Hannes
Olof Gösta Alfvén nació en la ciudad sueca
de Norrköping en el año 1908. La trascendencia de
su aportación a la Ciencia le condujo a obtener en 1970
el Premio Nobel de Física*. Su
contribución se concreta en los trabajos relacionados con
la física y la astrofísica de los plasmas.
Su contribución
se concreta en los trabajos relacionados con la física
y la astrofísica de los plasmas. El Plasma es materia gaseosa
fuertemente ionizada (ionizar es disociar una molécula
en iones o convertir un átomo o molécula en ión)
con igual número de cargas libres y positivas y negativas.
Se le llama el Cuarto Estado de la materia. Y es de gran importancia
en el estudio de la astrofísica. Los otros estados de la
materia son:
- Líquido, estado donde
los átomos neutros y las moléculas están
poco ligados entre sí por lo que gozan de bastante libertad
de movimiento.
- Gaseoso, estado donde las
moléculas están dotadas de la máxima libertad.
- Sólido,
por el contrario, en este caso los átomos neutros y las
moléculas se encuentran ligados entre sí ofreciendo
un estado férreo.
Lanzó
la acertada teoría de la procedencia de las manchas
solares.
De estos cuatros estados en los que
se puede encontrar la materia solo estos tres últimos se
pueden localizar en la superficie de la Tierra. El Cuarto Estado,
el Plasma, existe en las capas más elevadas de la Atmósfera,
y es el mismo estado de la materia que predomina en el Sol. Hannes
Alfvén trató de indagar en las causas y consecuencias
que se producían al relacionarse e interactuar los plasmas
junto a los campos magnéticos. Así se le considera
fundador de la Magnetohidrodinámica, Ciencia con la que se
ha llegado a determinar el origen de los rayos cósmicos,
las tormentas magnéticas y las auroras boreal y austral.
Además lanzó la acertada teoría de la procedencia
de las manchas solares, que no son otra cosa que perturbaciones
de origen magnético y que nacen desde el interior del Sol
desplazándose hasta la superficie. Las manchas solares ya
fueron observadas por los chinos en el año 200 antes de Cristo,
pero no sería hasta justamente el año de nacimiento
de Alfvén cuando G. Ellery Hale descubriera los antecedentes
sobre los potentes campos magnéticos que posee el Sol.
Alfvén estudió en
la Universidad de Upsala y trabajó tanto en su país
de origen como en Estados Unidos (Universidad de California, San
Diego).
Sus obras más relevantes
son: Cosmical Electrodynamics, 1948; Origin of the Solar System,
1956; Cosmical Electrodynamics, Fundamental Principles, 1963.
Tras una larga, prolífica y dilatada existencia, murió
a los ochenta y siete años de edad, corría el
año 1995.
Edward
Victor Appleton
Físico
británico nacido en la ciudad de Bradford en 1892. Recibió
el Premio Nobel de Física en 1.947 por el descubrimiento
que ha pasado a la Historia, en su honor, con su nombre, y también
conocida como capa F de la ionosfera. La ionosfera se puede
asemejar a un techo compuesto de una o varias capas donde, desde
la más elevada, la capa F, las ondas de radio rebotan
o refractan devolviéndolas a la Tierra. La onda de radio
sale en dirección a la Atmósfera, al llegar a
la ionosfera -que puede alcanzar los 650 kilómetros de
altitud- se interrumpe el sentido de su marcha cayendo de nuevo
a la dirección que llevaba al comienzo. La onda caerá
en un punto u otro en función de la altitud de la superficie.
A principios del siglo pasado, Arthur Edwin Kennelly y Oliver
Heaviside publicaron un trabajo en el que se ponía de
manifiesto la existencia de esa capa ya denominada ionosfera.
Tiempo después,
las investigaciones indicaban que la ionosfera o capa ionizada
de la Atmósfera se compone de tres capas. La capa de Appleton
es la que se encuentra a más elevada altura y la que puede
variar de posición en función de posibles variaciones
de temperatura. La capa que se encuentra más cerca de la
Tierra recibe el nombre de capa D. En esta parte de la ionosfera
las ondas de radio largas son reflejadas y las cortas atenuadas.
Para terminar, la capa E, con características que no se
han llegado a definir con exactitud. El descubrimiento de Appleton
mejoró sin duda los sistemas utilizados en la transmisión
de las ondas de radio, comenzando así una diversificación
y amplitud de miras en este campo de investigación. Las
comunicaciones de calidad a larga distancia eran posibles.
Fue laureado con
los reconocimientos más elevados.
Además,
entre sus investigaciones, en este caso coincidió con Alfvén
en el estudio del Sol. Llegó a demostrar la enorme importancia
de la emisión de ondas cortas (radiaciones solares) desde
las manchas del Astro Sol en la estabilidad de la ionosfera y,
por ende, en la estabilidad de las ondas de radio. Aparte de dedicarse
al estudio y perfeccionamiento de los radares, también
realizó importantes aportaciones en el campo de la energía
atómica, en una época de iniciación, en plena II Guerra Mundial. Fue laureado
con los reconocimientos más elevados.
En el mismo año
que recibía el Nobel de Física era condecorado con
la Medalla al Mérito estadounidense y era nombrado Oficial
de Honor de la Legión francesa. Tiempo después recibía
la Cruz Noruega de la libertad por sus aportaciones en tiempos
de guerra. Murió en la ciudad escocesa de Edimburgo en
el año 1965.
*Premio compartido con Louis Eugéne
Félix Néel por sus aportaciones a una nueva Ciencia,
el Paleomagnetismo.