El
correo no deseado
:: Las leyes de la discordia ::
Hace
algunos meses se dio a conocer una noticia que me hizo llevar
las manos a la cara (mientras negaba lentamente con la cabeza)
en señal de completa incredulidad. El spam ya superaba
al correo legítimo, o sea, más del cincuenta por
ciento de los correos que se envían en todo el mundo, eran
basura.
Esto es una completa catástrofe
para las comunicaciones. Mark Sunner, director técnico
de MessageLabs, comentó con gran acierto tras descubrir
estos últimos datos, que el spam ha dejado de ser una simple
molestia para convertirse en una verdadera amenaza que produce
grandes pérdidas productivas y económicas en todo
el mundo. Ryan Hamlin, jefe del grupo anti-spam de Microsoft,
ha declarado también por su parte que las nuevas medidas
legales que se están diseñando, provocarán
que se observe un ligero descenso de esta tendencia para finales
de 2004 o comienzos de 2005. Pero de Microsoft, no me creo ni
la mitad.
MessageLabs es una empresa dedicada
a proporcionar servicios de email seguro, y, para llegar a esta
conclusión, analizó a mediados de 2003, ciento treinta
y cuatro millones de correos recibidos por sus clientes a través
de sus infraestructuras repartidas por todo el mundo. En Diciembre
de 2002, elmundo.es ya anunciaba que el cuarenta por ciento de
los correos que circulaban por Internet eran basura.
Además, según un
estudio realizado semanas antes de conocer esta noticia por www.ferris.com,
el spam cuesta a las empresas norteamericanas casi nueve mil millones
de dólares, dos mil quinientos millones a las europeas
y quinientos a los ISP de ambos continentes. Estos gastos incluyen
el tiempo de borrar los mensajes inútiles, el tiempo perdido
por los usuarios que los leen, más el tiempo perdido intentando
recuperar mensajes legítimos borrados por los filtros de
spam.
Yahoo, AOL y Microsoft, tres de
las mayores compañías tecnológicas del mundo,
junto con el gobierno del Reino Unido, anunciaron detalles sobre
una nueva estrategia diseñada para combatir el spam tanto
de forma conjunta como por separado. Establecieron estándares
técnicos para combatir la amenaza e intentarían
promover nuevas leyes que persigan y castiguen de forma más
severa a los infractores. Pero todo ha quedado en agua de borrajas.
A Microsoft, dueño de hotmail, no le costaría tanto
aplicar un filtro eficaz que contuviera la avalancha de spam que
sufre su servicio de correo gratuito, pero oscuros intereses impiden
que esto se haga realidad.
De hecho, a finales de Noviembre,
nos enterábamos por webpanto.com, que los legisladores
estadounidenses aprobaron por trescientos noventa y dos contra
cinco votos una nueva ley federal contra el spam. Genial, podíamos
pensar, si no fuera porque la ley, denominada CAN-SPAM (Controlling
the Assault of Non-Solicited Pornography and Marketing Act) es
contraproducente y, en la práctica, lo legaliza más
que condenarlo. George Bush Jr. ha anunciado que firmará
la ley, que entrará en vigor el uno de Enero de 2004. La
ley no prohíbe radicalmente el correo no deseado, como
debería ser, sino que especifica las condiciones que regulan
el envío de correo masivo. En otras palabras, lo permite
y tolera.
La ley prohíbe las direcciones
falsas o engañosas (estableciendo penas de prisión
por un máximo de tres años para los infractores),
incluir textos artificiosos en el asunto, recabar direcciones
desde sitios web o enviar al azar a cuentas de dominios conocidos
y el envío masivo de "material de contenido sexual"
(a menos que esté provisto de una marca que diseñará
la Comisión Federal de Comercio). También obliga
a los remitentes de spam incluir una dirección válida
para poder responder, o un enlace a un formulario en el que se
pueda solicitar la baja de la lista. El mensaje deberá
explicar claramente que se está enviando publicidad y deberá
incluir una dirección física en Estados Unidos.
Pero lo curioso, y el error que
comete esta nueva ley, es la "presunción de inocencia"
del spam. En resumen, necesitas solicitar activamente que no deseas
recibir spam. Esto es, cualquier empresa puede enviar publicidad
a tu cuenta a no ser que tú mismo indiques lo contrario.
Así que "veintitrés millones de empresas
estadounidenses pueden ir preparando sus campañas de spam
dirigidas a todas las direcciones de correo electrónico
de Estados Unidos. La única condición será
que ofrezcan al destinatario la posibilidad de darse de baja en
la lista", según Spamhaus.org.
Esta no es la actitud adecuada
ante el spam. De esto se dieron cuenta los legisladores del estado
de California cuando aprobaron hace meses la ley de "solicitud
activa de alta en la lista" con la que el titular de la
cuenta de correo debe especificar que desea recibir publicidad
de una empresa, en vez de ser incluido en la lista sin su consentimiento
hasta que especifique que no desea recibir el correo. Estas leyes
se contradicen diametralmente, pero, al final, en California su
propia ley quedará sin efecto con la entrada CAN-SPAM,
puesto que se trata de una ley federal.
En España, desde el doce
de Octubre de 2002, fecha de entrada en vigor de la LSSI, se ha
prohibido el envío de correos comerciales que no hayan
sido solicitados expresamente. Además, los correos con
contenido comercial deberán aclarar al usuario su carácter
con la palabra "publicidad" en la cabecera del mismo,
bajo penas por infracción que oscila entre los treinta
mil y ciento cincuenta mil euros.
Pero la realidad es que estas
leyes dejan de ser eficaces en el momento en el que enviar spam
puede ser una actividad descentralizada, llevada a cabo desde
cualquier punto del planeta contra cualquier país, la mayoría
se encubren bajo direcciones falsas que pocas veces se pueden
comprobar, y prácticamente todas suponen algún tipo
de fraude.
EL spam sigue siendo uno de los
mayores problemas que sufren los internautas, que observan impotentes
cómo sus cuentas de correo se saturan cada día con
publicidad de cualquier cosa, desde alargadores de penes, hasta
falsificadores de diplomas pasando por detectores de mentiras
portátiles.