El
iniciador de esta marca fue Walter P. Chrysler. Antes de que saliera
al mercado su primer coche en su propia empresa trabajó
en la American Locomotive Company, después en la construcción
de un Buick y finalmente en la Maxwell y Chalmers, donde pudo
sacar adelante una empresa que estaba en malos momentos.
En
el año 1934 apareció el modelo Airflow tras
un trabajo que realizó Carl Breer sobre la aerodinámica.
Finalmente
en 1924 en la ciudad de Nueva York apareció el primer vehículo
de Chrysler, con la colaboración de otros tres hombres
Owen Skelton, Fred Zeder y Carl Breer. Se trataba de un modelo
de cinco plazas y bastante económico en todos los sentidos.
Tenía 68 caballos de potencia, frenos hidráulicos
y un sistema de amortiguadores estándar. Un año
después, de los más de 80.000 coches que salían
de la fábrica de Maxwell, unos 32.000 eran de la marca
Chrysler, por lo que muy pronto Walter se convertiría en
el presidente de la empresa.
Muy
pronto estos coches empezaron a tener fama mundial, el Chrysler
Imperial venció en las 500 millas de Indianápolis
y otros dos vehículos ocuparon los primeros puestos en
las 24 horas de Le Mans. En
el año 1934 apareció el modelo Airflow tras un trabajo
que realizó Carl Breer sobre la aerodinámica. Utilizó
una jaula como medida de seguridad para los pasajeros, sin embargo
no gustó esa idea por lo que diseñaron otras gamas
con algunas de las nuevas posibilidades que habían probado
para este modelo de coche. Un año después Walter
P. Chrysler decidió que su carrera profesional había
llegado a su fin por lo que decidió retirarse.
En
1938, con 65 años de edad, unos pocos meses después
de la muerte de su esposa, el pionero de Chrysler moría.
Obviamente fue una importante pérdida para la empresa pero
los cimientos ya estaban puestos y la historia seguía su
curso. Tras este fallecimiento no llegaron buenos momentos porque
la Segunda Guerra Mundial acapararía todo el protagonismo.
La Chrysler, que en sus mejores años logró estar
a la altura de las General Motors tenía que dedicarse ahora
a realizar materiales bélicos de toda índole, que
era lo que se necesitaba.
En
1941 salió a la venta el Town & Country que fue diseñado
por David A. Wallace, y que tenía un aire rural. Después
de la guerra no llegaron muchos cambios para la marca. Habría
que esperar a los años cincuenta para que Chrysler sacara
alguna importante novedad, en este caso el motor Fire Power, que
tenía cámaras de combustión de forma hemisférica.
El invento funciona ya que en 1954 Lee Petty se proclama campeón
de Nascar con este tipo de motor en su Chrysler. En 1955 sale
a la venta el diseño Forward Look que fue anunciado como
el "estilo de los Cien Millones de dólares",
que sirvió de base para las nuevas tendencias americanas.
Destacaba por unas amplias aletas, baja carrocería y una
sensación continua de movimiento incluso en estático.
La
década de los sesenta nace con el modelo Valiant, un modelo
más europeo entre los coches compactos. La marca buscaba
tomar la delantera en el mercado con la construcción autoportante
y dejando a un lado el chasis de siempre. Tras las normas de cilindrada
máxima para los motores, unos 7.200 cm cúbicos la
empresa decidió que lo mejor para esto era hacer todo de
manera más grande.
A
principio de los años setenta, quizás incluso antes,
empezó a conseguir bastante éxito los denominados
"Muscle Cars", muy potentes para las carreras. De
este modo apareció el Plymouth Superbird, una auténtica
bala de uso cotidiano que llegaba a alcanzar los 320 km/h. Pero
en 1973, cuando la empresa estaba en uno de sus mejores momentos,
llegó la crisis del petróleo. La empresa sólo
tenía coches grandes, mientras que los compradores preferían
los modelos compactos de importación más pequeños.
Para paliar estos problemas Chrysler sacó en 1975 el llamado
Cordoba, de segmento mediano y que era bastante más pequeño
que los otros. Con este nuevo formato, junto con otro aún
de menores dimensiones, el LeBaron, la situación se fue
recuperando poco a poco a medida que la crisis del combustible
fue amainando.
En
el año 1998 se produce el hecho más importante,
la alianza entre la Daimler-Benz y la Chrysler Corporation
con lo que nace la Daimler-Chrysler.
En
la década de los ochenta Chrysler saca el Laser, sobre
todo dirigido a la población más joven. Son años
de recesión pero a pesar de todo la compañía
consigue salir adelante y propone los nuevos coches de su gama.
Los más revolucionarios son los monovolúmenes. El
famoso Voyager aparecía en 1984 y tenía como principales
características su versatilidad y la amplitud además
de contar con siete plazas, con plataforma de un turismo normal.
Un año después Chrysler decidió fundar junto
a Mitsubishi la compañía Diamond Star Motors, en
1987 se hace con la American Motors Corporation y poco después
firma un acuerdo con la austriaca Steyr Daimler Puch para producir
monovolúmenes en Europa.
En
los años noventa se producen también hechos importantes
para Chrysler. Aparece el Dodge Viper, modelo roadster, que en
un principio fue un prototipo y muy pronto fue producido en serie.
Tuvo muchos triunfos en los campeonatos GT2. También aparece
a mediados de los noventa el Prowler, del estilo "Hot Rod",
donde destacan sus prestaciones y su alejamiento a todo lo que
sea accesorio, y también sale al mercado el Viper Coupé.
Chrysler apuesta por el concepto Cab Forward, que tiende a reducir
el sitio del motor por lo que la distancia entre los ejes es mayor
y finalmente la amplitud de la parte interna también aumenta.
En
el año 1998 se produce el hecho más importante,
la alianza entre la Daimler-Benz y la Chrysler Corporation con
lo que nace la Daimler-Chrysler. La nueva fusión supone
un total de 428.000 empleados y una distribución en 200
países. En los últimos años los Chrysler
se destaca por una célula llamada de combustible, que opera
con la fusión entre el oxígeno y el hidrógeno.
El Intrepid ESC, el ESX2 y el ESX3, son las siguientes novedades.
Éste tiene un motor diesel eléctrico, su carrocería
es innovadora y pesa poco más de 1000 kg, cumple con todas
las normas de seguridad, es un vehículo reciclable con
una gran berlina. Actualmente no son buenos tiempos para Chrysler
por la gran competencia de las firmas japonesas, con todo es mejor
que en los casos de General Motors y Ford.