El
nombre de Carlos Gardel evoca la palabra Tango. La palabra Caballero.
La palabra Galán. Evoca pasiones desbordadas y arrabales
populosos. Melancolía, amor, amistad y licor.
Carlos
Gardel fue un auténtico fenómeno de masas global, equiparable
a cualquier Pop Star actual, aunque muriera hace 70 años.
Su
capacidad innata para el cante no tardó en aflorar
y ya desde la adolescencia, comenzó a cantar en el
Mercado de Abastos.
Carlos
Gardel nació en Buenos Aires (Argentina) a los dos años
y medio de edad. Y no, su madre no tuvo que soportar 30 meses
de embarazo. Era una broma que solía hacer Gardel para
justificar el sentirse argentino, a pesar de no haber nacido en
el país rioplatense. Hay quien apunta que nació
en Francia, otros en Uruguay. Pero pronto se llega a la conclusión
de que Gardel es universal.
La
verdad es que Gardel nació como Charles Romuald Gardes
en Tolouse (Francia), en el año 1890. A la edad en la que
él considera que nació (los dos años y medio)
ya vivía en Argentina. Pronto sus compañeros le
apodaron el "francesito", pero pronto también
cambió el idioma francés por el español modalidad
porteño. Era buen estudiante y además cantaba en
el coro, lo que no le impedía gamberrear por las calles.
Sus aventuras callejeras le costaron más de una reprimenda
por parte de sus padres e incluso de la policía. Su capacidad
innata para el cante no tardó en aflorar y ya desde la
adolescencia, comenzó a cantar en el Mercado de Abastos.
Su impresionante voz cautivaba a los viandantes. Por esa zona
ya conocían al joven con voz de barítono como "El
Melenas" o como "el Morocho de Abasto". Dejó
el colegió y siguió compaginando su afición
con el "laburo". Visitaba frecuentemente el teatro
en busca de algún trabajito. Consiguió uno de tramoyista,
mediante el cual pudo conocer al gran cantante de la época:
Arturo de la Nava. Él fue quien le enseñó a tocar
la guitarra y a perfeccionar la voz.
En
1911 Gardel conoce a José Razzano. Juntos forman un dúo
cantando canciones criollas. Dos años después consiguen
la que sería su actuación estelar: cantaron en el
cabaret (o prostíbulo) más afamado y prestigioso
de Buenos Aires. Toda la sociedad burguesa (masculina) y las más
reputadas cabareteras estaban como público. El éxito
fue tal que los dos cantantes salieron a hombros, como si fueran
toreros. Este primer éxito les abrió las puertas
a actuar ante gente tan importante como Ortega y Gasset, Jacinto
Benavente y diferentes miembros de las coronas europeas, asimismo
realizaron giras por toda America y Europa, tocando, por ejemplo,
en el teatro Apolo de Madrid. Además el propietario del
cabaret les contrató como artistas fijos en su show por
un precio que nunca hubieran imaginado. El dúo se mantuvo
con un gran éxito hasta su disolución en 1925. Una
de las causas de la ruptura fue que Razzano comenzó a tener
problemas vocales. Otra que el italoargentino quería seguir
con lo seguro, cantando canciones tradicionales criollas, con
las que habían encontrado la gallina de los huevos de oro.
En cambio Gardel estaba cansado de todo aquello, prefería
innovar. Quería reformular el tango.
Desde hacía años en los barrios populares de Buenos
Aires se estaba haciendo un tango distinto al tradicional. Combinando
las melodías típicas del tango con versos de temática
apasionada y con el lenguaje de la calle: el Lunfardo. Gardel
sería el adalid de este nuevo movimiento musical .
El
mismo año que empezó a cantar tango (1917), actuó
en su primera película "Flor de Durazno", un
film mudo en el que ejerce de galán. Para conseguir el
papel (o para quedar bien en pantalla) tuvo que adelgazar más
de 40 kilos. Gardel siempre había sido amante del buen
comer y propenso a engordar, por lo que tuvo que hacer numerosos
esfuerzos para mantener siempre esa figura que recordamos.
Antes de que su compañero Razzano le dejara, Gardel se
enamoró de Isabel del Valle, de apenas 14 años.
Isabel se convirtió en su novia oficial.
Desgraciadamente
la exitosa carrera de Gardel se truncó en abril de
1935.
Cantando
ya en solitario, Gardel vuelve a España, a Barcelona concretamente,
con la Compañía Rivera de Rosas. Sus actuaciones
en el teatro Goya quedan registradas en un disco. Su primera canción
grabada en Argentina es el pasodoble "Puñadito de
sal". Un año después, en 1927, vuelve a Barcelona
para grabar más canciones, luego inicia una exitosa gira
por toda España. En 1928 inicia una nueva gira por el Cono
Sur haciéndose acompañar por el afamado guitarrista
uruguayo José María Aguilar. Tras un gran éxito
en Montevideo, actúa en París, en el teatro Fémina.
Permaneció largo tiempo en la capital gala, pasando luego
a cantar en el cabaret Florida e incluso en la Opera de París.
Pero su gran éxito en Francia se da en la costa Azul, donde
hizo las delicias de la Jet Set de la época.
A partir del año 1930 se toma más en serio su carrera
cinematográfica, actuando en numerosas películas
sonoras, como la película francesa, financiada por
la Paramount, "Espérame", coprotagonizada por la gran
Imperio Argentina. Otras películas importantes en las que
actúa son: "Melodía de arrabal" y "La
casa es seria". Gracias a estos Films conoce al que será
su gran co-compositor: Alfredo Le Pera. Juntos componen "Silencio"
o "Melodía de Artrabal". Su participación
en las películas le abre las puertas definitivamente a
los Estados Unidos. Allí rueda "El tango de Broadway"
y graba un disco acompañado por la orquesta de Hugo Mariani
en los estudios de la NBC.
Gardel se convierte en un fenómeno universal, le llaman
para actuar en Canadá, en Brasil y de nuevo en Europa.
En Paris permaneció varios meses, alojado en el Palace.
En 1934 le vuelven a llamar de los USA para protagonizar un musical:
"Cazadores de Estrellas", acompañado por el
mítico Bing Crosby.
Desgraciadamente
la exitosa carrera de Gardel se truncó cuando en abril
de 1935 el avión que le llevaba a Medellín se estrelló.
Moría una estrella internacional, pero nacía un
mito. Un mito al que cada año se le rinde homenaje en todo
el mundo; desde Nueva York a Tokio, de París a Madrid,
pero donde seguro que este homenaje nunca fallará es en
Buenos Aires.