La Atmósfera
es la capa, de forma gaseosa, que rodea la Tierra. La Atmósfera
es uno de los elementos primordiales que mantienen la vida dentro
del planeta tal y como la conocemos, principalmente porque hace
que se generen las condiciones y los movimientos que generan dichas
condiciones y porque nos protege físicamente contra agentes
externos, como los meteoritos, además de ser un regulador
térmico y protegernos de las radiaciones ultravioleta (radiaciones
o emisiones de partículas electromagnéticas cuyas
longitudes de onda pueden ser dañinas para los seres humanos).
La
Atmósfera actúa como soporte de las funciones físicas
o fisiológicas de todos los seres vivos que pueblan la
Tierra (en las plantas: la fotosíntesis, en los animales:
la respiración).
Clasificación de las capas de la atmósfera
El
estudio de las capas de la Atmósfera se puede establecer
desde distintos puntos de vista. Uno de ellos es el que hace referencia
a la distribución de las temperaturas, teniendo en cuenta
la vertical. De esta forma, se puede llevar a término un
estudio más certero de la contaminación que afecta
a la Atmósfera.
Según esta clasificación, encontramos cuatro divisiones:
La
Troposfera:
Se trata de la capa más cercana a la línea del suelo
de nuestro planeta. Es la capa de la Atmósfera donde todos
nosotros nos movemos, de la que respiramos y allí donde
se producen todos los fenómenos de la meteorología
(lluvia, huracanes, granizo, vientos, etc.) y que influyen y determinan
el clima terrestre. Desde la superficie de la tierra, alcanza
hasta los 19 kilómetros en el Ecuador y hasta los 6 o 7
kilómetros en los Polo Norte y Sur. Esta diferencia de
medidas se debe a la forma de la Tierra, que como todos sabemos
no es esférica perfecta, sino geoide (que es la forma teórica
de nuestro planeta determinada por la geodesia ). Generalmente
se admite la medida media de 11 kilómetros para determinar
su extensión en altura.
La Troposfera es la capa que mayores movimientos presenta. Es
la más dinámica porque, como se comentaba anteriormente,
se producen fenómenos de forma continuada, sin detenimiento.
Curiosamente, y contra lo que podría pensarse, este movimiento
continuo hace que se mantenga prácticamente constante la
composición del aire que todos podemos respirar.
La Troposfera es el lugar donde, como fácilmente se puede
concluir, se producen y generan la práctica totalidad de
los fenómenos de contaminación atmosférica.
En esta capa inferior se encuentra la mayor proporción
de CO2 y vapor de agua que existe en la Atmósfera. En la
Troposfera se producen corrientes de aire que proporcionan una
forma homogénea a la Atmósfera. Esto es debido a
un descenso de temperaturas, aproximadamente de 0.5 a 0.6 grados
centígrados por cada 1.000 metros. De tal forma que conforme
se asciende en altitud, desciende de forma proporcional la temperatura
hasta llegar, siendo constante la composición química.
Al llegar al punto medio considerado anteriormente, tenemos que
a los 11 kilómetros la temperatura desciende a los –60º
C. En este punto, que recibe el nombre de Tropopausa, alcanzamos
la línea que separa la Troposfera de la Estratosfera.
La
Estratosfera:
Esta capa alcanza los 50 kilómetros de altitud desde la
Troposfera. La Estratosfera se suele dividir en lo que se denomina
Estratosfera inferior y la Estratosfera superior. La primera,
también denominada trasparente, rondaría desde los
11 a los 30 kilómetros, lugar este que llega hasta la base
de la capa de Ozono. En este espacio no se absorben las radiaciones.
La Estratosfera superior que comprendería desde los 30
a los 50 kilómetros de altitud –lugar que coincide
con la capa de Ozono– es donde se genera la mayor parte
del Ozono de la Atmósfera.
La temperatura en esta capa no permanece estable en las dos zonas
que hemos definido. Conforme se asciende en altura, se gana en
temperatura y de forma muy rápida ya que el Ozono absorbe
la radiación solar. En la Estratosfera no se producen apenas
fenómenos meteorológicos.
La separación de esta capa con la siguiente, la Mesosfera,
se denomina Mesopausa.
La
Ionosfera:
Descrita por Edward V. Appleton (físico británico,
premio Nobel de 1.947 precisamente por el descubrimiento de esta
capa que, además de llevar su nombre, también se
denomina capa F de la ionosfera), fue descubierta por Arthur E.
Kenelly y Oliver Heaviside, que ya la denominaron con el nombre
que conocemos a principio del siglo XX.
La Ionosfera se compone de varias capas, cuya altitud máxima
puede alcanzar los 650 kilómetros desde la superficie de
la tierra. En concreto, la Ionosfera se divide en tres capas:
la Capa D, que sería la más cercana a la tierra,
la Capa E, una capa intermedia y que aún no se ha estudiado
en total profundidad y la Capa de Appleton, la más elevada
y donde las ondas de radio rebotan. De hecho, la importancia de
la definición de Appleton sobre la Ionosfera radica en
la mejora conseguida en las comunicaciones, ya que las ondas de
radio largas son reflejadas y las cortas se atenúan.
Las tres capas descritas puede variar de altitud, dependiendo
de las diferencias de temperatura existentes.
La
Exosfera:
Por último, la última capa de la Atmósfera,
se conoce como Exosfera, aunque también recibe el nombre
de Atmósfera exterior o Termoesfera. Es la capa más
alejada de la línea del suelo. La temperatura en esta capa
puede llegar a alcanzar los -1.500º centígrados cuando
se alcanzan los 500 kilómetros de altura. Esta diferencia
tan elevada de temperatura se debe a la absorción de los
rayos ultravioleta.