La
revista Caras y Caretas es uno de esos hermosos ejemplos de la proliferación
de revistas ilustradas, folletines y novelas cortas que se publicaban
a principios de siglo XX.
Caras
y Caretas se trata de una hermosa joya de
la sociedad del momento ya que se centraba en la vida social
de la época.
En
este caso se trata de una revista argentina, publicada en Buenos
Aires desde finales del siglo XIX. Desde principios del XX y hasta
bien entrado el pasado siglo la lectura era una de los principales
entretenimiento de la población, las colección existentes
son tan prolíferas como variadas y existen algunas colecciones
en las que la belleza de las ilustraciones de cubierta es impresionante.
También las hay de una calidad literaria irrepetible como
es el caso de Hora de España, la mejor publicada durante
el período de la Guerra Civil Española y en que
colaboraron los mejores escritores de la destruida Generación
del 27.
Estos
semanales suelen ser codiciados por gran cantidad de coleccionistas
por su rareza, calidad o curiosidad. En el caso de Caras
y Caretas se trata de una hermosa joya de la sociedad
del momento ya que se centraba en la vida social de la época.
Está plagada de ecos de reuniones, convenciones, organizaciones,
noticias políticas, crítica, relatos...
Se trataba de una publicación semanal de un enorme éxito
y acogida; en 1920 cumplía su 23 cumpleaños. Es
evidente que formaba parte de la vida de la época. Entre
las secciones fijas: actualidad política, vida cotidiana
en Europa o países tan exóticos como Japón,
medicina, humor gráfico y escrito, relatos, entrevistas,
temas femeninos, moda y cuidado de la infancia.
Por
ejemplo, en el número 1117 de marzo de 1920 la revista
se hace eco de las revueltas nacionalistas que azotaban Alemania y Europa por aquel entonces y que tendrían como consecuencia
la II Guerra Mundial. Aparece una fotografía de un mitin
en Reichtag (Berlín) donde la multitud escuchaba atentamente
a oradores improvisados. Al pie de foto se comenta la intervención
de las tropas leales al gobierno que habrían de acabar
con la manifestación.
Esto no quiere decir que las tendencias en la redacción
de Caras y caretas fuesen nacionalistas
pero tampoco eran de corte especialmente comprometido. Las opiniones
que se recogían o los temas comentados recibían
un tratamiento superficial, vago. Quizá a esto debiesen
gran parte de su pervivencia durante décadas. En un ejemplar
de mediados de 1920, al hacer referencia a una revuelta estudiantil
en la Facultad de medicina de La Plata no se menciona en ningún
momento los motivos que condujeron a los estudiantes a la revuelta,
ni la situación que vivían aquellos que no contaban
con "ciertos" privilegios. La noticia se limita a cubrir
la trágica muerte de uno de los estudiantes y la indignación
a que fueron sometidos los distinguidos profesores: "Es general la protesta que condena la inicua acción
de los violentos... Nunca como ahora es más reprobable
el hecho, ya que ha pagado injusto tributo una vida joven... Los
profesores que integraban la mesa examinadora consiguieron librarse
a duras penas del ataque..."
Un tratamiento tan escueto de una revuelta estudiantil resulta
difícil de entender cuando páginas antes se reconocía
por el Delegado del Ministerio de Comercio de Estados Unidos: "Estamos en una época en que todos hablan de riquezas,
de producción, de desarrollo; la vida más que nunca
se ha reconcentrado en el estómago, por la sencilla razón
de que amenaza seriamente una escasez general de artículos
de primera necesidad"
Junto a esta entrevista, un tratamiento humorístico sobre
la calidad de los alimentos que se vendían por aquel entonces
en los mercados: "Lo que comemos" En verso y con mucha
ironía: "todos rancios, hediondos y marchitos, / así anuncian
a gritos: / ¡Vamos a envenenar a medio mundo!"
También había hueco para el feminismo nacional de
manos de la Unión Feminista: "Que absurdo que un borrachín alcohólico
sea según la ley administrador del hogar mientras que su
esposa no pueda legalmente disponer de lo que gana. La mujer argentina
reclama la modificación del Código Cívil."
