Para
los iniciados en la literatura hispanoamericanas del siglo XX
esta novela corta es mucho más grande para nuestras letras
que su extensión, algo menos de 100 páginas.
Jorge
Luis Borges y Adolfo Bioy Casares compartieron una larga trayectoria
tanto profesional como personal. Sus...
En
tan corto espacio su autor hace un despliegue de genialidades
equiparables a obras maestras de la literatura universal, el último
símbolo de un tiempo y un lugar en el que la elegancia
y la pluma eran actitudes, ocupaciones indistintas: Buenos Aires,
1940. No en vano advierte Jorge Luis Borges en el prólogo: "He discutido con su autor los pormenores de la trama,
la he releído; no me parece un imprecisión o una
hipérbole calificarla de perfecta."
Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares compartieron una larga
trayectoria tanto profesional como personal. Sus inquietudes,
preferencias y estilo así como el parentesco cultural y
literario les hicieron compartir la pluma en más de una
ocasión. Sus obras en colaboración serían
recogidas en Obras completas en colaboración y
en Antologías de cuentos policiales. Pero eso
nunca significó que las críticas respectivas a la
obra del otro careciesen de objetividad. No dudó Bioy en
criticar Inquisicionesni Borges la
temprana obra de Bioy. Con estos antecedentes cabe pensar que
el calificativo de "perfecta" no era un puro elogio.
En sus palabras preliminares a la obra, Borges defiende a capa
y espada, como el caballero que fue, el relato fantástico.
Tan malogrado en nuestra letras durante siglos parece necesario
justificar la calidad de esta novela o, más que una justificación,
una argumentación con pruebas de su genialidad.
La exposición comienza por el propio argumento: el narrador-protagonista,
un fugitivo, llega a una isla desierta huyendo de sus perseguidores.
Con el paso del tiempo se da cuenta que no está solo. Voces,
canciones, apariciones…empiezan a diluir las fronteras entre
realidad y alucinación. El misterio se adentra en la mente
del protagonista hasta el punto de enamorarse de una mujer de
dudosa existencia por la que llegará a idear el modo de
permanecer juntos.
A caballo entre la novela de aventuras, la novela fantástica
y el ensayo-sobre el amor, las fronteras de la realidad y la inmortalidad,
la soledad, la incomunicación humana- lo que en apariencia
puede ser un argumento de novela de clase B, se convierte, al
descubrir sus secretos en algo propio de un genio de la talla
de Bioy Casares. No faltan los buenos y originales argumentos
en la literatura contemporánea, no faltan las buenas ideas
pero el modo de llevarlas a cabo es lo que hace estos argumentos
geniales. Si algo destacó siempre la crítica del
autor argentino fue la impecable perfección formal de sus
textos. Todos ellos se caracterizan por esta ruptura de las fronteras
entre la realidad y el sueño tratadas de una forma tan
personal e irrepetible como perfeccionistas. Con La
invención de Morel alcanza la máxima
cota.
La libertad plena
en la creación de personajes y hechos no está
reñida con la verosimilitud, de hecho la...
La
libertad plena en la creación de personajes y hechos no
está reñida con la verosimilitud, de hecho la novela
fantástica puede llegar a ser más verosímil
que la realista si en ella se establece una decena, una sucesión
de hechos plenamente justificados. Aquí la justificación
no parece ser otra que la alucinación o el símbolo
pero el autor cambia el esquema al descifrar los hechos en clave
de fantasía y no de sobrenaturalidad. Borges define este
modo de hacer como "imaginación razonada". Y
es esta amplitud de campo lo que permite al autor insertar claves
temáticas tan eternas e imperecederas sin dar una respuesta
porque no se busca una respuesta, se busca un planteamiento, conseguir
que los lectores pensemos en ello. Hacerlo en una extensión
tan breve es lo que otorga a la novela corta y el relato el calificativo
de uno de los géneros más difíciles en su
creación. A pesar de las apariencias la inserción
de un argumento, unos temas, unos protagonistas y unos secundarios
desplegados en todas las facetas de su personalidad necesarias
para su comprensión, un contexto, en resumen: una historia
eterna en a penas cien páginas es prueba de una maestría
incuestionable. Si, a estos rasgos necesarios se une la existencia
y el tratamiento de lo fantástico como parte fundamental
no cabe duda que la complejidad se acentúa y que el resultado
puede ser calificado de perfecto.
Borges se refería a la narrativa que abarca el género
de ficción en todas sus manifestaciones. No ha sido este
un género muy tratado en las letras hispánicas hasta
la irrupción en escena de creadores latinoamericanos que
han marcado un nuevo rumbo, creado una nueva tendencia genérica.
La manifestación más frecuente y conocida de esta
expresión tan americanista es el llamado "realismo
mágico "o "lo real maravilloso". El elemento
fantástico alcanza así un papel fundamental en las
letras americanas desde la aparición deCien años
de soledad-tomada como obra simbólica, aunque las
manifestaciones del género fuesen anteriores- aquí
lo fantástico alcanza la calidad de lo cotidiano fundiéndose
con él. En el caso de la narrativa de Bioy, al igual que
Borges y Julio Cortazar, el tratamiento es distinto desde los
propios postulados que lo crean. La presentación de lo
fantástico es distinto porque los argumentos van más
allá. Es decir, interrogantes existenciales, metafísicos,
filosóficos entran a formar parte íntegra del argumento
y, a la vez que se desarrolla la trama, se van dando las claves,
las posibles claves a estos enigmas.
Una obra equiparable, de alguna manera, a este mundo tan único
y maravilloso, tan genial como mágico es El reino de
este mundo de Alejo Carpentier.
Si algo de común puede encontrarse en ellas es, además
de la incuestionable perfección lograda por sus autores,
es la existencia de lo fantástico presentado en claves
de realidad para elevar a esta mucho más allá de
las trabas de lo cotidiano. Existe realidad, una realidad que
puede llegar a ser cruel pero el mundo en ellos hecha mano de
la imaginación para romper barreras y hacernos soñar
a la vez que lograr que nos planteemos si todo está tan
bien como pensamos, darnos cuenta de que quedan más cosas
por hacer de las que pensamos. Y, por encima de los planteamientos
de uso diario aquellos que nos hacen sentir al borde de un precipicio,
los que versan sobre el porqué de la existencia, lo que
quedará después. Ver lo mágico de la existencia
antes que los descubran otros, anticiparse a los planteamientos
generalizados es común en ellas.
La producción de la narrativa fantástica en las
letras hispanoamericanas ha aumentado considerable con el paso
de los años pero cabe a Bioy y a La invención
de Morel el papel indiscutible de modelo a seguir:
perfección formal y genialidad argumental no siempre caminan
juntas aunque fuese este el ideal, aquello que Bioy logró
con Morel.