Los
dominios son tratados como "objetos" que se pueden
comprar. Compras o pagas por reservar una palabra o frase o número
que te identificará en Internet. Si observamos los dominios
en Internet, vemos que la mayoría acaba en .com. (vaya
descubrimiento). Esto es, técnicamente, un dominio de alto
nivel.
Son asignados por InterNic,
la organización que gestiona estos dominios y once más
(.aero, .arpa, .biz, .com, .coop, .edu, .info, .int, .museum,
.net, y .org). Son las empresas como "register.com"
y otras muchas son las únicas que (tras pagar unas licencias
astronómicas) pueden gestionar con InterNIC la compra de
dominios de segundo nivel. Se dice segundo nivel, porque el primer
nivel es el ".com", ".net", etc. Estas empresas
consultan a los servidores raíz, que gestionan los de primer
nivel, para saber si un dominio de segundo nivel está libre.
Existe otra serie de dominios de primer nivel
relativos al país al que pertenezca la empresa u organización.
En nuestro caso, los famosos ".es", que son gestionados
por el Gobierno y las organizaciones adscritas. Con respecto a
estos dominios se ha levantado una agria polémica, suscitada
por la habitual incompetencia a la que nos tienen acostumbrados
en España. Además de las dificultades (que explicaré
a continuación) para hacerse con uno de estos dominios,
".es" es la extensión más cara del mundo.
Veamos la historia.
El regulador de los dominios españoles,
Red.es, ha establecido la implantación de los dominios
en dos fases. Durante la primera, iniciada a mediados de 2003,
se podían registrar topónimos bajo el dominio ".es"
que identifiquen nombres de pueblos, regiones y ciudades. Así
se facilita la administración electrónica de futuros
proyectos de estas ciudades. Durante esta primera fase, tras un
mes de su puesta en marcha, se aplicaron las nuevas normas para
el registro de dominios de segundo nivel que abarquen el nombre
de personas físicas, profesionales, etc.
En una segunda fase, la entidad pública
irá anunciando la progresiva apertura de los nuevos subdominios
com.es, org.es, nom.es, gob.es y edu.es. Las tres primeras están
abiertas totalmente al público, excepto para entidades
sin ánimo de lucro que reclamen un ".org" y "nom.es"
para nombres de personas físicas. El resto se adjudicará
a ministerios y organismos oficiales. ".edu.es" estará
destinado a Universidades y entidades educativas.
Según el plan, el Ministerio de Ciencia
y Tecnología pretende mantener "limpios" los
dominios ".es", seguros, asignados a empresas "serias",
controlados, y que no puedan pertenecer a "cualquiera".
Quiere que ".com.es" se convierta en el dominio de referencia
de las páginas en español. Dar una imagen de marca
de un país, demostrando la presencia en Internet. Pero
esto no ha hecho más que derivar en un sistema caótico
de "colas" de petición de dominios, incongruencias
y despropósitos, hasta el punto de que, en el caso de que
el usuario registrador se equivocara en algún dato durante
el registro, debía volver a enviar todos los datos de nuevo,
y esperar que no se le cobrara otra vez el importe del alta .
Los precios han bailado en los últimos
meses, causando un gran desconcierto entre los compradores. De
los 62 euros de alta que se pagaba antes de Diciembre de 2003
y 48,08 de mantenimiento, se pasó en ese mes a 110 euros
por registro y 100 por cada período de un año. El
Ministerio defiende esta subida alegando que el dominio sólo
es más caro si se contrata directamente con Red.es. Por
el contrario, si es contratado con alguna de estos agentes registradores
designados (entre ellos Arsys, Interdomain o Nominalia), "sólo"
costará 60 por el alta.
Esta "generosidad" (enviar al "comprador"
a un sitio más barato) se debe a que estos agentes registradores
deben pagar un depósito anual desorbitado, contratar un
seguro y además mantener un mínimo de registros
al año. Esta rebaja se hace inútil para el usuario
final cuando la mayoría de estas empresas privadas exigen,
además de la contratación del dominio, el hospedaje
de la página (por un precio adicional, claro está)
invalidando la posibilidad de que el comprador del dominio utilice
sus propios servidores. El servicio, al precio ofrecido, suele
ser bastante pobre en general.
Según declaraciones a 5dias.com, "El Gobierno
con esta medida no está privatizando un servicio público.
Estamos fomentando el negocio de empresas de servicios de Internet,
los agentes registradores e incentivando los dominios de tercer
nivel, que permita crecer el número de dominios. Si queremos
entrar en este mercado de los dominios y crecer, debemos tener
intermediarios".
Como comparación, baste decir que países
como Inglaterra, Alemania, Canadá, y Bélgica pueden
registrar sus dominios a través de empresas privadas por
casi la mitad que en España y que un registro del tipo
".com", en cualquier lugar del mundo, suele costar unos
15 euros al año.
En definitiva, además de hacer pasar por
una apabullante gestión burocrática a cualquiera
que quiera adquirir uno, no se le da ninguna garantía de
que le pueda ser arrebatado en cualquier momento, si en el futuro
surge un proyecto oficial con un nombre que entre en conflicto
con el ya registrado, o crea que se hace uso fraudulento del mismo.
Así, apostar por la "elegancia"
de un dominio ".es" se vuelve un completo atrevimiento
moral y económico que no cumple ni por asomo el objetivo
del Ministerio de promocionar una mayor presencia de España
en Internet. Las cifras publicadas por la Asociación de
Internautas lo demuestran: Seguimos a la cola den Europa en número
de dominios otorgados. Países como Polonia, tienen casi
5 veces más dominios registrados. Según "Domain
Worldwide", España ocupa el lugar numero 42 en el
mundo, muy por detrás de los 20 primeros. Tan sólo
el 0,01 % de las empresas privadas españolas gozan de un
domino ".es". Encuentran más sencillo, rápido
y barato apostar por un ".com". Y, para terminar, la
intención de una mayor presencia del español en
la Red se queda en fracaso cuando descubrimos que el "español"
dominante en la red es el argentino, con medio millón de
dominios registrados bajo ".ar".
Más información y un seguimiento
detallado de este conflicto en www.internautas.org.