Sólo
hay una voz en nuestro país que con su arte, sus quejíos
y su desgarro haya recibido tantas ovaciones y halagos. Muchos
dicen que es el sucesor del gran Camarón de la Isla; otros,
los más puristas del flamenco lo tachan de comercializar
con el cante jondo.
Pero
lo cierto es que José Mercé lleva el arte en las
venas desde muy pequeño y que en cada uno de sus conciertos
todo su público se pone en pie para rendirse ante una de
las figuras del flamenco que ha conseguido que hasta los más
jóvenes aplaudan el arte de este andaluz gritándole:
¡ Olé , José!
José
Soto Soto es el verdadero nombre de este jerezano nacido el 19
de abril de 1955. Con una genética muy favorable, José
Mercé se inclina por el cante jondo desde muy pequeño.
Biznieto de Paco Luz y sobrino de Manuel Soto, el Sordera comenzará
su andadura musical a los seis años cuando se incorpora
a la escolanía de la Basílica de la Merced donde
cantaba dulces melodías en latín y de donde deriva
la elección de su nombre artístico.
Ya
a los doce años fue su debut profesional actuando en los
Jueves Flamencos que estaban organizados por el guitarrista bien
conocido por todos, Manuel Morao que luego ha sido acompañante
de Mercé en su carrera profesional.
En 1970 Mercé es reclamado por los tablaos gaditanos y
pasa a formar parte del cuadro artístico del tablao La
Cueva del Pájaro Azul de Cádiz; donde comparte escenario
con Rancanpino, Pepa Utrera y Juanito Villar. Un buen comienzo
para el que todavía era un niño "con mucha
gracia".
El poeta Manuel Ríos Ruíz llama a Mercé para
que fuese a Madrid a grabar un disco bajo su producción
y en el que estará acompañado por las guitarras
de Manolo e Isidro Sanlúcar. Por eso Mercé hace
sus maletas y con trece años se traslada a la capital española
donde compartía piso y tablao con su tío Manuel,
el Sordera. Así entre tablao y tablao entra a formar parte
del Tablao Torres Bermejas acompañando con su voz al "Trio
Madrid" que estaba formado por figuras tan importantes como
Mario Maya, Carmen Mora y el Güito.
Antes
de que José Mercé cumpliese la mayoría de
edad, Antonio Gades supo de su arte y le llamó para que
entrase a formar parte de su compañía de danza.
Será con Gades con quien pase 10 años de su vida
recorriendo escenarios europeos y americanos. Además de
participar en la película de Saura "Bodas de sangre"
(1981). Este director de cine no pudo olvidar el desparpajo de
Mercé en el escenario y volvió a llamarle para que
le acompañase en otra experiencia cinematográfica,
esta vez para su film "Flamenco" en 1995, donde el
cantaor volvió a demostrar su buen hacer y su profesionalidad.
Tras esta
grata experiencia con Gades, Mercé pasa al Ballet Nacional
y graba en vinilo un tema aflamencado bajo la dirección
de Manuel Sánchez Pernía, que no recogió
muchos éxitos.
Después empezaron los recitales en centros culturales,
peñas flamencas y festivales haciendo una brillante actuación
en "La reunión de Cante Jondo" de la Puebla de
Cazalla en Sevilla.
En
1986 obtiene los premios La Serneta y la Niña de los Peines
en el concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba lo
que supone su reconocimiento y su presencia en los principales
festivales flamencos y cursos internacionales de Arte Flamenco
de la Cátedra de Flamencología y Estudios Folclóricos
Andaluces.
Teniendo
a todos los críticos en el bolsillo, Mercé decide
meterse en un estudio de grabación en 1998, fecha que cambiará
el rumbo del cantaor. "Del Amanecer" es el disco que
graba con la casa Virgin y la producción de Vicente Amigo.
Este trabajo abre las puertas a la innovación en el terreno
del flamenco, ya que Mercé se atreve a fusionar diferentes
ritmos consiguiendo vender casi las 200.000 copias y llevándose
el Premio Amigo 1999 al Mejor Álbum Flamenco.
Pero
la carrera de ventas del andaluz acababa de empezar ya que dos
años más tarde sorprendió a todo el público
con su disco "Aire" producido por Isidro Muñoz.
En este trabajo, Mercé volvió a apostar por la fusión
llegando a mezclar bulerías, soleás, y alegrías
con sones cubanos y blues. En este momento estaba claro que una
nueva figura del flamenco estaba llegando a cotas inalcanzables
que tan solo el gran Camarón de la Isla había conseguido
superar. "Aire" consigue que todo el mundo alabe el
arte del jerezano y es galardonada con un disco de platino y un
Onda a la Mejor Obra Flamenca del 2000.
Muchos son
los que han cantando "...Aire, aire, pasa, pasa que tengo
la puerta abierta, la alegría pa la casa...." y todavía
cantarían más porque un nuevo trabajo estaba por
llegar.
En octubre
del año 2002 José editó otra gran obra maestra
"Lío" y de nuevo volvió a cubrirse de
gloria con bulerías, tangos, alegrías, malagueñas,
jaleos y soleás como "Damajuana", "Te
recuerdo Amanda" o "La libertad" sin olvidar
por supuesto su single de presentación que dio título
al disco: "Lío".
José
Mercé quienes algunos han descrito como un cantaor de carácter
sincero, pícaro y romántico tiene una de las voces
más privilegiadas del arte flamenco y como él dice
con sus brillantes ojos azules se la cuida con un té con
limón, miel, y un café bien calentito.
El cante jondo ha tomado nuevos rumbos, nuevos aires de cambio,
nuevas fusiones y nuevas mezclas y eso se debe sin duda alguna
al arte que desprende por todos los poros de su piel el gran cantaor
José Mercé ya que este artista es auténtico,
es flamenco, y a través de su arte expresa emociones y
sentimientos que atrapan a todo aquel que escucha su voz. ¡Olé!