El
flamenco no es sólo el género musical histórico
español que tiene sus raíces en la dominación
árabe conocida como el Al-Alandalus, que reinó en
la península ibérica entre el 711 y el 1492, sino
que es un auténtico universo estilístico con una
amplia multiplicidad de corrientes y sub géneros.
Todo
comenzó en 1236, con la caída del reino de Córdoba...
La
primera garganta ilustre fue la de Tío Luis.
La
entrada y dominación de los árabes en nuestra península
y sus casi ocho siglos de mezcla y convivencia, trajo consigo
la implantación de sus costumbres, métodos políticos,
económicos y sociales, científicos y, cómo
no, culturales. En 1492, la reconquista termina con la toma de
Granada por parte de los Reyes Católicos, el reino de una
Andalucía mucho más influenciada por la cultura
árabe que el resto de España. Para entonces, la
jarcha mozárabe ya estaba totalmente asumida como la canción
tradicional, el romancero de los poetas andalusíes. Por
otra parte, la masiva llegada de gitanos procedentes de diversas
partes de Europa propicia una asimilación de aquel folclore
andalusí que, junto a las propias aportaciones de los recién
llegados y las costumbres nativas que los galeones traían
del Nuevo Mundo dieron como resultado ese típico folclore
andaluz que se popularizó a comienzos del siglo XX.
ANDALUCÍA,
CAPITAL TRIANA
Según estudiosos y entusiastas del género, la primera
garganta ilustre fue la de Tío Luis, el de la Juliana,
pero su existencia, a fecha de hoy, no ha podido ser probada en
documento alguno. En cambio, a mediados del siglo XVIII, sí
surgieron cantaores como El Planeta, rey del barrio sevillano
de Triana, ciudad conectada con Cádiz y Jerez, de donde
surgieron El Fillo, Paco La Luz, La Perla, El Jerezano y Juan
de Dios. Para la mayoría de historiadores en cambio, el
género del flamenco se inicia como tal en el XIX, gracias
a las crónicas periodísticas aparecidas en El Español,
El Noticiero Sevillano y El Cronista, que relataron como el pueblo
intentaba olvidar las penas derivadas de la crisis del 98 con
las fiestas populares, los cantes y los bailes en aquellos primeros
tablaos.
Para 1850, en Triana, a la luz de un viejo candil, nacía
el flamenco tal y como hoy lo conocemos, bailes de patios vecinales
y las sillas de madera y mimbre que más tarde pasaron a
formar parte de el café cantante, locales que comenzaron
a surgir en la capital sevillana, donde el cante jondo se mezclaba
cada noche con las reyertas y la prostitución.
En
sitios míticos como El Café de Novedades o el Café
del Arenal albergaron los cantes de Antonio Chacón, Juan
Breva, Concha la Carbonera o El Canario. En 1868, Tomás,
El Nitri, fue el primer artista premiado con la Llave de Oro del
Cante, en el Café Sin Techo, de Málaga, el más
grande galardón del cante flamenco que más tarde
recibirían Antonio Mairena o Camarón. Además,
a fecha del 22 de noviembre de 1895, El Noticiero Sevillano publica
la primera noticia sobre la primera grabación de un tema
flamenco, en el primitivo sistema de cilindros de cera, antes
de la llegada del gramófono y los míticos discos
de pizarra de principios del siglo XX.
Pero
varias décadas antes, el folclore andaluz traspasó
fronteras y a mediados del XIX llegó a Madrid, popularizándose
en sitios hoy emblemáticos como la Plaza de Santa Ana o
la propia Plaza Mayor. Un poeta llegado desde el corazón
de Granada, Federico García Lorca, cae atrapado por estos
bailes y escribe " El Romancero Gitano" , obra cumbre
de la poesía española e inspiración continua
de artistas flamencos. Durante los días 13 y 14 de junio
de 1922, Granada se viste de gala para celebrar el I Concurso
de Cante Jondo, con el gran Antonio Chacón como presidente
del certamen y en el que concursaron Manolo Caracol, el Niño
de Huelva o Carmen Salinas. Para mitad del siglo XX, el flamenco
es el reclamo cultural más importante de España
y multitud de extranjeros viajan a nuestro país para presenciar
las actuaciones de Juanito Valderrama, Javier Molina, Ramón
Montoya o La Niña de la Puebla, artistas de pura cepa que
comenzaron a ceder parte de su protagonismo a la guitarra, elemento
fundamental hoy de la escena flamenca.
La
reinterpretación ha protagonizado la última
etapa de la historia de este arte.
DE
MANOLO CARACOL A NIÑA PASTORI
A finales de los años 60, el flamenco comenzó a
absorber diversos estilos y fusiones bajo la idea de que la voz
se puede combinar con cualquier instrumento y ritmo, trabajo duro
que supieron realizarlo personajes como Paco de Lucía o
Camarón de la Isla, junto a otros grandes genios contemporáneos
como Antonio Gades, Enrique Morente o Manolo Sanlúcar,
miembros de una generación que renovó la tradición
adaptando su arte a las corrientes contemporáneas. Una
nueva generación de músicos y cantantes revitalizaron
y supieron dar nuevos aires al flamenco, adaptándolo a
las nuevas generaciones de finales del siglo XX. La reinterpretación
ha protagonizado la última etapa de la historia de este
arte, los nuevos artistas han sabido apreciar el legado de las
figuras legendarias del XIX y "parir" un nuevo término
mestizo donde la vanguardia se mezcla con la tradición
y en la década de los 70’s aparecen figuras como
José Menese, la revolución de Pata Negra, con Kiko
Veneno y Raimundo Amador como principales figuras de las que años
después reivindicarían su lugar Ketama y Jorge Pardo.
Puede que la clásica figura del cantaor junto al guitarrista,
los dos solos en el escenario, sea ya algo del pasado, pero lo
que si es cierto es que el flamenco, tal y como fue concebido,
nunca desaparecerá, al igual que las bandas de rock del
sigo XXI tienen como referencia a los supergrupos de los setenta
y éstos, a su vez, a los pioneros de los cincuenta.
De
hecho, en 2002, en París, se dieron cita Carmen Linares,
los hermanos Sanlúcar, Carmen Ledesma, Chano Lobato y Marina
Heredia y su grupo, una cita flamenca organizada en la Cité
de la Musiqué de la capital francesa. Allí, la tradición
y la innovación se dieron la mano y el flamenco dejó
constancia de su madurez: ya no era obligatorio haber nacido en
Andalucia. Esta nueva generación dio a luz nuevos términos
como flamenco-blues, flamenco-jazz, flamenco-rock y flamenco-pop.
¿Sus protagonistas? José Mercé, Chano Domínguez,
Antonio Canales, Joaquín Cortés, Niña Pastori,
Sara Baras o Vicente Amigo, por nombrar a los más populares.
FLAMENCO TOP TEN:
1.- "La Leyenda del Tiempo" , Camarón de la
Isla
2.- "Omega" , Enrique Morente
3.- "Guitarra Gitana" , Tomatito
4.- "Locura de Brisa y Trino" , Manolo Sanlúcar
5.- "Antología" , Carmen Linares
6.- "Mi Cante y Un Poema" , Estrella Morente
7.- "Lágrimas Negras" , Diego El Cigala
8.- "Cositas Buenas" , Paco de Lucía
9.- "Veneno" , Veneno
10.- "El Blues de la Frontera" , Pata Negra.