La marca Fiat nace oficialmente el 11 de julio de 1899 en Turín,
ciudad industrial del norte italiano, donde trabajan unos 35 empleados
que realizan alrededor de 24 coches.
El
presidente era Lodovico Scarfiotti y Giovanni Agnelli, el primero
de esta saga familiar, el secretario del Consejo, que muy poco
tiempo después será el Consejero Delegado. El primer
coche de Fiat será un 4 HP.
En 1955 aparece
el Fiat 600, que supondrá una revolución
ya que se sacarían hasta 4 millones de ejemplares.
A partir de 1903 cotiza en bolsa
y abre nuevas empresas como la Società Carrozzería
Industriale, Fiat Brevetti
que realizan coches para competición y para uso civil,
y en Estados Unidos la Fiat Automobile Co., y la planta Pourghkeepsie,
que exportan coches a Francia, Gran Bretaña, Austria y
Australia. En su primera década de existencia Fiat tiene
una producción de unos 1.215 vehículos y 12 millones
de capital (en liras).
Cuando comienza la Primera Guerra
Mundial la empresa orienta sus fabricaciones a modelos militares,
pero no deja de mirar al futuro ya que en pleno periodo bélico
planea la construcción de una fábrica en Lingotto,
que a la postre se convertirá en la mayor de Europa. En
1923 se inaugura oficialmente esta nueva planta con el recién
estrenado modelo Fiat 501 que dará un empuje económico
a la firma ya que unos años antes hubo una pequeña
crisis con reducción de costes. Fiat, con Agnelli ya como
Presidente del Consejo de Administración, sigue creciendo
y crea una sociedad de crédito para el consumo, la SAVA,
con la intención de fomentar la venta a plazos de sus vehículos.
También aparecen varios organismos de asociación
de los propios empleados de Fiat: de asistencia sanitaria, administrativa,
deportiva etc. En 1924 se crea una central en Moscú para
la realización de camiones y coches Fiat. Con la llegada
de Mussolini las cosas empiezan a cambiar. La comercialización
sólo se desarrollará en el propio país por
lo que el mercado internacional desaparece. Se construyen automóviles
de diesel y aumenta la producción del sector ferroviario
y aéreo.
En 1935 ocurre el primer episodio
trágico de los Agnelli, muere Edoardo, el hijo de Giovanni.
En
1983 sale al mercado un coche muy innovador en su
electrónica y en el motor, el Fiat Uno.
En 1934 aparece
un nuevo modelo, el 508 "Balilla", que tendrá
un mínimo consumo. Durante la segunda gran guerra la producción
bajará, habrá pérdidas a mitad del conflicto
y habrá que esperar hasta 1948 para que vuelvan los beneficios.
La mejor forma de que esto se produzca es con un nuevo coche,
el Fiat 1400 y en 1956 el G91. En 1955 aparece el Fiat 600, que
supondrá una revolución ya que se sacarían
hasta 4 millones de ejemplares. Tres años después
se ponen en marcha nuevas plantas en Mirafiori donde habrá
hasta 50.000 trabajadores en la fabricación de tractoras
y maquinas relacionadas con la tierra. Asimismo aparecen nuevas
fábricas en Turquía, Yugoslavia, Sudáfrica,
Argentina y México. En estos años la economía
en Italia sube muchos enteros y el sector que buena culpa tiene
de ello es el automovilístico.
En 1966, Giovanni Agnelli, el
nieto del pionero de esta firma se convierte en nuevo presidente.
El final de la década de los sesenta es bastante conflictivo
en el sector industrial por las continuas huelgas que se suceden
en el país. Esto será un contratiempo para las arcas
de la empresa. Pero en 1971 cambiarán las cosas con la
aparición del modelo 127, con tracción delantera.
Se modernizan los medios de producción con inventos como
el "Robogate", para ensamblar las carrocerías.
A partir de 1978 habrá
numerosos cambios. Por una lado la fusión de Lancia Spa
en Fiat Spa, después Giovanni Agnelli presidirá
la nueva sociedad autónoma, que a su vez tendrá
varios Sectores, compuesta por Fiat, Lancia, Autobianchi, Abarth
y Ferrari. Esta última ya había sido comprada en
un 50 por ciento unos años atrás. En 1983 sale al
mercado un coche muy innovador en su electrónica y en el
motor, el Fiat Uno, que tendrá una presentación
estelar, nada menos que en Cabo Cañaveral. Se hicieron
más de seis millones de unidades. En 1989 el Fiat Tipo
es nombrado vehículo del año, galardón que
concede la prensa internacional. Además la empresa comienza
a preocuparse por el tema del medio ambiente y toma algunas medidas
importantes como el reciclaje de las unidades que van directamente
al desguace.
En 1991 se crean nuevas plantas
en Pratola Serra y Melfi, que supondrá una modernización
a la hora de fabricar. También amplia sus sedes en el extranjero
con un importante incremento de capital e inversión, que
hace afrontar las crisis del Grupo Fiat de esta época con
menos preocupación. En 1996 Giovanni Agnelli es nombrado
presidente de Honor de la empresa y Cesare Romiti es elegido presidente
durante sólo dos años, le seguirá en el puesto
Paolo Fresco.
Por esta época triunfa
el Fiat Punto, será escogido como coche europeo. Pero al
final de la década de los noventa la amenaza de otras firmas
empieza a ser más fuerte, especialmente las procedentes
de Asia. Fiat contraataca con una expansión mayor por Brasil,
Argentina, Polonia y Turquía, lugares donde es el mayor
productor. A partir del año 2000 las cosas no han marchado
demasiado bien, con pérdidas continuas que se multiplicaron
en 2002 con 762 millones de euros. Y quizás la alianza
de Fiat con General Motors en 2000, que pactó la cesión
total del Fiat Auto a los norteamericanos entre 2004 y 2009, finalmente
no haya sido tan positiva.
En 2003 Giovanni Agnelli, que también era presidente de
Honor del equipo de fútbol italiano, la Juventus, murió
víctima de un cáncer. En su sustitución apareció
su hermano Humberto.
Giovanni, tras la muerte de su
padre Edoardo en un accidente en 1936, se hizo con su cargo oficialmente
en 1966, después del periodo de presidente de Vittorio
Valetta, única persona no perteneciente a la familia que
controló la empresa. Giovanni Agnelli, además, era
propietario de periódicos italianos tan importantes como
"La Stampa" de Turín, y "El Corriere della
Sera".