Un
Iceberg es una masa de hielo cuyo origen puede tener dos explicaciones
muy próximas: puede deberse al desprendimiento de un glaciar
colindante al perfil de la costa o por la ruptura o fractura de
un bloque de hielo unido a la superficie terrestre.
Hay una regla no escrita que afirma
que los Iceberg del Hemisferio Norte del planeta proceden de glaciares
y que los del Hemisferio Sur se originan por la segunda causa
antes descrita, por la ruptura de un enorme bloque de agua congelada
que termina navegando a la deriva de las corrientes que la transportan.
Es preciso recordar que la composición de los Iceberg y
de los glaciares es en su mayoría agua dulce, ya que su
formación acontece en la superficie terrestre, único
lugar donde masas de tamaño considerable de agua pueden
convertirse en masas de hielo. En el mar es necesario que la temperatura
caiga a 1,9º C. Además, la capa de hielo que se forma
a partir de la congelación de su superficie no sobrepasa
los cinco metros de profundidad.
La definición de Iceberg
va unida a la de Glaciar. Un Glaciar se forma con la acumulación
en las zonas altas de las cordilleras. Llegan a presentar un aspecto
muy parecido al de una carpa de circo, sobre todo cuando se hallan
más allá del límite de las nieves persistentes.
La principal forma de transformación
de hielo glacial en agua líquida se produce tras el proceso
conocido con la palabra aportada por los anglosajones "calving",
que no es otra cosa que el desgaje de una importante masa de hielo
depositada en la helada superficie costera. Sin llegar a estar
del todo sumergidos, navegando con lentitud a la deriva, son arrastrados
por corrientes submarinas aparentemente invisibles. En unos casos
danzan por el Océano hasta ser destruidos o derretidos
por los rayos luminosos del Sol. En otros casos, su propia sombra,
que le hace ocultarse a sí mismo e impide que se produzca
el deshielo.
Quedaba apuntado anteriormente
que los Iceberg podían acabar sus días al Sol al
ser destruidos. En la actualidad existen cuerpos especiales de
vigilancia auspiciados por los gobiernos que controlan la peligrosidad
y exposición de esos grandes bloques de hielo que tanto
daño pueden causar a embarcaciones o desequilibrando las
condiciones normales de vida. Se puede citar a modo de ejemplo,
a la CRC Australian Antartic División, que lleva a cabo
su trabajo de campo ayudados de la tecnología de satélites
que se encargan de fotografiarlos y estudiarlos. O la International
Ice Patrol, de Estados Unidos, que incluso en su página
web indica un número de teléfono para posibles emergencias.
La NASA., desde la privilegiada posición de sus naves espaciales,
lleva a término seguimientos detallados de estos fenómenos.
En numerosos casos, y de forma habitual, el hombre se ha visto
obligado a intervenir en la rápida destrucción de
un Iceberg mediante voladuras para prevenir sus posibles desmanes.
El peligro de los Iceberg tiene como recordatorio recurrente al
infortunado Titanic que en el año 1912 cruzó su
rumbo con el inmenso bloque de hielo que lo hundió.
El Iceberg más
alto
En el año 1958, en la
Isla danesa de Groenlandia –la Isla más grande del
mundo–, se pudo medir un Iceberg cuya altura rondaba los
160 metros. Altura superior, por ejemplo, a la Colina donde se
sitúa la Acrópolis griega.
El Iceberg más
grande
La
medida de los Iceberg parte de la lógica de su composición
y formación. En cualquier caso no parece existir un patrón
común y único que indique la medida. Tampoco el
tiempo en que podría mantenerse con su punto de medida
más álgido. La longitud de los Iceberg os 300 kilómetros.
El Glaciar más
rápido
Al parecer se trata de un Glaciar
hallado en Alaska, cuya velocidad media rondaba los 35 metros
al día. Fue medido en los años treinta del siglo
pasado.
Un Glaciar normal
La
media normal de velocidad de un Glaciar oscila entre los 65 y
69 metros al año.
Disección de un
Glaciar
Las zonas en que se divide un
Glaciar serían las siguientes:
- Una zona denominada de acumulación,
que sería el lugar más elevado de los Glaciares;
donde se reciben la más importante cantidad de precipitación
en forma de nieve.
- Una segunda zona, llamada
de ablación situada en lugares bajos, donde el frío
es menor y donde se produce la mutilación o escisión.
- Por último la línea
de equilibrio, que vendría a marcar las diferencias entre
ambas. La línea que delimitaría la frontera entre
la masa de hielo que permanece y la que se desprende.
La denominación que tienen
los Iceberg no suele tener el tipo de originalidad que los hombres
de la Ciencia otorgan a otro tipo de fenómenos meteorológicos como los ciclones o huracanes, por ejemplo. Cabe mencionar el
nombre del Iceberg más grande localizado hasta la actualidad,
llamado B15. Presentaba casi 300 kilómetros de largo y
contaba con una anchura de 37 kilómetros, localizado en
la recientemente pasada década de los noventa. Las consecuencias
de los deshielos puede tener graves consecuencias, baste recordar
lo ocurrido en el lago Dickson donde las aguas crecieron hasta
los 4 metros sobre su nivel habitual.