Ernest
Hemingway nació en Oak Park, una ciudad del estado de Illinois,
el 21 de Julio de 1899. Será el segundo de los seis hijos
que tendrán en común el matrimonio formado por Clarence
E. Hemingway y Grace Ernestine.
Él, un prestigioso médico,
ella, una pianista que tuvo que dejar su carrera cuando contrajo
matrimonio y que, sin duda, marcaría su vida posterior.
Hemingway no recibió cariño de esta madre calificada
de dominadora y, quizá por eso, su relación con
las mujeres siempre fue un poco atormentada. Siempre fue un espíritu
aventurero y lo demostró desde pequeño cultivando
su afición al deporte y, sobretodo, al boxeo. Cuando acabó
los estudios básicos no quiso seguir estudiando y empezó
a colaborar como reportero en el periódico Kansas City
Star. Quiso participar en la Primera Guerra Mundial y, como
no le dejaron ser soldado debido a una lesión en el ojo
por culpa del boxeo, se apuntó como voluntario en la Cruz
Roja y viajó a Italia donde trabajó como enfermero
de ambulancias. Allí fue herido por una granada que le
produjo graves lesiones en la pierna. Después de varias
operaciones y, con una rótula nueva, tuvo que pasar varios
meses convaleciente. Durante este tiempo se enamoró de
una enfermera que le inspiraría la novela Adiós
a las armas, escrita varios años después.
Cuando acabó
los estudios básicos no quiso seguir estudiando y empezó
a colaborar como reportero en el periódico Kansas
City Star.
Al finalizar la guerra vuelve
a Estados Unidos y asienta su carrera en el periodismo. Trabaja
en el Toronto Star Weekly hasta que descubre que sus
artículos gustan y se traslada a trabajar al prestigioso
Chicago Tribune. En 1921 se casa con Elisabeth Hadley
y, mediante un acuerdo con el periódico, se trasladan a
Francia donde trabajará como corresponsal. Será
en el barrio Latino de París donde conocerá a dos
escritores exiliados, Ezra Pound y Gertrude Stein que será
la que acuñe el término de Generación Perdida.
Este término dará nombre a estos escritores norteamericanos
del periodo entre guerras en el que se incluyen autores de la
talla de John Dos Passos. Gracias a estos escritores, que le animarán
a escribir, Hemingway comenzará su actividad literaria
y publica sus primeras novelas en 1924: En nuestro
tiempo y Diez relatos.
Su matrimonio entra en crisis debido al primero de los muchos
viajes del autor a las fiestas de San Fermín en Pamplona.
Los coqueteos de ambos darán lugar a la separación
y al noviazgo de Hemingway con Pauline Pfeiffer con la que se
casará en mayo de 1927. La experiencia en Pamplona inspira Fiesta (1926) una novela en la que
se presenta a unos turistas americanos e ingleses en España.
Con esta publicación adquiere mucha fama y popularidad.
Después de peregrinar
por Europa y América se asienta en Cayo Hueso (al sur de
los Estados Unidos) donde tendrá una vida apacible dedicándose
a lo que más le gustaba: la caza, la pesca y escribir.
Es entonces cuando escribe Adiós a las armas (1929) que narra la historia de amor entre una enfermera y un
soldado americano durante la Primera Guerra Mundial. Este año
vuelve a España a disfrutar de la época taurina
pero sin dejar su vivienda en Cayo Hueso. En 1933 viaja por primera
vez a África en donde encontrará una gran experiencia
que recogerá en cuentos como Las nieves del
Kilimanjaro. Este cuento, junto a la obra de teatro
La quinta columna, están recogidos en La
quinta columna y los primeros cincuenta y nueve relatos.
Dedicado siempre a temas sociales de su tiempo publica en 1937
Tener y no tener, pero la mayor aventura
la encontrará en España donde estallará en
1936 la Guerra Civil. Se instala en Madrid junto a Martha Gellhorn,
su nueva compañera, y vive de cerca la contienda apoyando
al bando republicano. De esta dura experiencia nace Por
quién doblan las campanas, su mayor éxito
literario. Será publicada en 1940, el mismo año
en que contraerá matrimonio por tercera vez. Al comenzar
la Segunda Guerra Mundial viajó a Hong-Kong, Londres y La Habana como corresponsal. No irían demasiado bien estos
viajes para su matrimonio puesto que en 1946 contraería
nuevas nupcias con la periodista Mary Welsh.
Hemingway dejó
sin publicar más de 3000 páginas de manuscritos.
Se instala definitivamente en
Cuba donde vivirá hasta 1959, año en el que sube
al poder Fidel Castro. Aunque al principio apoyó la revolución,
no estuvo a favor del régimen militar impuesto y marchó
a vivir a Ketchum (Idaho).
En 1950 publica Al
otro lado del río y entre los árboles,
una obra con la que la crítica no estará muy de
acuerdo pero sorprendería dos años después
publicando El viejo y el mar, una gran
fábula basada en la vida de Sebastián, un pescador
cubano, por la que conseguirá, al año siguiente,
el premio Pulitzer. Es ésta una obra ya clásica
en lengua inglesa pese a lo que pensara él sobre estas
obras: "la obra clásica es un libro que todo el
mundo admira, pero que nadie lee". Siguió viajando
por Europa y África sin faltar cada año a su cita
española con los toros. Será precisamente en Pamplona
donde le comuniquen que se le ha concedido el premio Nobel de
Literatura (1954) Basándose en la fiesta de los toros escribirá
una novela en la que narra la competencia entre dos toreros (Ordóñez
y Dominguín) y que titulará El verano
peligroso.
En 1960 publica la última
obra en vida: Poemas completos. Y, a
partir de aquí, el escritor comienza a decaer. Afectado
de trastornos nerviosos y de una afección en la córnea
que lo estaba dejando ciego, Hemingway ya no puede coger la pluma.
Tratado por psiquiatras y sometido varias veces a electroshock
comienza a pensar en la idea del suicidio: "Lo único
que nos separa de la muerte es el tiempo". Pese a que
en la primavera de 1961 estuvo muy calmado e incluso feliz, en
la madrugada del 2 de Julio se levantó de la cama y, en
el vestíbulo de su casa de Ketchum, se disparó en
la boca con su escopeta de caza.
Creador de héroes estoicos
e individualistas, Hemingway retrató siempre en sus novelas
un hombre que luchaba contra la adversidad aunque fuera incapaz
de vencerla. Esto mismo le sucedió a él. Su impotencia
ante la vida casi vegetal que llevaba en sus últimos años
le llevó a acabar con su vida. Publicada póstumamente
es su novela archí conocida París era
una fiesta que está basada en esos primeros
años que él vivió allí. También
obras póstumas son, entre otras, Enviado especial,
que recoge sus artículos periodísticos, y la inacabada El jardín del Edén. Hemingway
dejó sin publicar más de 3000 páginas de
manuscritos.