El
novelista francés Gustave Flaubert (1821-1880) era hijo
de un cirujano. Fue educado en un ambiente de médicos,
lo que le proporcionó un gran sentido de la observación.
Todo
ello le sirvió de mucho para escribir Madame Bovary, como
después veremos. Conoció a personajes de la talla
de Victor Hugo, Louis Bouilhet y Maxime Du Camp. Flaubert es uno
de los más grandes escritores de la historia. Se trata
de un personaje puente entre el Romanticismo y el Realismo. Consiguió
dar, de forma definitiva, una estructura válida a la novela.
Un género, que en su época, aún resultaba
un tanto ambiguo. Logró, así, elevarla al nivel
de los géneros clásicos. Sus novelas están
hechas de pequeñas y grandes vivencias. De esta forma,
se inspiran en las experiencias del autor: las visitas que realiza,
la gente que conoce, etc. Algunas de sus obras son: Memorias de
un Loco(1838), Noviembre (1842), La educación Sentimental
(1869), Salambón (1862), La Tentación de San Antonio
(1874) y Correspondance (1830-1880).
En
la obra destaca el tema de la decepción que uno tiene
por falta de realismo.
Madame
Bovary es una de las novelas más relevantes de todos los
tiempos. Se trata de la obra cumbre de Gustave Flaubert. Cuando
se publicó, en 1856, el escritor francés tuvo que
ir a juicio por haber relatado una obra considerada ofensiva para
la moral pública. Y es que las hazañas de una mujer
casada, que le es infiel a su marido, eran muy mal vistas en la
sociedad marcadamente machista y moralista de aquella época.
No obstante, el escándalo fomentó, en parte, el
gran éxito de la obra.
La
novela empieza por acercarnos a la vida de un joven, Charles,
que es un buen hombre, aunque no tiene demasiado encanto. Éste
estudia medicina, aunque ésta no le entusiasma. Se casa
sin estar muy convencido y más bien por hacer feliz a su
madre, con una mujer adinerada. En una de sus visitas de médico
a domicilio, se fija en una hermosa joven, Emma, y se va enamorando
de ella. Al poco tiempo, su esposa muere y él queda libre
para casarse con Emma. Él está perdidamente enamorado
de ella y hasta daría su vida por su amor. En cambio ella,
que no sabe mucho de la vida, primero se casa con ciertas ilusiones,
pero pronto se le acaban. Se aburre mucho con la vida de matrimonio
y no admira para nada a su marido, que le parece un hombre más
bien vulgar y sin encanto. Para evadirse de la situación,
Emma, como muchas mujeres, empieza a tener fantasías románticas.
Pero la realidad se le hace aún más dura y comienza
a querer llevarlas a cabo. Charles, como a muchos hombres, le
cuesta entender los sentimientos de su esposa y no sabe bien qué
es lo que le pasa a ésta. No se entera. Emma empieza a
tener relaciones extra matrimoniales, lo cual tampoco le aporta
la felicidad que anhela. Primero idealiza sus aventuras, los hombres
de los cuales cree estar enamorada. Después, cuando se
da cuenta de la realidad se desespera y se deprime. Es una desgraciada
toda su vida y no sabe nunca qué hacer, siempre está
perdida. Se convertirá en el ser más egoísta
de la tierra, olvidando incluso a su propia hija. Por su parte,
Charles, lo hará todo por ella, siempre buscará
la forma de hacerla feliz, aunque fracase en el intento. Y es
que para ella, todo lo que él haga es insuficiente.
En
la obra destaca el tema de la decepción que uno tiene por
falta de realismo. Es decir, Emma lo pasa tan mal, porque nunca
ha mirado la vida de frente, tal y como es. Siempre ha ido idealizando
las cosas y como consecuencia, sólo se lleva disgustos.
Uno tras otro. Por otro lado está el tema típico,
cotidiano y común en todas las épocas: la falta
de comprensión entre hombre/mujer. Así, vemos como
Charles no sabe entender a su esposa ni darle lo que realmente
necesita. Por su parte, Emma, no valora todo lo que él
hace por ella. Hablan lenguajes distintos. Charles cree que comprándole
cosas y teniendo detalles con ella ya es suficiente. Emma, en
realidad, todo lo que quiere es cariño, comprensión,
afecto y pasión. En definitiva, todo lo emocional. Mientras
que Charles habla en un lenguaje racional. Así, pues, no
hay comprensión. Aunque siempre puede haber modificación,
que no es igual a cambio sustancial, por parte de los dos. No
obstante, esto en la novela no se da.
La crítica a los valores de la clase media es algo muy
presente en la obra. Y es que en la agitada época del escritor,
La Revolución Francesa de 1789 y el reinado imperial de Napoleón eran hechos que se recordaban perfectamente. Así
como también el derrumbamiento de la clase aristocrática,
que dio lugar al florecimiento de la burguesía. Ésta
clase media estaba compuesta básicamente por comerciantes
y capitalistas. Tenían, los burgueses, una rígida
y conservadora moral tradicional, así como hipócritas
maneras. Flaubert critica todo ello a través de Madame
Bovary, que narra la vida de una mujer totalmente "encarcelada"
por la ideología de la clase media. El autor también
tocará este tema en otra famosa novela: La Educación
Sentimental. Sobre los burgueses opinó siempre que eran
seres superficiales, preocupados solamente por la economía.
Madame
Bovary es una obra magna de la literatura universal.
El
naturalismo es parte esencial de la novela. Así, Flaubert
consigue plasmar los acontecimientos de la vida con una precisión
médica. Y es que fue influenciado por su padre, cirujano.
El mismo escritor decía que la literatura era como "la
disección de una mujer hermosa". El autor toma
suficiente distancia como para dar lugar a la objetividad.
Gustave Flaubert declaró: "Madame Bovary soy
yo". En efecto, seguro que compartió con el
personaje de Emma muchas batallas similares, debido al temperamento
romántico del escritor. Sin embargo, ésta es una
obra más bien realista. El autor se permite algunos pasajes
románticos, eso sí, pero dejando muy claro las duras
asperezas de la vida. Esta novela es, pues, una reacción
a la idealización del Romanticismo. Por otra parte, con
este libro empieza la novela moderna. Así, cuando Emma
está triste, la prosa logra transmitir cierta pesadez.
Cuando ella está agitada, la prosa comunica entusiasmo
y rapidez. Además, con el humor de sus personajes, Flaubert
transmite el espíritu de las obras de hoy.
Madame
Bovary es una obra magna de la literatura universal. Gustave Flaubert
necesitó seis largos años para llevar a cabo este
gran proyecto. Con esta novela consiguió alcanzar su máximo
nivel como escritor. El mismísimo Baudelaire afirmó
que se trataba de una de las mejores novelas de todos los tiempos
y que, con juicio o sin juicio, lograría la aceptación
y el respeto por parte del público. Y así fue.