El
término anglosajón Tuning hace referencia al ajuste
y composición de instrumentos mecánicos o electrónicos
en ingeniería motriz, o de forma más común
es una actividad entre los aficionados al automovilismo de cambiar
o mejorar algunas partes de su vehículo de una manera sencilla
para que finalmente esté más al gusto del propietario.
Es
preferible cambiar todo aquello que sea necesario y no más.
Este
hobbie nació hace muchos años, no hay una fecha
concreta porque se puede decir que existe el tuning desde el mismo
momento que cualquier persona modifica su coche con un objetivo
particular. Esta actividad se ha extendido por todo el mundo aunque
los pioneros fueron los británicos, italianos, alemanes,
franceses etc.
Para
cambiar alguna pieza del coche o añadirla principalmente
hay que conocer muy bien lo que se va a hacer, es decir, saber
lo esencial aunque sólo se sea un aficionado. Normalmente
los cambios se realizan por varias razones pero si una de ellas
es una avería hay que tener especial cuidado. En primer
lugar hay que determinar el sitio de la avería: antes de
tocar cualquier pieza o desmontar cualquier conjunto sería
recomendable estudiar bien la situación al detalle, saber
exactamente qué le pasa al coche y desde cuándo,
para determinar con la mayor exactitud posible lo que le está
sucediendo. Aunque parezca una cosa bastante obvia es muy positivo
hacer este primer análisis porque puede esclarecer mucho
las cosas y no provocar errores de bulto como desmontar una rampa
de inyección cuando lo que sucede es tan sencillo como
que falta gasolina.
Después
hay que conocer el mecanismo de lo que se va a desmontar o montar.
Un aficionado al tuning conoce bastante bien las piezas del coche
y sus disposiciones ya que casi es una parte más de sí
mismo, pero por mucha confianza que haya siempre debe observar
cómo están colocadas cada una de las piezas, la
relación que tienen unas con otras, para posteriormente
tener claro como descolocarlas o desligarlas y volver a poner
las nuevas en su lugar. Es muy importante no perderse y tener
claro lo que se va a hacer.
Es preferible cambiar todo aquello que sea necesario y no más.
Cuanto menos se toque al añadir o quitar cosas mucho mejor
porque de este modo además de ahorrarse trabajo reduce
bastante los posibles errores de montaje posteriores. Cuando la
operación de quitar las primeras piezas haya empezado no
hay que olvidar colocarlas en una posición determinada
unas con respecto a otras. Sería bueno marcar las piezas
de alguna forma antes de desmontar todo el conjunto para que luego,
una vez que tengan que volver a su lugar de origen, lo hagan de
manera correcta y no haya equivocaciones. En muchos casos este
aspecto hay que tenerlo muy en cuenta.
Para
cualquier tipo de variación que se haga en un coche es
recomendable guardar todas las piezas que se quiten, utilicen
o sobren. Al ir separando cada pieza es preferible colocarlas
con un orden, así como guardar cada uno de los tornillos
con sus tuercas particulares por si en algún momento se
necesita ese mismo juego. Después conviene guardar estos
útiles de forma ordenada en un cajón o lugar seguro.
En
todas las operaciones que se lleven a cabo con el vehículo
es necesario utilizar las herramientas adecuadas para cada situación,
y que además se encuentren en buen estado. No se deben
utilizar una llave más grande o un destornillador demasiado
pequeño, o que no estén en buen estado porque pueden
dañar las tuercas y los tornillos que se están manejando.
De este modo pueden quedar trozos sueltos o mal colocados que
pueden acarrear graves consecuencias. Al realizar estos montajes
hay que procurar que todos las piezas esenciales no sufran ninguna
variación y sólo se hagan cambios relativamente
poco importantes.
Hay
que dejar de lado aquellas nuevas tendencias a creer que uno mismo,
con un poco de picardía, puede mejorar o simplificar lo
que antes había en el coche. Muchas veces ocurren estas
situaciones que al final derivan en posteriores problemas en forma
de averías y peligros en la carretera. Si el coche es de
una determinada forma en algunos aspectos es porque debe ser así
ya que el constructor, especialista en estas actividades, es el
experto y habrá tenido sus razones para montar el coche
de una manera específica. Además, detrás
de este constructor hay un estudio previo realizado en colaboración
con otros técnicos y prácticos que se dedican en
exclusiva a ese oficio. Por lo tanto el aficionado al tuning no
puede olvidar que un vehículo es una máquina perfectamente
diseñada donde cada pieza tiene una función clara,
y en ningún momento hay que relajarse a la hora de manipular
un coche por mucho conocimiento previo que podamos tener de él.
Es
mucho mejor añadir accesorios que no quitar,
todo lo que viene en la estructura original del coche
debe ser respetado porque realmente nada sobra.
Tampoco
conviene dejar algunas operaciones a medias. En muchas ocasiones
el afán de innovar por parte del aficionado al tuning le
lleva a modificar su coche y a desmontar piezas cuando no dispone
de los útiles suficientes o adecuados para estos casos.
Por lo tanto es preferible aplazar esos cambios que dejar el coche
de una forma intermedia, con los peligros que pueden desarrollarse.
Otra cosa bien distinta es cuando un mecánico no dispone
de una pieza que debe incluir en el vehículo y lo dispone
de tal manera para que pueda funcionar sin que la carencia de
ese instrumento pueda provocar peligro.
La
actividad del tuning es apasionante para muchos seguidores del
mundo del motor, tanto en coches como en motos, pero siempre conviene
ponerlo en práctica en aspectos concretos secundarios que
no sean esenciales para el vehículo. Es mucho mejor añadir
accesorios que no quitar, todo lo que viene en la estructura original
del coche debe ser respetado porque realmente nada sobra. Y en
cualquier caso es preferible tener unos conocimientos importantes
acerca del mundo del motor y una experiencia contrastada con los
coches y motos para llevar a cabo estos trabajos.
Nunca
hay que olvidar que el automóvil es una estructura compleja
y perfecta de piezas que trabajan sincronizadas las unas con las
otras, por lo que cualquier mínimo cambio en este mecanismo
puede tener consecuencias, si se es bastante imprudente, muy negativas.