Mencionar
a Anastacia hace unos años suponía entrar en un
cruce de preguntas acerca de una voz maravillosa a la que nadie
ponía rostro.
Hoy
tanto su imagen de mujer menuda hecha a sí misma como su
voz son conocidas hasta en el último rincón del
mundo, ¿por qué será que el mismísimo Michael Jackson cayó rendido a sus pies cuando la escuchó
por primera vez?
Comenzó
su carrera en la música recorriendo desde el primer
escalón hasta el último.
Su
abuela materna fue una visionaria cuando de pequeña le
puso el apodo de Stage, palabra inglesa que en español
significa escenario. Y es que, aunque Anastacia tardara en hacerlo,
la previsión no fue equivocada: la pequeña Stage
se ha convertido en una cantante que no deja indiferente y que
hace vibrar a los que la ven encima de un escenario. Esta rubia
enigmática se erigió como una revelación
artística a finales de los 90 con una imagen de chica fuerte
escondida tras unas lentes que no dudó en quitarse cuando
lo creyó oportuno.
Una
voz negra encerrada, aunque libre, dentro de un cuerpo blanco,
que Anastacia, con un poder de modulación admirable, deja
fluir creando todo tipo de colores en el espectro melódico
y eso, una vez se escucha, no se olvida. Esa voz poderosa y cautivadora
y un estilo que se acerca a corrientes tan dispares como la música
country y el R&B han convertido a esta artista en la prueba
de que no todo está inventado.
Lejos
de ser un producto discográfico diseñado con toda
precisión, comenzó su carrera en la música
recorriendo desde el primer escalón hasta el último.
Hija de la actriz de teatro Diane Hurley y el cantante Robert
Newkirk, lo de ser artista le viene de familia, tiene además,
un hermano cantante y una hermana actriz. Con 14 años la
mediana de los Newkirk entró en la Escuela de niños
profesionales de Manhattan. Sin embargo, en sus comienzos Anastacia
no utiliza su voz, que es lo que la hace única, para dar
rienda suelta a su creatividad, sino que se decide por otra disciplina
artística: la danza. Durante su juventud, visita los clubes
neoyorquinos junto a su hermana Shawna. Sus primeros contactos
como profesional del mundo de baile se remontan al Club MTV y
a su trabajo como bailarina para el grupo Salt N'Pepa e
incluso aparece en dos de sus videoclips "Get up everybody,
get up" y "Twist and Shout". Sin duda, a estas
alturas ya tenía claro que quería pertenecer al
mundo de la música pero, aunque no se rendía, estaba
desencantada por la falta de oportunidades y trabajó incluso
cantando en bodas para poder subsistir. Así hay parejas
con suerte que hoy día pueden contar que Anastacia cantó
en su enlace cuando era una auténtica desconocida y quienes
afirmen que se cortaron el pelo o se hicieron las mechas en la
peluquería en la que ella trabajaba. Sus ansias por cantar
aparecieron y comenzó a reclamar al destino la oportunidad
de demostrar su talento. En su aventura por ser cantante conoció
a managers y productores que no supieron sacarle partido a esa
voz llena de matices y que la querían convertir en una
mera copia de artistas ya consagradas como Céline Dion, obviando
todas las peculiaridades que la han llevado a alcanzar el éxito.
Pero en su camino se cruzó Lisa Braude, una persona que
supo apreciar su talento y cualidades y que actualmente no sólo
es su manager sino, como ella misma afirma "una gran amiga"
además de su productora ejecutiva. El destino había
escuchado su deseo por cantar y en 1998, seis meses después
de conocer a Braude, Anastacia aparecía en "The Cut",
un programa a través del cual la cadena de música
MTV buscaba nuevas promesas de la canción en EE.UU.
Aunque
no quedó la primera, su interpretación del tema
"Not that kind", un himno a la autenticidad de su
personalidad escrito por ella misma, ante un jurado integrado
entre otros por David Foster, legendario productor musical y Faith
Evans, se convirtió en el comienzo de su brillante carrera
como cantante. Paradojas del destino, las dotes artísticas
que muchos productores pensaron que no servían de nada
hicieron que su teléfono no parase de sonar: las discográficas
se ensalzan en una guerra por hacerse con esta promesa de la canción.
El 2001 ve la luz su primer álbum bajo el título
"Not that kind", un álbum que se acerca al
funk más clásico y al soul pero que también
tiene reminiscencias countries. Anastacia es ya la cantante revelación
( los premios que recibe son una consecuencia palpable de este
éxito) y puede presumir de haber acompañado en el
escenario a voces de la talla de Elton John, Pavarotti o Vonda
Shepard.
Una
voz negra encerrada, aunque libre, dentro de un cuerpo blanco.
Sin
embargo, la vida de esta artista no ha sido un camino de rosas;
pero lejos de lamentarse ha sabido aprender de sus vivencias.
Con sólo 14 años le fue diagnosticada la enfermedad
de Crohn. Ella misma asegura que supo transformar lo que para
muchos es una desgracia en un modo de conocerse a sí misma
puesto que reprimir los sentimientos provoca que se acentúen
los síntomas de esta enfermedad.
Con esta carta de presentación no cabe duda de que Anastacia
supo aprovechar el regalo del destino y en 2001 grabó en
tan sólo dos meses su segundo álbum "Freak
of nature" (se podría traducir como bicho raro).
Una confirmación de su talento compuesto de letras honestas
y una forma directa de decir lo que piensa. Su título responde
a la necesidad de liberación a través de la expresión
de los sentimientos; una vez más demuestra a los que no
creyeron en ella que detrás de un aspecto y una voz dispares
se escondía una belleza musical que ha encandilado a miles
de seguidores. En el tema "Freak of nature" redefine
el término freak y valora a los que como ella, han sabido
sacar partido de lo que les hacía diferentes y lejos de
conformarse, han luchado por el sueño que perseguían.
Ni
siquiera el cáncer de mama que en 2003 retiró a
Anastacia del escenario ha sido capaz de apagar el torrente y
la fuerza de esta cantante. A pesar de que lo último que
parece es una persona que acaba de superar una enfermedad terrible,
lo cierto es que supuso un gran esfuerzo debido a que su capacidad
de concentración era mínima, pero una vez más,
esta luchadora no se rindió.
Tras esta experiencia creó un disco titulado con su propio
nombre y en el que nos habla de cómo ha sido tocar un ángel
(así se refiere a haber estado cerca del final). Este álbum
nos abre la ventana a los sentimientos de una artista que ha alcanzado
su plenitud y los manifiesta, ya no sólo a través
del R&B o el funk, sino del rock en su expresión más
pura. "Left outside alone", "Sick'n'tired"
o "Time" son sólo tres de las 12 canciones
que recopilan la esencia de la transición personal de esta
estrella.
A
estas alturas decir Anastacia es decir ventas millonarias, pero
también, canciones con las que gritar al mundo que lo diferente
también merece un lugar.