No se trata del título de una película ni nada por
el estilo. El nombre de Cromwell responde a la marca del casco
que fue talismán para el mejor piloto de la historia del
motociclismo.
Le
avalan sus 15 campeonatos mundiales en dos categorías:
350 y 500 centímetros cúbicos tras 16 años
de corredor. ¿Saben de quién estoy hablando?
Giacomo Agostini es la respuesta.
Nacido en Lovere (Bergamo) el 16 de Junio de 1942, ha sido el
mejor piloto jamás batido. Mítico por su pilotaje
y su inconfundible casco Cromwell se ganó la admiración
de todos por tener, entre las ya citadas características,
tres cualidades de un campeón: necesidad de trabajo, perfeccionismo
y velocidad. Su inseparable
Cromwell llevaba los colores de la bandera de Italia en posición
vertical y las insignias de su escudería. Simplemente,
con este complemento y sin hacerle falta un asesor personal, el
italiano supo, además de correr como un campeón,
diferenciarse del resto de pilotos por su casco.
En
1966 conquistó su primer título mundial
en categoría de 500 c.c. superando a su ex
compañero de escudería Mike Hailwood,
a quien volvió a ganar en el 67.
Mino, como lo llamaban de pequeño,
tuvo en las motos su objeto de deseo. Con tan sólo 9 años
hizo un pequeño experimento con la motocicleta de su padre
para poder llegar a los pedales. Sus primeros pasos fueron con
un ciclomotor, "Aquiletto" de la marca Bianchi. Con
la mayoría de edad recién cumplida su padre le compró
una Morini 175 de 4 Tiempos. Esa moto ya llegaba a una velocidad
máxima de 160 km/h. En 1961, con 19 años, disputó
su primera carrera en la subida Trento-Bondone donde quedó
en segunda posición. Sus
ganas de competir eran inmensas y lo probó en 1963 cuando
consiguió el campeonato italiano para la escudería
Juniors (compitiendo en la clase 175), adjudicándose todas
las pruebas. Si esta victoria ya fue una satisfacción para
Agostini, ese mismo año le tenía preparado una gran
sorpresa. Recibió una llamada de Alfonso Morini para que
apoyara a Tarquino Provini en el Gran Premio de las Naciones de Monza.
El desconocido Giacomo Agostini
estuvo durante varias vueltas liderando la carrera por delante
de los campeones del mundo del momento hasta que su tubo de escape
dijo basta y tuvo que detenerse en boxes y abandonar el Gran Premio.
Morini, el propietario de la escudería, no se lo pensó
dos veces y le volvió a dar la oportunidad de correr para
él en la temporada del 1964. Precisamente ese año,
Provini, primer piloto de Morini se marchó a Benelli y,
de este modo, dejó a la joven promesa como piloto nº
1.
Aún así, las expectativas
profesionales de Agostini estaban por encima de quedarse en Moto
Morini y, un año después, se marchó a Cascina
Costa para firmar como segundo piloto con la escudería
MV Agusta, pilotando una 500 de 4 cilindros. Su compañero
de equipo y primer piloto era Mike Hailwood.
Competía en 2 categorías: 350 y 500 c.c.
En 1966 conquistó su primer
título mundial en categoría de 500 c.c. superando
a su ex compañero de escudería Mike Hailwood, a
quien volvió a ganar en el 67.
A partir del 68, la escudería Honda se retiró de
las competiciones, hecho que dejó vía libre a Giacomo
Agostini para hacer historia en el mundo del motociclismo. Consiguió
hasta 1972 todos los campeonatos de las dos categorías
que disputó: 350 y 500 c.c. hasta sumar 10 títulos
mundiales consecutivos. Hito histórico en el mundo de las
dos ruedas.
Alcanzó unos números
que hasta ahora nadie ha podido superar.
Ya en la temporada 73, empezó
a destacar la escudería Yamaha y el piloto Phil Read, compañero
de equipo de Agostini. Fue un año muy complicado para las
MV aunque pudo proclamarse campeón de 350 c.c. Posteriormente,
abandonó la escudería para fichar por Yamaha. En
el 75 un joven venezolano de tan sólo 20 años, Johnny
Cecotto, dejó al italiano sin el campeonato de 350, aunque
Agostini logró imponerse en la categoría reina después
de una durísima lucha con Phil Read. 1976 fue un año
difícil para Giacomo, al retirarse Yamaha de las carreras.
Montó su propia escudería
privada aunque con poca fortuna ya que, después de una
década, acababa una temporada sin conquistar títulos
mundiales. En el 97 disputó
algunos Grandes Premios de la mano de Suzuki y en la siguiente
temporada, con 35 años, decidió probar suerte en
coches, donde después de un duro inicio con las cuatro
ruedas, consiguió grandes trofeos.
En definitiva, alcanzó
unos números que hasta ahora nadie ha podido superar. 311
victorias en todas las competiciones que disputó, 122 Grandes
Premios, 18 campeonatos de Italia, 12 carreras TT y 15 Campeonatos
del Mundo de motociclismo. ¿Qué más se puede
pedir? Un casco Cromwell, por favor.