Los
Planetas han sido considerados la banda del "pop-indie"
de los noventa, y sobre todo la alternativa nacional más
razonable para los amantes del "noise" británico
(combinación de melodía y distorsión).
Las
inestabilidades personales, emocionales y profesionales de cada
uno de los miembros del grupo, tanto los que se fueron como los
que se quedaron, han provocado que la música de Los Planetas
se convierta en el vehículo transmisor de historias, en
muchos casos personales, aparentemente triviales pero profundamente
complicadas. Así son ellos, así son Los Planetas.
El
destino de la joven banda granadina se trazó en el invierno
de 1989, en plena decadencia de la "movida madrileña"
y cuando los ritmos alternativos británicos y norteamericanos
irrumpían con fuerza en nuestro país. Los principales
integrantes del grupo y los únicos permanentes durante
la trayectoria del mismo, Florent Muñoz y Juan Rodríguez,
tomaron contacto por primera vez en el granadino bar "El
Tornillo". Florent estudiaba Derecho en la Universidad de
Granada y era compañero de Felipe Carrillo, actual abogado
de la banda. Felipe Carrillo contaría entre sus amistades
con Juan ("J"). Una noche del invierno ya citado Florent
coincidió con Felipe y "J" en dicho bar y comenzaron
a hablar de estilos musicales, Florent y "J" rápidamente
congeniaron en sus grupos preferidos entre los cuales sendos destacaban
The Bodines o Lou Reed.
Unos
meses después Florent decidiría crear un grupo para
lo cual buscó un bajista, esta idea llegó a oídos
de "J" y entusiasmado convenció a su novia,
May Olivier la cual había estudiado piano en el conservatorio,
para que comprase un bajo y le enseñase a tocar. Fueron
meses de duro e intenso trabajo ya que "J" no había
tocado un instrumento en su vida. Arduamente "J" y
May consiguieron grabar algunos temas en el equipo de grabación
del hermano de ésta, como por ejemplo "Manchas Solares",
y se los enseñaron a Florent. Él decidió
que ante la precariedad de la situación lo mejor era que
trabajasen conjuntamente .
El
destino de la joven banda granadina se trazó en el
invierno de 1989, en plena decadencia de la "movida
madrileña".
Entre
el año 90 y principios del 91 la formación, aún
sin bautizar, ficha al batería Paco Rodríguez,
tras grabar algunos temas más y tocar en algunos locales
como "Planta Baja" abandona el grupo, sin saber éste
que sería el peor de los errores de su vida. La marcha
de Paco paraliza bastante las cosas en el grupo ya que aunque
encuentran rápidamente a otro batería, Carlos Salmerón,
éste apenas sabía tocar la batería por lo
que se dedican a enseñarle medianamente los temas compuestos
lo que restó del año 1991.
Pero
las cosas parecían ir a mejor en el año 1992, con
el nombre "Los Subterráneos" envían
una de sus maquetas definitivas que contenía las canciones
"Mi hermana pequeña", "El
centro del cerebro", "La caja del diablo"
y "Espiral" a Radio Nacional de España
(Radio3) y se proclaman ganadores del premio Disco Grande por
la canción "Mi Hermana Pequeña".
Algunos
de los "capos" de discográficas comienzan a
interesarse por ellos como es el caso de Luis Calvo director de
"Elefant", una compañía independiente
nueva y de bajo presupuesto.
Tras
la demora que supuso el poco dinero con el que contaba la discográfica
para grabar el E.P de los granadinos, se consiguió lanzar
"Medusa E.P" ya con el nombre de "Los
Planetas". La banda tuvo que cambiar su nombre ya que apareció
el grupo "Cristina y los Subterráneos", Los Planetas
trataron de evitar cualquier tipo de confusión con dicho
grupo.
El
año siguiente, 1993, el grupo fue abalado por la crítica
con otros muchos premios. Pero Los Planetas debían seguir
luchando por mantener su carácter "indie" para
no caer en la comercialidad del mercado musical. El primer disco
de estos muchachos no se hizo mucho esperar, ya que en 1994 lanzan
"Súper 8", con la discográfica
RCA. A partir de este momento comienza la imparable trayectoria
del grupo granadino además de la incursión de su
estilo y sus letras en la música alternativa nacional.
