Grandes mujeres

Nefertiti

En la Historia no solo podemos hablar de protagonistas masculinos ya que también nos encontramos con emblemáticos nombres de mujer que marcarían un hito en la época en la que les tocó vivir.

Nos encontramos también matrimonios célebres en donde la figura femenina es tan famosa o incluso más que la de su propio marido y en épocas muy dispares como es el caso del matrimonio Curie en el siglo XIX o la pareja formada en el Antiguo Egipto por Amenofis IV y Nefertiti.

Hasta el remoto Antiguo Egipto nos trasladamos para rescatar uno de estos nombres: Nefertiti, "la hermosura ha llegado", apelativo bien merecido como hemos podido comprobar a través de los numerosos vestigios que hoy se conservan sobre la existencia y la vida de esta mujer. Y es que, según se cuenta, esta deslumbrante belleza, junto a la fuerte personalidad que tenía, fueron causas que impulsaron el reinado de uno de los faraones más polémicos del Antiguo Egipto y, en concreto, en un periodo tan inusual como en el que reinó. Fueron belleza y protagonismo religioso los factores que le han concedido el honor de ser recordada como protagonista de uno de los capítulos más relevantes de la historia de la humanidad.

Llegó a ser coronada reina de Egipto y "esposa divina" cuyo poder terrenal y espiritual era incalculable.  

Quizás sea el halo de misterio y la admiración con que se han encargado los propios estudiosos de mitificar al personaje de Nefertiti lo que ha llevado a la Historia de Género a intentar mostrar a una mujer y reina, Nefertiti, capaz de salvaguardar su condición de mujer y mostrarnos como un ser capaz de conseguir tal poder hasta lograr traducir dicha importancia en la difusión del culto a la figura de la mujer, a la familia y a la pareja. Este insigne trofeo en una época donde los hombres eran los portadores del poder, la sabiduría y la verdad (a pesar de que si es cierto que en Egipto la sociedad no era tan extremista y que las mujeres disfrutaban de algunos pocos más privilegios que el resto de sus coetáneas) se hizo plasmar en todos y cada uno de los relieves y pinturas en donde apareciese la reina siendo ésta reflejada como ejemplo extremo de fortaleza, virtud y delicadeza femeninas.

Para poder mostrar la importancia de dicho protagonismo invitamos al lector introducirse en el contexto de una época en donde el monoteísmo era sinónimo de provocación y en la que los mismos faraones se les creía auténticos dioses rindiéndoles culto como tales; es aquí donde Nefertiti logra que la figura de la mujer se revista de un interesante protagonismo que ella misma lograría que se le adorase como una auténtica deidad.

Fue en el año 1397 a.C. cuando se produce el nacimiento de Nefertiti y, desde entonces, su vida se ha rodeado de una controversia que ha ido en aumento hasta concederle la Historia la importancia de la que nos hacemos participes a partir de este articulo; y es que el hecho de que desde remotos países se haya teorizado acerca de diversas cuestiones tales como los antecedentes de la reina (revelándonos a una reina sin sangre real pero si descendiente de un rey, Ay, mientras que otros ni siquiera le atribuyen dicho parentesco con el monarca tratándola como un mero miembro más de la corte) realmente se convierte en un tema menor en medio de un interesante debate que, en última estancia, señala un hecho indudable, el que Nefertiti llegó a ser coronada reina de Egipto y "esposa divina" cuyo poder terrenal y espiritual era incalculable.

No fue su procedencia sino el gesto de contraer matrimonio con Amenofis IV, quien después cambiaría su nombre por Akenatón, mediante el cual Nefertiti logró tal "ascenso". El carácter renovador del que hacía partícipe fue el verdadero motor que marcó los acontecimientos que se iban sucediendo en una época inusual como en la que le tocó vivir debido al contexto religioso en que se veía inmerso todo Egipto; un ejemplo claro lo vemos plasmado en distintas áreas tanto de su propia vida cotidiana como en la de su pueblo. Consecuencia de esta personalidad innovadora (y con sus seis hijas) decide separarse del mismísimo faraón tras la conversión y acercamiento de su marido a la religión y culto de Amón; la alegación difundida fue la de existir entre ambos desacuerdos respecto a la religión adoptada ya que, aunque su esposo la idolatraba, la exigencia de Nefertiti fue excesiva en un mundo regido por la adoración a figuras de animales y humanas.

 
Se cree que la influencia de la reina fue tal que Akenatón llegó a considerarse algo así como "feminista".

Testigos de este conflicto también lo somos en la actualidad ya que los relieves encontrados en el palacio, templo y estelas fronterizas de Akhetatón aún nos demuestran que la reina Nefertiti gozaba de un protagonismo y prerrogativas superiores a las de otras reinas y de que fue partícipe de una forma preponderante en la reforma religiosa a través de su papel reintegrador a la religión egipcia al antiguo culto a un solo dios: Atón (el Sol), volviéndola monoteísta por un tiempo.

Se cree que la influencia de la reina fue tal que Akenatón llegó a considerarse algo así como "feminista" ya que fue un faraón respetuoso con las mujeres y sabedor del crucial protagonismo que dicha figura tenía en su reinado y en su religión debido al incomparable rol que asumía en la religión.

Una vida familiar paralela transcurría entre sus hijas, sus continuas muestras de amor y respeto.

Una de las hijas de Nefertiti se casó con el famoso Tutankamón. Se considera la posibilidad de que Nefertiti actuara como regente durante la primera época del reinado de Tutankamón, que por entonces tenía solo nueve años. Durante su estancia en el trono, el nuevo faraón recuperó las viejas tradiciones en la religión y el arte, devolviendo a Menfis y Tebas las respectivas capitalías en lo político y religioso.

Antes de morir la controversia seguía siendo partícipe de su vida ya que se ha constatado que, alrededor de su decimocuarto año de reinado, Nefertiti, tras haber participado en los dolorosos funerales de su segunda hija Maketatón, desaparece por completo de los escritos. A partir de entonces su hija mayor, Meritatón, es ascendida al puesto de gran Esposa Real y el desconocimiento de la verdadera causa empuja a muchos estudioso a elaborar curiosas y no menos disparatadas teorías ¿fue sustituida por su hija Meritatón Nefertiti al quedar infértil? ¿murió por esas fechas o es que cambió de nombre y función?

Nefertiti murió durante una epidemia de Tracoma -aunque no existen pruebas que defiendan esa tesis-, sola en su palacio, obstinada en seguir el culto a Atón, en un mundo donde el pensamiento politeísta dominaba todas las regiones conocidas.

A pesar de los interesantes resultados que están logrando muchos estudiosos de Nefertiti aún su figura se reviste de intriga debido a hechos como el de que aún no haya sido encontrada la momia de la reina. Así que no nos extraña que esta fama que hoy descansa sobre el nombre de Nefertiti haga que el busto de la misma reina procedente de Egipto y usurpado por el contrabando de obras de arte, hoy conservado en la ciudad alemana de Berlín, se haya convertido en una de las piezas más admiradas.

...por Carolina Fontanals

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