Se
dice que hacia 1994 en Usenet (casi más desarrollado y
popular por aquellos tiempos que ahora), los abogados Laurence
Canter y Martha Siegel enviaron un mensaje colectivo a algunos
grupos de Usenet, promocionándose como expertos para resolver
problemas de inmigración en EE.UU.
Muchos protestaron, pero el daño ya estaba hecho, y ya
se sabe que las "buenas" ideas son rápidamente
mimetizadas. El spam había nacido.
¿De dónde viene
el spam? Esto mismo se preguntó el Center for Democracy
& Technology en marzo de 2003, harto de lo que todos estamos
hartos, el maldito correo basura (normalmente "spam"
en inglés) que inunda nuestras cuentas. Y para realizar
un estudio serio, realizaron la siguiente prueba: crearon muchas
cuentas de correo y las usaron en lugares muy concretos y para
fines muy específicos. A los seis meses, estudiaron los
emails que habían recibido y la cantidad de spam que había
infectado a cada una de las cuentas según el uso que se
había hecho de ellas. Estas fueron algunas de sus conclusiones:
Lo que atrae en mayor medida a
los spammers son las direcciones publicadas en páginas
con cierto tráfico. Cuanto más tráfico más
spam atraen. Algunas de las direcciones fueron publicadas en formato
"imagen" no reconocidas por los robots que se arrastran
buscando el conocido formato de las direcciones. Estas últimas
no recibieron ningún correo basura. Las que permanecían
publicadas en alguna página web en texto plano, recibían
del orden de treinta o cuarenta correos basura al día (suficientes
para desesperar a cualquiera). Si se conseguía hacer desaparecer
ese correo de las páginas publicadas, el número
de spam descendía a dos o tres por día, semanas
después de que dejara de ser público. Se comprueba
que esta técnica es la preferida por spammers. Por tanto
es muy importante evitar que la dirección sea publicada
en Internet, en cualquier página, con las técnicas
muy sencillas, camuflando por ejemplo la dirección, añadiendo
letras basura: usuarioNOSPAM@NOSPAMdominio.com cuanto más
originales seamos en este aspecto mejor, porque los robots comienzan
a ser capaces de reconocer ciertos patrones como el NOSPAM.
También se demostró
que para ciertos dominios muy comunes (hotmail, o yahoo) existen
máquinas que prueban combinaciones fáciles de pocas
letras (bob@hotmail.com, ana22@hotmail.com...) con una probabilidad
muy alta de que las cuentas existan, aunque no hayan sido publicadas
en ningún lugar. Además, bien es sabido que probar
todas las combinaciones de, por ejemplo, 4 letras y números
(menos de dos millones de combinaciones) y enviar un correo a
cada una de ellas es cuestión de un par de minutos con
una máquina de hoy en día.
Cuando se da alta un dominio,
es necesario proporcionar un correo de contacto, que queda almacenado
en una base de datos (las páginas amarillas de internet,
como se pueden denominar). Estos datos pueden ser consultados
con el comando "whois", o desde la página nic.es.
Estos correos, no recibieron más que un email basura en
seis meses, lo que indica que los spammers no están muy
interesados en esta base de datos.
Los correos encontrados o publicados
en Usenet (servidores de noticias) no recibían tanto como
el publicado en web, pero sí que eran vulnerables a cierta
cantidad de spam. La investigación en detalle puede ser
estudiada en: http://www.cdt.org/speech/spam/030319spamreport.shtml
El spam es un problema muy serio
que todos debemos combatir. Enviar cadenas de correos con mensajes
de amor o de humor a todos nuestros amigos que reenviarán
a su vez más de esos mensajes dejando en el cuerpo del
mensaje cientos de direcciones, no hace más que alimentar
las bases de datos de los malvados spammers, capaces de esta manera
de saber qué direcciones permanecen "vivas"
(son usadas habitualmente por una persona). Esta forma de promocionar
inconscientemente el spam comparable a ir por la calle tirando
basura, y gritando que no te importa, que es divertido. Se debe
cortar este tipo de hábitos de raíz, no reenviar
ni un sólo correo y no hacer caso de nada, pues todo, excepto
lo que puede ser analizado con cierta lógica no son más
que viles mentiras sin sentido, que solo los bobos creen.
Es triste tener que abandonar
una cuenta que llevas años usando, por el simple hecho
de cometer el error de dársela a un amigo, que empieza
regularmente a enviar tonterías que en el fondo, no tienen
tanta gracia... a partir de ahí, la pelota puede ir creciendo,
la dirección puede ir pasando de mano en mano, de cabecera
en cabecera, como la falsa moneda, uniéndose a bases de
datos de malvados publicistas agresivos, hasta que se llegue a
recibir infinitamente más correo basura que el que realmente
interesa. Esto ha hecho que muchos se vean obligados a abandonar
la dirección en el olvido, para empezar de nuevo con otra,
procurando tener mucho más cuidado esta vez.
Otra forma que tienen los spammers
de detectar cuentas vivas es proponer "darse de baja"
en los "sistemas" que plantean los propios correos
de "spam" para "removerte" (patética
traducción de "remove"=quitar) de las listas.
No haréis más que confirmar que vuestra dirección
es gestionada realmente, y además introducimos nosotros
mismos la dirección en nuevas bases de datos para recibir
más correo basura. No hay que olvidar que estas personas
son unos estafadores sin escrúpulos que no respetan nada
ni a nadie. Si roban recursos para promocionarse (se aprovechan
de los servidores), mienten con respecto al origen de sus mensajes,
y además directamente intentan venderte productos o fórmulas
mágicas que no existen o simplemente no funcionan... ¿realmente
van a preocuparse por eliminarte de su lista de potenciales clientes
simplemente si se lo pides por favor? Desgraciadamente, es necesario
dejar la ingenuidad a un lado con este tema.
La forma de ganarse la vida de
estos granujas (que no son tantos) es lanzar el anzuelo hacia
el río con millones de mensajes. Con que sólo un
uno por ciento pique y se deje estafar, se embolsarán los
dólares que han gastado en enviar esos mensajes, y además
les sobrará para invertir en nuevas y mejores máquinas
capaces de inundar más rápido nuestras pobres cuentas,
indefensas ante tal avalancha de alargadores de pene, sucedáneos
de viagra y créditos a bajo coste.