Peligro
instantáneo
:: La mensajería instantánea
y sus problemas de seguridad ::
Ya
sabemos que el correo electrónico revolucionó la
forma que tenemos de comunicarnos con personas lejanas. El correo
tradicional, para muchos, ha perdido su valor, y resulta lento,
tedioso y caro.
Para muchas personas,
es el servicio más valorado que ofrece Internet.
Todo
tiene un precio, y por el hecho de poseer una cuenta de correo,
debemos soportar inconvenientes como el correo no deseado, y el
constante problema de la intimidad y virus informáticos.
La popularidad del correo electrónico, sin embargo, se
está viendo mermada por un rival mucho más atractivo
y aún más rápido, la mensajería instantánea.
Los más de 50 millones de usuarios en el mundo que hacen
uso de Microsoft Messenger, ICQ, o Yahoo! Messenger, dan buena
fe de ello. Todos son gratuitos, pero ¿qué precio
pagan por usarlos? La respuesta es sencilla, estar expuestos a
todo tipo de peligros.
La mensajería instantánea
(IM en inglés, Instant Messaging) va un paso más
allá en las comunicaciones rápidas. Se pueden mantener
conversaciones en tiempo real escribiendo mensajes que van y vienen
como si habláramos por teléfono. Nos comunican quién
está conectado y proporciona la posibilidad de hablar con
varios a la vez. Por muchas razones, la IM ha cubierto el hueco
existente entre la "lentitud" del correo electrónico
y la excesiva atención y "esfuerzo" que requiere
una llamada telefónica, haciéndolo idóneo
para la comunicación entre muchas compañías
y usuarios de "a pie".
Para muchas personas, es el servicio
más valorado que ofrece Internet, pues proporciona más
ventajas que el chat tradicional (sólo se habla con quien
se quiere), y no reparan en los peligros que representa. Al igual
que el IRC, cuya fama de lugar inseguro y nido de troyanos es
bien merecida, los programas de mensajería instantánea
carecen de las medidas de seguridad mínimas para confiar
en él.
Las compañías antivirus
pronto se dieron cuenta de que el correo era un posible coladero
de virus y hackers maliciosos, por lo que rápidamente ofrecieron
soluciones específicas para mitigar los riesgos. Para la
IM, sin embargo, aún no han llegado a ninguna solución
estándar, y parecen haber quedado atrás en lo que
a soluciones seguras se refiere. Todos los programas de mensajería
instantánea, envían las conversaciones sin cifrar,
en texto plano, lo que no supone ningún problema para un
hacker malicioso medianamente experimentado. Tampoco incluyen
ninguna herramienta que compruebe la autenticidad de los archivos
que se envían a través de ellos, la posibilidad
de esconder virus o troyanos. De nada sirve, en una empresa, bloquear
los virus que llegan por correo electrónico o los cortafuegos
que evitan conexiones no deseadas, si cada trabajador tiene en
su escritorio Microsoft Messenger y puede "traficar"
libremente con archivos a través de él.
La mensajería instantánea
va un paso más allá a la hora de compartir información.
Permite conexiones punto a punto (p2p) para compartir libremente
archivos entre miembros del "club", esto es, los que
cada usuario mantiene en su lista de contactos. En otras palabras,
cada usuario tiene potencial acceso a los discos duros de su comunidad.
Por tanto, un hacker malicioso sólo se tiene que hacerse
pasar por miembro del club para, con algunas herramientas, tener
acceso al disco duro de su nuevo amigo. Pertenecer a un "club"
es algo fácil, pues sólo hay que conocer el correo
electrónico de la víctima en potencia e intentar
que nos acepte, cosa que muchos hacen sin conocer realmente a
quién están admitiendo.
Neal Hindocha, investigador de
virus para Symantec, identifica los cinco mayores problemas que
amenazan la mensajería instantánea. Los gusanos
y virus, programas de puertas traseras o troyanos, el secuestro
de sesiones o suplantación de personalidad, la denegación
de servicio y, por último, la divulgación de información
no autorizada.
Gracias a que por ahora los programas
de mensajería son propietarios, esto es, no pueden "comunicarse"
entre ellos, los creadores de virus no lo han alzado todavía
como vía número uno para esparcir sus bichos. Por
un lado, y debido a estos sistemas únicos que poseen cada
uno, el estándar para este tipo de comunicaciones se retrasa,
pero por otro, es el motivo por el que aún se mantiene
a salvo. Los virus diseñados para esparcirse a través
de Microsoft Messenger, por ejemplo, sólo tendrán
como potenciales víctimas los usuarios de este programa,
olvidando a los millones de usuarios de Yahoo!, AOL o ICQ, y su
número en todo caso es mucho que menor que los potenciales
víctimas que usan correo electrónico, un pastel
mucho más apetitoso por ahora para los creadores de gusanos
que buscan sus quince minutos de fama.
A pesar de esto el número
de gusanos diseñados para infectar programas de mensajería
ha aumentado considerablemente en los últimos meses. Aún
no existe el sistema antivirus específico que pueda "pillar"
infecciones escondidas en los paquetes enviados de IM a nivel
de servidor. Por ahora, al contrario que los usuarios de correo
electrónico, el único elemento efectivo para luchar
contra ellos es el antivirus tradicional. Los expertos creen que
la tecnología necesaria para atrapar a los virus durante
sesiones de "streaming" (mientras se transmite la
información y no una vez es alojada en el disco duro) estará
plenamente desarrollada dentro de un año. Por ahora, recomiendan
deshabilitar esta opción y no permitir a los empleados
de las empresas transmitir o recibir archivos de esta manera.
La vulnerabilidad de los servicios
de correo web de hotmail (Microsoft) o Yahoo! está
más que demostrada, y cambiarla o conseguirla es sumamente
fácil.
Por otro lado, está claro
que la autenticación es una asignatura pendiente en este
tipo de programas. Las contraseñas se envían al
servidor sin cifrar y suelen ser las mismas usadas para proteger
el correo web. La vulnerabilidad de los servicios de correo web
de hotmail (Microsoft) o Yahoo! está más que demostrada,
y cambiarla o conseguirla es sumamente fácil. Tanto como
la suplantación de identidad una vez en manos del hacker
malicioso. Las sesiones no caducan y el programa da la opción
de recordar la clave, con lo que alguien con acceso a la máquina
puede obtener información no sólo de la víctima,
sino de todos sus contactos cuando se hace pasar por él.
En definitiva, hay que tener cuidado
con una herramienta de comunicación tan usada como los
programas de mensajería instantánea, puede llevarnos
a proporcionar más información de la que nos gustaría
y, sobre todo, es necesario evitar que se convierta en una herramienta
de tráfico de virus y publicidad no solicitada, como en
lo que tristemente está degenerando poco a poco el correo
electrónico.