Dentro
del álbum "Súper 8" se encuentran
canciones como "Qué puedo hacer" con un tono
alegre y un ritmo más pegadizo, y la magnífica "La
Caja del Diablo" con un tono más melancólico
y pesimista. Pese a que Los Planetas son básicamente un
grupo instrumental, sobre todo en sus inicios y en discos como
"Súper 8", las letras que construyen
son de gran riqueza y profundidad, aparentemente banales pero
verdaderamente impregnadas de emociones y vivencias desgarradoras.
Tan
sólo dos años después el grupo edita "POP",
pese a mantener su estilo de pop "indie", la popularidad
de la banda hace que dos de los temas de este álbum se
emitan en radios tan comerciales como los 40 principales, lo que
por un lado amplió aún más su cuota de popularidad,
pero por otro lado les alejó de la línea de banda
alternativa que tanto les costó forjar.
El coqueteo con las drogas por parte de los miembros del grupo, con
nuevos integrantes como Kieran Stephen al bajo y Erick Jiménez
a la batería, se plasma tanto en sus actuaciones como en
las letras de sus canciones. Los Planetas se ganan a pulso el
apodo de "Poetas Químicos", por la cantidad
de "química" que introducen en sus cuerpos.
En
el año 1998, editan "Una semana en el motor de
un autobús", obra maestra en cuanto música
alternativa de la banda, y consagración de Los Planetas
como mejor grupo nacional independiente, superando a grupos existentes
o venideros como "Pixies" o "La Habitación
Roja".
Las composiciones cortas y pegadizas, en algunos casos, de discos
anteriores se abren paso a temas largos apoyados en orquestaciones
y sintetizadores. Las canciones del grupo en este álbum
parecen sacadas de estados de delirio y enajenamiento de la mente
humana. Temas como "La Playa" se convierten
en himnos de la escena "indie" española.
El
grupo publica en el año 2000 "Unidad de Desplazamiento"
que contiene temas como "Un buen día",
o "Santos que yo te pinte". En ambas se hace
referencia a la droga tan presente en la vida del grupo desde
sus primeros éxitos. Ese mismo año, y como lo llevan
haciendo varios años atrás actúan en el FIB
Heineken 2000 (Festival de Benicássim) presentando algunas
canciones de su reciente vinilo.
Los
Planetas suman y siguen, en éxitos, en singularidad,
en miembros del grupo, en "química" y
sobre todo en independencia.
Uno
de sus últimos trabajos, concretamente "Encuentros
con Entidades", para muchos de sus admiradores "el
peor de sus trabajos", se lanza en 2002. Para este nuevo
disco no cuentan con la presencia de Kieran, el bajista, ya que
deserta de la formación. Una nueva etapa se abre para los
incombustibles y permanentes Florent y "J" pese a
tratar de mantener el estilo, muy lejos del "noise"
de sus principios, auto impuesto en "Unidad de Desplazamiento".
En el álbum "Encuentros con Entidades" aparecen
de nuevo letras delirantes, irónicas y propias de un soñador,
como es el caso de "Pesadilla en el parque de atracciones".
Entre
los más recientes trabajos: "Los Planetas contra
la ley de la gravedad". Es un álbum con doce
cortes a cual mejor, en el que mantiene su esencia musical. Cada
uno de los cortes sigue primando los instrumentos sobre la voz
de "J", aunque ésta es claramente más
entendible y melancólica que en los comienzos de la banda
donde para aprenderte cualquier canción debías acudir
a las letras impresas de la misma. Quizá es ahí
donde radica la singularidad de la formación. El tema "Podría
volver", último corte del CD, es un guiño
a la cultura granadina del grupo, mezclando ritmos flamencos con
el mejor "pop-indie", algo inusual hasta la fecha
en el repertorio de Los Planetas.
Los
Planetas suman y siguen, en éxitos, en singularidad, en
miembros del grupo, en "química" y sobre todo
en independencia. Son los reyes del panorama alternativo español,
es por ello que cada año tienen su lugar en el festival
más representativo de música independiente, el "FIB
Heineken". Sus letras oníricas, simples y a la vez
complicadas transportan al oyente a un estado de letargo continuo,
donde la línea entre el delirio y la razón es trazada
sutilmente por cada una de las notas compuestas por los miembros
más célebres de Los Planetas, Florent y "J".