Sófocles,
poeta trágico griego e hijo de su época, nació
en Colona, hoy parte de Atenas, actual Grecia poco antes de las
Guerras Médicas en los albores del siglo V. a. C.
Es una de las obras
trágicas más interesantes en las que el lector
se siente como un protagonista más del ...
Su
existencia se abre a la vida a la vez que el gran siglo de oro
en Grecia donde comienza el apogeo intelectual ateniense en todas
sus vertientes. Las noticias que sobre él nos
llegan de la Antigüedad, nos perfila a un Sófocles como un hombre de un gran equilibrio y moderación espirituales.
Sus contemporáneos, por ejemplo Aristófanes en su
comedia Las Ranas, nos lo describen como una persona de carácter
afable y feliz, lo que no deja de estar en contraposición
con la profundidad trágica que predomina en sus personajes,
los cuales saben hacer frente al irremediable destino divino tal
y como se refleja en "Antígona".
Sófocles nace en el seno
de una familia ateniense acomodada. Su padre Sófilo era
un fabricante de armas. Recibió en su juventud una educación
esmerada y sobresalió tanto en la gimnasia como en las
restantes artes: intervino públicamente en un coro de danza,
así como tocador de cítara. Se casó con Nicóstrata
y tuvieron un hijo, Iofonte, que también fue poeta trágico;
pero de una extranjera, Teoris de Sición, tuvo otro hijo,
Aristón, del que a su vez nacería Sófocles
el Joven, nieto preferido de su abuelo y también como él
autor dramático.
En cuanto a la vida política
que se vivía en la capital ateniense Sófocles no
mostró especial interés, a pesar de que aparece
junto a su amigo Pericles como estratego en la campaña
contra Samos allá por las lejanas fechas 441-440, al poco
de haber estrenado su "Antígona" (se
cree que fue estrenada en el año 442). Incluso dos años
antes fue elegido helenotamía, es decir, una especie
de inspector de los tesoros aportados por la Liga de ciudades
griegas bajo la soberanía de Atenas.
En cuanto a su nutrida producción
dramática, el filólogo alejandrino Aristófanes
de Bizancio, siglo III-II a.C. poseyó 130 tragedias de
sofocleas, de las que siete se consideraban adulteradas, de este
modo nos han llegado hasta nuestros días el número
de 124. Todos estos datos hablan por sí mismos, del gran
elenco de obras de nuestro autor sólo conservamos una penuria.
Siete son las tragedias que poseemos íntegras: Áyax,
Las Traquinias, Antígona,Edipo Rey,
Electra, Filoctetes y Edipo en colono,
a lo que hay que añadir el drama satírico Los
Rastreadores, que conservamos en una gran medida gracias
a un papiro descubierto en 1907.
Los diálogos
se encuadran en cantos que comentan con amplitud y armonía
la inconsecuencia de la dicha, la...
"Antígona"
es una de las obras trágicas más interesantes en
las que el lector se siente como un protagonista más del
entramado, te hace vivir en primera persona todo lo que se va
descubriendo, poco a poco, manteniéndote en vilo hasta
el final sobre lo que puede o podría suceder, un conjunto
de sensaciones que se experimentan gracias a la pluma del autor,
en este caso de Sófocles. Entre los distintos personajes
que aparecen en el libro, Antígona (hija de Edipo), Ismena
(hermana de Antígona), Creonte (Tirano de Tebas, tío
de Antígona e Ismena), Hemón (hijo de Creonte y
prometido de Antígona), Tiresias (adivino ciego) o Eurídice
(Mujer de Creonte y madre de Hemón) existe una duda por
saber quién es realmente el protagonista. Todo apunta a
Antígona, pero Creonte también es un perfecto candidato
para este puesto. Si os percatáis del nombre de la hija
de Edipo es Antígona, como sabemos, este nombre parece
que nos lleva hasta la
acepción antagónico …y les pregunto…
¿quién es el personaje antagónico (opuesto)
de nuestra supuesta protagonista? La respuesta tiene un sólo
nombre, Creonte. Personaje que se presenta frente a Antígona
en calidad de antagonista y representante autócrata de
las leyes de los hombres, que en este caso entran en conflicto.
De otro lado, están quienes piensan que el verdadero protagonista
en la mente de Sófocles es Creonte, que representa un tipo
de conducta a cuyo desprestigio y condena está orientada
la pieza. Para la mayoría, Creonte sería el clásico
gobernante que, a pesar de poseer incluso una buena voluntad
a priori, llegado un momento sufre una recia obcecación
que le lleva a extremos en un primer momento insospechados. Quien
sea el verdadero protagonista de la obra, si Antígona o
Creonte, es un interrogante como el saber cuál era la intención
principal del autor en esta tragedia, pero lo que sí está
claro es que el principal protagonista será para cada lector
el que considere…así que…anímense a
leer a esta tragedia clásica y encuentren al verdadero
protagonista…
Los diálogos se encuadran en cantos
que comentan con amplitud y armonía la inconsecuencia de
la dicha, la nobleza el sufrimiento y la grandeza de la voluntad,
de las que la acción sólo mostraba los efectos particulares,
reflejados estos cánticos mediante el Coro de Ancianos
Tebanos. El tema central del argumento es que Antígona
quiere dar sepultura a su hermano muerto, que se había
levantado contra la ciudad, ante la oposición del tirano
Creonte, quien al negarle su deseo pretende dar ejemplo a la ciudad
y prepararle un final a la hija de Edipo un tanto…
El personaje Antígona, por su parte,
defiende una postura de culto divino, Hemón (prometido
de Antígona) no participará de los deseos de su
padre Creonte y el adivino Tiresias se enfrentará también
al tirano. Por lo tanto, el personaje Creonte se ve acosado por
tres posturas distintas y, tal vez, la verdadera intención
del poeta ateniense es destrozar la figura del dictador. Con una
lectura detenida y relajada pueden apreciarse los innumerables
efector buscados por el poeta griego trágico para aumentar
el clima de tensión.
Respecto a la fecha de su muerte
se tienen datos más seguros que sobre su nacimiento. En
el Proagón de las Dionisias, presentación de las
diversas compañías de teatro que participarían
pocos días después en los concursos dramáticos,
en el año 406, Sófocles hizo aparecer a su coro
y a sus actores vestidos de negro por la reciente muerte de Eurípides,
lo que nuevamente nos confirma su espíritu piadoso y apacible.
Sin embargo, ya había muerto cuando al año siguiente
Aristófanes puso en escena su comedia "Las Ranas",
anteriormente citada, en las fiestas Leneas. Sófocles había
muerto en el intermedio, ¿cosas del hado o no?
Este gran dramaturgo con toda
una extensa producción de obras, entre las que se encuentra
"Antígona", nos acerca a la tan olvidada,
por muchos, Cultura Griega Clásica en la que el
enfrentamiento entre la ley humana y la ley natural es el epicentro
del argumento. Por esta razón y por muchas más,
que podrán descubrir leyendo la tragedia "Antígona",
esta obra de gran valía es considerada una "joya oculta"
y, oculta o no, es una Joya literaria.