Las
llaves de mano son las herramientas más corrientes y necesarias
para hacer cualquier tipo de innovación en el coche.
Algunos
fabricantes colocan sistemas particulares que solamente
pueden ser manipulados con unas herramientas muy especiales
que no están al alcance de los aficionados y
sólo de algunos mecánicos.
Su
función es muy conocida como barra rígida que se
suele utilizar como palanca en los dos extremos o en uno de ellos,
para fijarse en la cabeza de los tornillos o las tuercas. Hay
varios modelos y el aficionado al tuning debe disponer de un juego
completo donde estén los diferentes tipos para cada una
de las actividades que se van a llevar a cabo. Algunas de estas
llaves son por ejemplo las fijas, que disponen de bocas de diferentes
tamaños para aplicarse a distintos tipos de tornillos o
tuercas. Por otro lado están las llaves "estrella"
que tiene un campo bastante amplio de utilización. La cabeza
de éstas tiene un agujero con un tallado interno en doce
aristas que tienen la virtud de acoplarse a las tuercas o tornillos
con una gran seguridad. Resulta uno de los mejores utensilios
porque afecta poco al hexágono de la cabeza de los tornillos.
Otro tipo, muy parecida a la anterior, son las llaves "vaso",
donde las piezas de boca están separadas del mango; esta
característica la hacen ser muy útil, extremadamente
prácticas y rápidas a la hora de trabajar.
Otra
variedad de llave muy recomendable es la denominada de "tubo".
Este tipo de herramienta permite la extracción o montaje
de tuercas que se encuentran en lugares complicados, a los que
es muy difícil acceder con las otras llaves. Este tipo
de llave tubo necesita la ayuda de la llave fija, para una vez
se ha aplicado sobre el tornillo, hacerla girar. Se debe colocar
una fija de la misma medida que el hexágono de su cuerpo.
En el caso de utilizar tornillos especiales llamados de tipo "Allen",
que se emplean para algunos motores, conviene tener un juego de
llaves de ese nombre para esos mismos tornillos.
Aparte
de todas las anteriores se pueden tener herramientas no tan habituales
como la llave especial para el desmontaje de un rácord
de sujeción de un tubo; también la denominada "Stillson"
con la que se pueden conseguir grandes aberturas de boca y una
seguridad a la hora de sujetar las tuercas de gran tamaño;
la "poliazadera" o llave de pico que posee una boca
ajustable lo que le hace ser muy útil para tornillos de
diferentes formas; las llaves "ajustables", muy utilizadas
por los aficionados pero que tiene el peligro de estropear el
hexágono de tornillos y tuercas. Algunos
fabricantes colocan sistemas particulares que solamente pueden
ser manipulados con unas herramientas muy especiales que no están
al alcance de los aficionados y sólo de algunos mecánicos.
Sólo podrán desmontar estas partes los que dispongan
de los medios adecuados.
Otro
utensilio importante es la llave "dinamométrica",
con las que se puede regular la fuerza con la que se aprieta un
tornillo o tuerca con un mecanismo preparado para ello. Llevan
consigo un dial indicador donde puede colocarse el valor que se
crea oportuno para dar el apriete necesario a la otra pieza. Cuando
se llega al valor elegido el mecanismo salta y aunque se intente
ya no se podrá apretar más el tornillo ya que la
llave resbala. Esta herramienta permite una precisión exacta
por lo que se pueden apretar los tornillos que sujetan una misma
pieza. Esto sucede por ejemplo en los de la culata, que deben
estar apretados con la misma intensidad ya que de lo contrario
la culata sufriría daños, dilataciones irregulares
en las zonas menos apretadas y puede llegar a deteriorarse.
Aparte
de estas llaves y destornilladores para completar una caja perfecta
de herramientas y estar preparado para hacer la actividad de tuning
sin contratiempos se puede contar con unos simples alicates, que
pueden venir muy bien en las operaciones de desmontaje, también
puede resultar recomendable un tornillo de banco, con el que se
pueden fijar piezas para trabajar en ellas, ajustarlas y repararlas,
etc.
Otro
tipo de herramientas esenciales son los martillos, que deben ser
del tipo de cabeza blanda ya que son muy efectivos cuando hay
piezas que se resisten a separarse. Pueden golpearse con bastante
fuerza sin que se queden marcadas las piezas de aluminio o fundición.
Todo lo contrario sucede con los martillos de bola, que tienen
la cabeza de acero y si no se manejan con sumo cuidado pueden
dañar a las piezas en cuestión. Las limas también
son unas herramientas muy sencillas que se pueden emplear para
el ajuste de piezas, sacar rebabas producidas por el uso etc.
Otros
instrumentos también interesantes son los extractores,
que favorecen el desensamblaje de piezas que están sujetas
por presión sobre ejes cónicos, y con la fuerza
que tienen con su funcionamiento están de forma encastada
en los puntos de apoyo. La taladradora permite hacer taladros
o agujeros a través de las denominadas brocas, que son
de acero. Del mismo modo son necesarias herramientas para hacer
roscados, para reponer las roscas que se han deteriorado. Para
este caso son muy útiles los llamados "machos de
roscar", que realizan juegos en función de las medidas
y el tipo de roscas. Los "machos" son utilizados para
hacer o rehacer las roscas interiores, ya que para las exteriores
se usan los juegos de hileras o terrajas.
Son
necesarias herramientas para hacer roscados, para
reponer las roscas que se han deteriorado.
También
hay varios instrumentos de medida bastante recomendables para
el tuning en cualquiera de sus variedades. La regla graduada es
una de ellas: se trata de una cinta de acero con una escala grabada
en uno de sus lados en centímetros, medios centímetros
y milímetros; también otras cuentan con las medidas
inglesas, la pulgada, las fracciones de pulgada etc. Por otro
lado el calibre o pie de rey es otra regla graduada en la que
uno de sus extremos está compuesto por una pata que forma
un ángulo recto con ella. Además sobre esta regla
se desliza una corredera que tiene una pata distinta en donde
hay una reglilla más pequeña o nonio que sirve para
saber cuál es la distancia entre las patas que están
separadas. Si la cuestión es medir la distancia que existe
entre las superficies exteriores de una pieza, ésta última
se colocará entre las patas y si lo que se quiere saber
es el recorrido que hay entre dos superficies interiores el calibre
se coloca de forma que las patas puntiagudas queden entre las
superficies, de forma que se apoyen en ellas. Según la
escala que sea se puede medir en décimas de milímetro,
de cincuentavos de milímetro o de centésimas de
milímetro etc.