Tanto
la industria como otros sectores de la economía se han
visto influenciados -y son influencias- del medio ambiente y del
cambio climático desde los tiempos de la Revolución
Industrial, con la que se pasa de una economía basada en
la agricultura a una economía sumergida en la explotación
de grandes industrias que además de producir bienes de
consumo, comienzan a contaminar.
"Desarrollo
sostenible".
Dada
la situación que se presenta ante un hecho conocido científicamente
desde hace casi cinco décadas, esto es, la evolución
de la problemática medioambiental, desde las organizaciones
internacionales, se pretende acompasar el crecimiento y el mantenimiento
de las condiciones de vida con la explotación industrial
y económica, cuyas acciones desembocan de forma concreta
en la contaminación del medio ambiente. Las palabras más
utilizadas, y que combinadas desarrollan una idea de progreso
e inteligencia, son "desarrollo sostenible". Algo
que exige la mejora de la calidad de vida sin que aumente la explotación
innecesaria de los recursos de la Tierra. La mayor parte de los
países del mundo, conscientes de la necesidad de implementar
políticas que combinen de manera proporcional la producción
industrial y la ecología, realizan planes nacionales. Una
vez concluida la Conferencia de Kyoto de 1997 más de mil
ochocientas localidades del mundo crearon programas con base en
el "Programa o Agenda 21".
Las
organizaciones internacionales y los países que están
en la línea de trabajo expuesta, saben que para frenar
la contaminación se deben de establecer contenciones en
la emisión de gases y sustancias contaminantes. La consecuencia
de estas emisiones, inevitablemente, es la generación y
mantenimiento de elementos nocivos para la vida. Por ello, la
adopción de medidas debería ser tomada en serio
y de llevarse a efecto, comprendería principalmente tres
esferas concretas:
•
Crecimiento económico y equidad:
en las conclusiones de la Cumbre de Johannesburgo se dio
total validez a las conclusiones que, a su vez, se habían
acordado en la Cumbre de Río, la Cumbre para la Tierra
de 1992. Entre otras, la idea es vincular e integrar los sistemas
económicos de los países del mundo para fomentar
un crecimiento responsable de cara a un futuro largo plazo. Asimismo,
se pretende no excluir a ninguna nación para que no quede
regazada.
•
Desarrollo social: el objetivo es
atender las necesidades principales de todas las personas del
mundo. Estas necesidades pasan por tener empleo, alimentos, atender
la salud, tener agua y elementos de saneamiento y otros que pueden
generar de forma intrínseca malas influencias en el medio
ambiente, como la producción de la energía necesaria
para mantener la condiciones dignas de vida
•
Conservación del medio ambiente y
conservación de los recursos naturales: para poder
conservar el medio natural y los recursos que de él se
desprenden para las generaciones que están por venir, se
hace necesaria la elaboración de soluciones de tipo social
y económicamente factibles, consiguiendo de esa manera
que se reduzca el consumo indiscriminado de los recursos y, por
extensión, parar la contaminación y conservar el
hábitat natural.
Las
alternativas para alcanzar los objetivos marcados sólo
escogen una dirección, aunque con un doble sentido: la
eliminación de emisiones contaminantes y el tratamiento
de los residuos. Estudios revelan la existencia de compuestos
contaminantes a los que se les puede eliminar del origen donde
se producen sin que llegue a afectar a la rentabilidad final del
producto o de lo fabricado. Un ejemplo gráfico de esta
situación se presenta con la sustitución del caucho
por resinas sintéticas en la fabricación de productos
derivados. Este cambio tiene una ventaja: evita tener que atender
el proceso de vulcanización, consistente en mezclar el
caucho con Azufre. Así se evita la emisión de derivados
volátiles del Azufre y por consiguiente, la contaminación.
El crecimiento
demográfico ejerce una profunda presión sobre
los recursos de la Tierra.
En
la actualidad, en el mundo, hay áreas especialmente protegidas,
los conocidos como Parques Naturales. En el planeta hay zonas
específicas que tienen esta consideración, los países
que mayor porcentaje aglutinan como espacio protegido son: Bhutan,
Nueva Zelanda, Austria, Panamá, Ecuador y Botswana. La
rentabilidad de estos Parques explotados con la modalidad conocida
como "ecoturismo", en muchas ocasiones es mayor que
la explotación maderera de los mismos territorios. El ecoturismo
consiste en una forma de turismo limpio, que toma como fundamento
el respeto estricto al medio ambiente.
Los beneficios de estos Parques Naturales revierte de forma directa
en los territorios que sirven de base como negocio económico.
El
crecimiento demográfico ejerce una profunda presión
sobre los recursos de la Tierra. Para controlar este factor, los
gobiernos de los países cuya presión demográfica
es muy intensa introdujeron programas educativos y de planificación
familiar, en muchos casos, como en la India, con éxito.