Grandes Solistas y Grupos

Aretha Franklin

Si hay un nombre al que se asocie la música R&B es sin duda alguna el de Aretha Franklin. Ella ha contribuido más que ninguna otra persona a ensalzar con su poderosa voz esta música y llevarla a los puestos más destacados de las listas de ventas.

Aretha Franklin

Ha conseguido aunar estilos tan dispares como el soul, el jazz, el gospel y el pop creando una nueva corriente musical de la que se han nutrido numerosos artistas actuales. Por esta razón, y por su incomparable voz (es capaz de alcanzar sonidos imposibles de tocar con cualquier instrumento) ha pasado a ser parte de la historia de la música.

Aretha Louise Franklin nació en Memphis, Tennessee, el 25 de marzo de 1942. Hija de un sacerdote baptista, C.L. Franklin, y de una cantante de gospel, Bárbara, de la que nacieron también sus dos hermanas: Carolyn y Erma. Vivió hasta los seis años en Memphis, pero su madre las abandonó a ellas y a su padre, y éste decidió mudarse, primero a Buffalo y más tarde a Detroit. Allí su padre se hizo muy famoso, por su enorme magnetismo y la gran fuerza de sus sermones. Desde niña tutelada por importantes cantantes de gospel como Mahalia Jackson y Clara Ward, que la fueron formando como cantante y pianista. Con doce años fue promovida como solista en la iglesia New Bethel, donde trabajaba su padre. Dos años más tarde fue grabada durante una de estas sesiones dominicales cantando la canción ‘Precious Lord’ para venderla a Chess Records, aunque no fue publicado hasta 1960, cuando ella ya estaba iniciando su carrera, y se tituló ‘Songs of faith’.

Ha conseguido aunar estilos tan dispares como el soul, el jazz, el gospel y el pop creando una nueva corriente musical de la que se han nutrido numerosos artistas actuales.

Desde 1956 a 1960 las grabaciones que realiza son exclusivamente de temas religiosos, pero la aparición de Sam Cooke en la vida de la cantante provocó un cambio hacia la música comercial. Lo primero que hizo fue dejar a sus dos hijos (el primero de ellos lo tuvo con tan solo 15 años, siendo madre soltera) a cargo de su abuela y marcharse a probar fortuna a Manhattan, en la gran ciudad de Nueva York. Las compañías discográficas se la rifaron, y ella declinó las ofertas de la RCA y la Motown, aceptando finalmente a la Columbia Records a través de una audición para John Hammond Jr. Pero el principal problema en esta compañía fue que no supieron como encajar la portentosa voz de Aretha en una clase de estilo musical en concreto, y la hicieron probar de todo: blues, jazz, pop, soul... Hubo algunas canciones memorables durante esta época, como ‘Running out of fools’ (1964) o ‘Cry like a baby’ (1966), pero en general fueron 10 álbumes que pasaron sin provocar demasiado ruido. Además ella se sentía fuera de su territorio, ya que la música pop no era su fuerte. Al terminarse su contrato con esta compañía en 1966 ella decidió cambiar de discográfica.

So Damn Happy

Aretha inició una nueva etapa de su carrera al firmar el contrato con Atlantic, influenciada por la opinión del productor Jerry Wexler, quien tuvo el buen acierto de devolver su música a sus orígenes de Rhythm and blues. Con él se trasladó a trabajar a los estudios de Muscle Shoals, ya que allí contarían con la ayuda de grandes profesionales como Duane Llaman o Eric Clapton. Pero una disputa entre su marido y representante, Ted White, y el dueño de los Fame Studios, Rick Hall, hizo que se tuviese que trasladar la grabación a los estudios de Nueva York. De cualquier forma, el resultado fue un éxito: el álbum ‘I’ve never loved a man’ (1967) fue un gran éxito que encumbró definitivamente a Aretha al estrellato musical y la convirtió en "La Reina del Soul". Su single ‘Respect’ se convirtió en número uno de las listas de ventas y la llevó a conseguir dos premios Grammy. Se convirtió además en un himno, dentro de una época en que los activistas por los derechos de los afroamericanos, las feministas, etc. estaban en plena ebullición.

También de 1967 es el siguiente álbum, ‘Aretha arrives’, del que únicamente se extrajo un single, ‘Baby, I love you’. Realizó tres discos más durante los años 60: ‘Lady soul’ (1968), ‘Aretha now’ (1968) y ‘Aretha in Paris’. De ellos salieron éxitos tales como ‘Chain of fools’, ‘A natural woman’, ‘I say a little prayer’ o ‘Think’ .

En 1998 renació de nuevo de sus cenizas para presentar el genial ‘A rose is still a rose’ donde adapta su estilo a las tendencias musicales del momento,...

Mientras su fama como cantante iba en aumento su vida personal hacía aguas. En 1969 se separa de su marido Ted White, justo después de tener un hijo en común, Teddy Jr. Además, ese mismo año su padre fue detenido por posesión de marihuana, y se rumoreó que ella era alcohólica, pero siguió adelante con su vida y con su música. En los primeros años de la década de los 70 consiguió grandes éxitos con las canciones ‘Bridge over trouble water’, ‘Spanish Harlem’, ‘Angel’, ‘Call me’ o ‘Don’t play that song’ y dio a luz a su cuarto hijo, Kecalf. Además desde 1969 hasta 1975 ganó un Grammy por año, y su disco de 1971 ‘Aretha live at Fillmore West’ dejó patente su enorme fuerza sobre el escenario. Pero la segunda mitad de los 70 fue una etapa en la que las previsibles canciones y las pobres letras hicieron que su voz pasara inadvertida.

En 1978 vuelve a contraer matrimonio, y el afortunado es el actor Glynn Turman. Quizás éste fue quien influenció a Aretha para que participase en la película ‘The Blues Brothers’ en 1980, en la que además de aparecer como figurante cede su canción ‘Think’ para la banda sonora. Este film supuso un relanzamiento de la cantante, introduciéndola ante una audiencia más joven que no la conocía hasta ese momento. Además dejó la compañía Atlantic y firmó para la discográfica Arista. Con ella sacó dos grandes álbumes, ‘Aretha’ y ‘Love all the hurt away’, y consiguió éxitos con canciones como ‘Get it right’, ‘Jump to it’, ‘Who’s zoomin’ who?’ o ‘Freeway to love’. A mediados de los 80 volvió a subir a las listas de ventas en compañía de Annie Lennox y George Michael, con cuyas canciones alcanzaron el número uno tanto en Estados Unidos como en Reino Unido. El álbum ‘One love, one faith, one baptism’ de 1987 le hizo ganar un Grammy como la mejor cantante de soul y gospel y ese mismo año le concedieron un hueco en el famoso Rock and Roll Hall. Al año siguiente sufrió una dura prueba al morirse sus dos hermanas y su manager, por lo que decidió retirarse de la vida pública. Aún así, en 1989 realizó otros duetos con estrellas como Elton John, James Brown o Whitney Houston.

Su primer álbum de los años noventa, ‘What you see is what you sweat’ fue duramente criticado, ya que se consideró que no era más que una copia de distintos discos anteriores. Pero en 1998 renació de nuevo de sus cenizas para presentar el genial ‘A rose is still a rose’ donde adapta su estilo a las tendencias musicales del momento, demostrando que es un camaleón musical que puede con todo lo que se ponga por delante. Su disco más reciente ha salido en 2003 con el nombre ‘So damn happy’, y es un disco lleno de optimismo y de energía positiva que ha sido ensalzado como uno de los mejores álbumes de la carrera de Aretha Franklin. Y ojalá no sea el último...

...por Inés Ramírez

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