consecuencia de esta
mentalidad ganadora, los éxitos, como es sabido, no tardarían
en llegar.
En 1969 la joven Hillary entra en el colegio
de abogados de Yale, donde realiza servicios en cuanto a la revisión
de la ley de Yale. Hillary Clinton se sentirá atraída
por un compañero de la Universidad de Yale "que
parecía un vikingo". Éste era el futuro
presidente de los Estados Unidos: Bill Clinton. En aquel entonces,
el joven Clinton llevaba barba y tenía una espesa melena
rojiza. Ella cuenta que: "cada vez que lo veía
no podía dejar de mirarlo y él tampoco me sacaba
los ojos de encima". Así que Hillary, decididamente
se acercó a Bill y le dijo que si iban a seguir mirándose
lo mejor sería presentarse. Empezaron a salir.
Inmersa en la carrera de leyes, durante años,
Hillary trabajará para la Children's Defense Fund como
abogada del personal. En 1973 acaba sus estudios y empieza a dirigir
el consejo de administración en dicho centro. Al cabo de
un año, se instala en Arkansas, donde dará clases
de derecho en la Universidad del Estado.
Hillary Diane Rodham contrae matrimonio, en 1975,
con Bill Clinton. No pasa mucho tiempo hasta que abre un despacho
de abogados. En este punto veremos como se concentra en una nueva
faceta profesional, centrándose en la violación
de patentes y de la propiedad intelectual. La ilusión de
tener un hijo se verá cumplida en 1980 con el nacimiento
de su hija Chelsea. Profesionalmente, se dedicará plenamente
al bufete hasta 1992, año en que su esposo decide presentarse
para la campaña electoral.
Con gran alegría y satisfacción
ve como su marido se convierte en el presidente de los Estados
Unidos de América. Entonces, Bill Clinton le reserva a
su mujer un puesto en una comisión especial para la reforma
de la sanidad. Ello era un de los objetivos más importantes
del presidente. No obstante, dicha comisión se vio inmersa
en un caso de fraude inmobiliario. A éste, los medios de
comunicación no tardaron en darle nombre: "Whitewater".
Sin embargo ello no consiguió acabar con la carrera de
su esposo. Así, éste volvería a ser el ganador
de las elecciones de 1996. Por otra parte, Hillary Clinton escribía
semanalmente una columna en un prestigioso periódico, que
se basaba normalmente en sus experiencias como primera dama y
en su visión de las mujeres, los niños y las familias.
Para muchos el famoso
libro de Hillary no es nada más que una especie de
propaganda electoral enmascarada.
La imagen de matrimonio perfecto, que constituían
Hillary y Bill, cayó en picado cuando durante su segunda
legislatura el señor Clinton se vio involucrado en un escándalo
sexual que trajo mucha cola. Se trata del famoso caso en que Bill
Clinton se vio relacionado con la becaria de la Casa Blanca, Mónica
Lewinsky. Durante tiempo los medios y la gente en general no pararon
de especular sobre el tema. Lo que probablemente dolió
más a los seguidores del presidente fue el hecho de sentirse
traicionados, ya que primero Clinton negó la verdad. Dijo
que no había mantenido relaciones sexuales con la becaria
cuando después se descubrió que sí lo hizo.
Esto, sin duda, fue un golpe para la gente que había depositado
en él su confianza.
Pero lo que está claro es que a quien
más le dolió el asunto fue a su esposa Hillary.
Ésta en su famoso y exitoso libro "Living History"
(Historia Viviente) manifiesta brevemente, en relación
a la extensión de la obra, lo que piensa del tema. Así,
al recordar el momento en que Bill le contó la verdad,
en agosto del 98, Hillary comenta: "Quise retorcerle
el pescuezo" y continúa "me quedé
sin respiración pero empecé a gritar y a chillarle
¿qué quieres decir? ¿Qué estás
diciendo? ¿Por qué me mentiste? Estaba furiosa y
mi furia crecía por momentos. Él simplemente decía
una y otra vez "lo siento, lo siento. Estaba tratando de
protegerlas a ti y a Chelsea".
Desde luego, Hillary no lo pasó muy bien
que digamos, durante esta época. Tampoco Bill lo pasó
en grande, sometido constantemente bajo presión mediática.
"Fue una época solitaria y muy difícil"
le dijo a la periodista Walters y sigue su explicación:
"no le hablaba porque no tenía nada que decirle.
Estaba decepcionada y enojada... a esas alturas Buddy, el perro,
era el único de la familia capaz de hacer compañía
a Bill. Aquellos fueron días de profunda tristeza, decepción
y enfado. Fundamentalmente no hablaba con Bill y cuando lo hacía
era una bronca". Sin embargo, superada la crisis, decidió
seguir con su marido porque: "nadie me hace reír
y me comprende mejor que Bill". Desde ese momento la
ex Primera Dama ha estado trabajando en el parlamento y escribiendo
sus memorias.
Para muchos el famoso libro de Hillary no es
nada más que una especie de propaganda electoral enmascarada.
Se dice que lo escribió en vistas a hacerse con la presidencia
de Estados Unidos. Teniendo en cuenta la fama de este "animal
político" "Hillary 2008" no suena mal. Pero
más allá de ello, varios críticos de su popular
libro apuntan que en éste no se aprecia el más mínimo
amor por su marido y no son pocos los que afirman que es una mujer
dura, mandona y capaz de hacer lo que sea con tal de conseguir
lo que quiere. Visto así, ¿qué será
realmente lo que todavía la une con su marido? Lo suyo
con Bill... ¿matrimonio de conveniencia?