Los
PDA son los Personal Digital Assintance, dispositivos que caben
en una mano y sirven como una especie de mezcla entre agenda personal
y ordenador portátil. Al principio eran simples dispositivos
diseñados para almacenar cierta información, citas
o teléfonos.
Pronto
la fiebre de la miniaturización hizo que los componentes
de un PC cupiesen en un menor espacio, y las líneas divisorias
entre PC y agenda electrónica se disiparon.
El abuelo de las PDA
fue inventado, (al igual que los ordenadores personales destinados
a los usuarios) por la innovadora compañía Apple.
El mayor atractivo de las PDA,
es la posibilidad de recolectar datos por el mundo, si necesidad
de arrastrar un portátil, y poder compartirlas luego con
el ordenador de sobremesa, por ejemplo. Esta función la
están suplantando los móviles. Hoy día, la
definición de un móvil se pierde entre una especie
de PDA, una completísima agenda, un teléfono (cada
vez en menor medida, su función principal) y una entretenida
videoconsola. La tendencia, parece ser, está en la integración
de "todo en uno", cada vez más pequeño,
más potente y con más prestaciones (independientemente
de que de las necesites o no). Mientras la tecnología y
el bolsillo lo permitan, bienvenido sea.
Sobre todo, el impulso final que
necesitaban las PDA era la llegada de una Internet popular y masiva.
Los protocolos de comunicación sin cables se han mejorado,
y ahora no resulta raro poder consultar el email desde uno de
estos dispositivos, sin duda, una de las mayores utilidades cuando
se trabaja con sistemas portátiles. Si el Internet para
móviles no ha tenido un éxito arrollador, los que
adquieren un PDA sí que buscan poder descargar el correo
o consultar una web corporativa, como valor añadido a todas
las otras funciones habituales.
Hagamos un poco de historia. El
abuelo de las PDA fue inventado, (al igual que los ordenadores
personales destinados a los usuarios) por la innovadora compañía
Apple. Newton MessagePad nació en 1992, adelantándose
a todas las iniciativas, y presentando un sistema aceptable con
grandes prestaciones para la época. De hecho, fue John
Sculley (director de Apple en aquél momento) el que acuñó
el término PDA, cuando todavía se llamaban "dispositivos
portátiles" y "organizadores personales"
y su software, escasamente proporcionaba lo que un móvil
de hace un par de años.
Newton tuvo soporte comercial
hasta 1998, y en esos seis años, avanzó e investigó
mucho en el campo de las PDA. El único problema fue que,
comercialmente, no disfrutó del éxito esperado.
Se le achacaban deficiencias en el software de reconocimiento
de escritura y otros problemas, y no supieron alentar las novedades
que sin duda aportaba. A pesar de su tamaño, muy criticado,
pocos saben que su sistema operativo fue punto de referencia para
muchos posteriores.
El éxito comercial se lo
llevó la compañía Palm, de hecho, el nombre
de Palm se asociaba hasta hace poco con cualquier dispositivo
"de mano", pues en los noventa dominó inmensamente
el mercado, antes de que otros comieran del pastel y se pasara
al nombre mucho más genérico de PDA. Palm creó
su Palm Pilot, y revolucionó el panorama de los sistemas
portátiles de la época. Problemas con el nombre
comercial "Pilot" (que también hace referencia
a una empresa de artículos de escritura) hizo que esa distinción
desapareciera para siempre.
Hoy existen nuevas tendencias,
como OQO, una nueva evolución en los sistemas portátiles,
una mezcla entre portátil y sobremesa (pues ya deja muy
atrás los PDA, conservando su tamaño). Es, realidad,
un completo sistema informático, con pantalla de cuatro
pulgadas, resolución 640x480, procesador a 1 Ghz, 256 Megabytes
de DDR, 10 ó 20 Gigabytes de disco duro... Pero lo más
interesante, es su capacidad de expansión. Se le puede
incorporar casi cualquier periférico, gracias a sus puertos USB, FireWire, BlooTooth, Ethernet, teclado y monitor externo...
Es tan impresionante, que existen dudas sobre la posibilidad real
de implementación y éxito comercial. Como prueba,
se puede echar un vistazo a http://www.oqo.com/ en espera de que
definitivamente salga al mercado y luche por un puesto que le
haga mejorar todavía más sus prestaciones.
En cuanto a los sistemas operativos,
los más veteranos son, Palm OS, que incluso se utiliza
en algunos modelos de móviles, y Pocket PC, una evolución
de Windows CE 3.0, fabricado, como no, por Microsoft. Y hablando
de Microsoft, y manteniendo mi línea, introduzcámonos
un poco en el apasionante mundo de la seguridad.
El primer virus y el primer troyano para PDA fueron programados en el año 2000, y se les bautizó
con los nombres de "Phage" y "Liberty Crack"
respectivamente. No es que causaran estragos entre la comunidad
del PDA, pero sí que fue una llamada de atención
sobre las posibilidades de este tipo de plataformas pues, realmente,
no eran invulnerables. Desde entonces pocos virus han tenido verdadero
éxito en estos sistemas. El sistema operativo Palm OS que
dominaba el mercado, se preocupó desde un principio de
la seguridad, no así Pocket PC de Windows, que sufre las
carencias de sus hermanos mayores. Lo que ha mantenido relativamente
a salvo estos dispositivos, ha sido sin duda, la diversidad. El
mercado no es tan homogéneo como en los sistemas de sobremesa
(existen PDAs con Linux, Windows, EPOC, Palm...) y esto hace la
propagación masiva menos probable (aunque no imposible).
También, hay que tener en cuenta que programar un virus
para ordenadores de sobremesa sigue siendo demasiado goloso y
sencillo como para querer buscar los quince minutos de fama en
sistemas más complicados.
El éxito comercial
se lo llevó la compañía Palm.
El problema podría manifestarse
a la hora de sincronizar el dispositivo portátil con el
ordenador de sobremesa, pudiendo ser una forma de infectar unos
sistemas a través de otros, aprovechándose la "relajación"
excesiva de los PDA, no acostumbrados a estos problemas. Sin embargo,
durante la sincronización los usuarios tienen la oportunidad
de aceptar o rechazar cualquiera de las nuevas aplicaciones que
intenten entrar o salir de los dos dispositivos, permitiéndoles
revisar estos programas y así poder asegurarse que "son
de confianza". Veremos
qué nuevas prestaciones nos ofrecen estos dispositivos
en el futuro, cuando se alcance el límite del espacio mínimo
en el que se puede introducir todo un ordenador de sobremesa.