Aunque
han pasado casi 20 años desde que Hombres G tocó
por primera vez "Marta tiene un marcapasos", y a pesar
de haberse ausentado de los escenarios durante más de 10
años, escuchar hoy día en una de sus actuaciones
los acordes de guitarra que dan comienzo a esta canción
se traduce de inmediato en miles de fans dejándose la garganta
mientras la cantan a capella.
Su
primer disco llega en 1985, titulado simplemente Hombres
G.
El
grupo Hombres G surgió por casualidad a principios de los
80. El encuentro fortuito de David Summers y Rafa Gutiérrez
en Televisión Española cuando participaban como
figuración en el programa Aplauso y la colaboración
de Rafa en una de las maquetas del grupo formado por Summers y
sus dos amigos de la infancia, Daniel Mezquita y Javier Molina,
fueron el principio de este cuarteto que debe su nombre a los
G-Men, una brigada de agentes especiales del FBI que protagonizaban
una película americana homónima de 1935. Así
surgía el fenómeno que dio la nota de color al panorama
musical de los 80, en el que el Madrid de la movida no dejaba
apenas lugar a estilos que se apartaran de la estética
del momento.
Tras
deambular por diversas discográficas y obtener sólo
respuestas negativas, su primer disco llega en 1985, titulado
simplemente Hombres G, una carta de presentación en la
que se encuentran temas esenciales como "Venezia"
y "Devuélveme a mi chica". Sin embargo, el
éxito tarda en llegar y cuando se cree que el grupo va
a pasar sin pena ni gloria las ventas empiezan a incrementarse:
50.000 copias en 6 meses. Y esto es sólo un anticipo de
cómo irrumpieron en el mercado español y en el corazón
de las jóvenes de aquel momento. Su repercusión
social queda patente el día de su presentación en
el Gran Musical de Cadena Ser que iba a tener lugar a las 12 de
la mañana en el edificio de la emisora en la Gran Vía
madrileña. Lo impensable ocurre: cientos de fans habían
esperado para ver al cuarteto desde las 4 de la madrugada. No
cabe duda, la vida de los cuatro Hombres G ya nunca iba a ser
la misma: promociones agotadoras, cerca de cien actuaciones y
el vuelo de sujetadores sobre sus cabezas en cada uno de sus conciertos.
En
1986 ve la luz su segundo álbum "La cagaste…
Burt Lancaster", con una trascendencia aún mayor
hizo que se avivase el fuego que las adolescentes llevaban dentro.
Así reciben incluso cartas escritas con sangre y amenazas
de suicidio si no pueden verlos de cerca. El fenómeno fans
es ya una realidad sin precedentes en ningún grupo español.
Con este disco bajo el brazo y 50.000 copias de su primer álbum
vendidas en Perú se marchan a hacer las américas.
El resultado: éxito en el país andino y en Venezuela,
México, además de un premio Bravo como mejor agrupación
musical de habla hispana.
La
consecuencia lógica y rentable de este fenómeno
musical, que se había apoderado de las adolescentes y cuyo
resultado eran las ventas millonarias, no podía ser otra
que una película. Dirigida por Manuel Summers, padre de
David y uno de los humoristas gráficos más populares
del país, "Sufre mamón" era la dramatización
de una de sus canciones. A disco por año, en 1987 editan
"Estamos locos, ¿o qué?", clara alusión
a la vorágine en la que se encontraban inmersos y que les
ayudó a que su capacidad de concentración aumentara
de manera que en sólo una semana David hubiera creado las
doce canciones que lo integraban. El lanzamiento del álbum
y el estreno de la película coincidieron, reavivando el
fenómeno fans. "Estamos locos, ¿o qué?"
consiguió ventas millonarias y "Sufre mamón",
un nuevo colapso en la Gran Vía por el estreno. La multitud
de seguidoras y reporteros gráficos hizo que el cuarteto
permaneciese en una habitación sin poder ver la película.
El murmullo que llegaba del exterior y las fans que habían
logrado colarse tampoco permitieron que los asistentes al estreno
pudiesen escuchar el film: gajes de la fama. Los
Hombres G no descansan y recorren España de punta a cabo
para que su música se escuche en directo. Una gira que
se prolonga, poniendo de manifiesto su osadía, por América.
También allí el éxito es rotundo y sus seguidoras
una realidad mayúscula que en ocasiones invadió
la pista de aterrizaje para asediarlos nada más bajar del
avión.
Con
los 40 ya cumplidos, Hombres G resucita el espíritu
más fresco de los 80.
Hasta
1988 el cuarteto saborea haber alcanzado la gloria musical y tras
un breve pero merecido descanso, comienzan la grabación
de "Suéltate el pelo" una película que
sigue la estela de la anterior y cuyas localizaciones no se quedan
en España sino que algunas secuencias se ruedan en México.
De nuevo su estreno coincide con el lanzamiento del siguiente
álbum "Agitar antes de usar" al que sigue una
tremenda gira promocional por España y también América.
Los componentes del grupo ya han dejado de ser niños y
con la experiencia que llevan a sus espaldas crean dos nuevos
álbumes "Voy a pasármelo bien" (1989)
y "Esta es tu vida" (1990) cuyos temas son composiciones
realizadas sin presión y con la tranquilidad de quien mira
el éxito sabiendo lo que ve.
En 1992 sale a la venta su séptimo disco "Historia
del bikini" con el que dicen adiós dejando rotos
los corazones que llevaban entonces casi una década llorando,
riendo y amando con sus canciones.
Diez
años después, con estas adolescentes convertidas
en mujeres, se publica "Peligrosamente juntos", un
recopilatorio en el que incluyen 4 temas inéditos. Los
dos singles lanzados, "No te escaparás" y "Lo
noto", no pueden ser más dispares, el primero una
visión divertida del sexo y el segundo el lamento por una
relación que se apaga. Ambos reflejan la dualidad de Hombres
G: diversión y ternura, lo que un día conquistó
a sus fans y que ahora ha vuelto a conectar con ellas/os y con
los adolescentes del siglo XXI. Su primer disco en 12 años
"Todo esto es muy extraño" ha hecho que muchos
vivan de nuevo su juventud más temprana y que otros indaguen
en la discografía de este cuarteto para vivir la suya por
primera vez.
Su
primer single "¿Qué soy yo para ti?",
es un ejemplo de la huida de la música elaborada. El álbum
atrapa por la sencillez de sus melodías, sin apenas arreglos,
y la sinceridad de sus letras. Con los 40 ya cumplidos, Hombres
G resucita el espíritu más fresco de los 80 y promete
una gira en la que sus integrantes se convertirán de nuevo
en los ídolos de quinceañeras, esta vez, muchas
sólo de espíritu. Se abre así de nuevo la
puerta a la música pop, "un océano enorme
lleno de tesoros" según Summers, del que queda todo
por descubrir y que esconde regalos para los oídos como
los encontrados por este cuarteto que aún tiene mucho que
cantar.