En las secciones de orientación femenina se tratan normalmente
temas de cuidados personales o del mantenimiento de los hijos.
Aparece, en uno de los ejemplares, una entrevista con una conocida
actriz del momento a la que se le pregunta sobre los cuidados
del cabello, depilación, eliminación de acné
o tratamientos y mascarillas faciales, remedios caseros de toda
la vida.
Al
ser una publicación de una enorme acogida los anunciantes
de todo tipo de productos plagan sus páginas. La ingenuidad
y...
Pero
lo que, quizá, llame más la atención de Caras
y Caretas son los anuncios publicitarios. Al ser
una publicación de una enorme acogida los anunciantes de
todo tipo de productos plagan sus páginas. La ingenuidad
y el encanto con que estos anuncios son promocionados es lo que
más llama la atención al acercarte a uno de los
ejemplares además de las ilustraciones que, en el caso
de la cosmética femenina son encantadoras.
Por ejemplo, para el anuncio de "Iperbiotina Malesci.
La preparación de fama mundial que ahuyenta la melancolía,
que hace mujeres sanas y vigorosas; que hermosea los contornos
y redondea las formas; que da salud a la sangre y fuerza a los
nervios" la promoción se acompaña de una
ilustración en blanco y negro de una hermosa joven con
un vestido de la época recostada en un diván.
O para el anuncio de "Danderina, la corona suprema. La
mujer que ostenta una cabellera hermosa es reina en todas partes
¿quien no rinde homenaje a esa corona suprema que es realce
y complemento de todos los encantos femeninos?. Tesoro tan precioso
debe conservarse con el mayor esmero. Lo único eficaz que
existe hoy y lo único digno de una dama hermosa y cuidadosa
es Danderina..." La ilustración es una hermosa
princesa medieval sentada en un ostentoso trono, luciendo su hermosa
melena y a la que gran cantidad de duendes rinden homenaje a sus
pies. "Brissac. La felicidad de una dama depende de que su
rostro ostente una suprema hermosura. Si usted emplea en su tocado
nuestro incomparable polvo grasoso con un exquisito perfume conseguirá
estos fines". La ilustración es de una señora
de clase alta sentada en su ostentoso tocador - donde, por supuesto,
está en primera línea Brissac - colocándose
un tocado ayudada de su criada.
Al igual que los productos de cosmética femenina son anunciados
con encantadora ingenuidad, el humor es recurso utilizado en numerosas
ocasiones, a veces de forma consciente y otras no tanto: "Falta de vigor varonil. Estos enfermos deben utilizar
el cinturón Robur del doctor Berndt a pilas secas y regulador
para graduar la corriente ¡No producen quemaduras y están
siempre listas para usar!"
Por supuesto también existían problemas de falta
de otro tipo de vigor: "No tome usted drogas para pretender
fortalecerse, pues sólo conseguirá con ello echar
a perder su estómago. Acostúmbrese a beber Africana
Extracto doble, el gran tónico alimenticio que llenará
su organismo de energías vitales. Lo aseguran muchos médicos
y lo confirman infinidad de enfermos que le deben su salud y vigor.
Pídala en todas partes"
Para el anuncio de "Columbia Six. Llamado con justeza
La joya de los caminos, es el conjunto más armonioso que
un automóvil puede encerrar. No trataremos de convencerle
a usted con palabras; hechos y sólo hechos es nuestro lema.
Columbia Six, el automóvil super moderno, el automóvil
del día"
También hay hueco para la música con "Víctor
Victrola representa lo mejor que existe en materia de música.
La excelencia de una máquina parlante, puede ser muy bien
juzgada por los grandes artistas del canto y de la música.
La Víctor Victrola es la máquina parlante preferida
por las estrellas del arte"
Y así gran cantidad de páginas que impregnan las
referencias y alusiones a una vida cotidiana no tan clara entre
sus páginas.