Si
hay una banda de música rock que pueda considerarse como
ejemplo de éxito y constancia ésta es sin lugar a dudas
Metallica.
Tras
su gran influencia en la música de los años 80,
han conseguido sobrevivir a la era de la electrónica y
mantenerse en el candelero durante más de 20 años,
y nos han dejado canciones memorables que causan admiración
incluso en aquellos que tienen gustos musicales muy distintos.
Un ejemplo podría ser la incomparable balada ‘Nothing
else matters’, aunque su discografía está
plagada de ellos.
El grupo nace
en 1981 en Los Angeles, California, cuando James Hetfield (guitarrista
y cantante) responde a un anuncio en el periódico buscando
componentes para una banda de rock. Ese anuncio lo había
colocado Lars Ulrich (batería), al que habían hecho
una propuesta para incluir una canción suya en un disco
de la firma de Brian Slagel, Metal Blade, pero por entonces no
tenía grupo. Ya juntos grabaron una maqueta en la grabadora
casera de James, pero decidieron buscar un bajista y otro guitarrista
para completar el grupo: el compañero de piso y amigo de
James, Ron McGoveny y Dave Mustaine fueron los escogidos. Y adoptaron
el nombre de Metallica: Young Metal Attack. Sus
influencias fueron los grupos británicos de heavy metal,
pero querían un sonido más duro y más distorsionado.
Sus
influencias fueron los grupos británicos de heavy
metal, pero querían un sonido más duro y más
distorsionado.
Comenzaron tocando
en diferentes bares en Los Ángeles e incluso hicieron de
teloneros de los Saxon, y grabaron una demo llamada ‘No
Life Till Leather’ que se hizo muy conocida entre los
amantes del heavy, sobre todo en San Francisco y Nueva York. Y
en San Francisco, donde más tarde se mudaron, dieron dos
conciertos en los que coincidieron con la banda Trauma, de la
que formaba parte el bajista Cliff Burton. Mustaine y McGoveny
no se llevaban bien entre sí y tenían continuos
roces, lo que provocó la salida del grupo del segundo y
la entrada de Burton en su lugar. Y poco después expulsaban
a Mustaine por sus problemas con el alcohol, que decide fundar
su propia banda: Megadeth. Mientras tanto, en Nueva York Jon Zazula
escucha la demo de Metallica y les llama para
tocar en algunos bares y grabar un disco. Pero se habían
quedado sin guitarrista, así que viajaron a Nueva York
a comentárselo a su productor y un colaborador, Marc Whitakker
les recomienda a Kirk Hammet, que se unió a la banda en
abril de 1983. Y desde entonces se ponen a trabajar en la grabación
del que sería su primer disco, ‘Kill ‘em
all’, que saldría a finales de ese mismo año.
Era un disco lleno de energía, cuyo título (mátalos
a todos) hacía alusión a los distribuidores musicales,
que les habían impedido que el nombre del álbum
fuera Metal Up Your Ass por ser ‘políticamente incorrecto’.
Hicieron una gran
gira, tanto por Estados Unidos como por Europa, lo que logró
cimentar su reputación y darles a conocer en otros países.
Nada más terminar comenzaron con la grabación del
segundo disco en Copenhagen, de la mano del productor Fleming
Rassmussen. En 1984 se lanzó a la calle bajo el nombre
‘Ride the lightning’, y mostraba mayor madurez
que el disco anterior aunque sin perder su sello personal y su
frescura. Destaca sobre todo la canción Fade to black,
inspirada en un robo de partituras que sufrieron. Este disco les
catapultó a la fama a nivel mundial, a la vez que produjo
un cambio a la discográfica Electra, mucho más grande,
y a la agencia Qprime. Ya con ellos se inició en 1985 la
grabación de su tercer disco, en los mismos estudios que
el anterior, aunque las mezclas se realizaron en Los Ángeles.
El título fue ‘Master of Puppets’
y salió a principios de 1986, consiguiendo llegar al número
29 de las listas de éxitos de Estados Unidos y permanecer
allí durante mucho tiempo. Seguidamente hicieron un tour
junto a Ozzy Osbourne que resultó un rotundo éxito
y les hizo crearse seguidores incondicionales de la banda. La
gira ya comenzó siendo accidentada, pues James se rompió
un brazo y no podía tocar la guitarra, por lo que tuvo
que ser sustituido por John Marshall. Pero en la noche del 26
de septiembre de 1986 ocurrió la tragedia: durante la gira
por Suecia, el autobús que llevaba al grupo se salió
de la carretera y Cliff Burton murió. Él era en
gran parte el artífice de la evolución del grupo,
y su influencia era muy grande, por lo que pensaron que Metallica no podría seguir adelante sin él. Pero poco después,
precisamente en su honor, decidieron seguir adelante, y tras más
de 40 audiciones escogieron a Jason Newsted como nuevo bajista.
Para darle a conocer y que fuera cogiendo ritmo comenzaron directamente
con una gira a la vez que sacaban un EP ‘Garage days
Re-Revisited’ grabado, como dice su nombre, en el garaje
de Lars.
En
1999 decidieron darle un nuevo giro a su material clásico,
y realizaron una colaboración con la Orquesta Sinfónica
de San Francisco.
Jason Newsted
ya estaba plenamente integrado en el grupo, por lo que decidieron
volver a sacar un disco en 1988, ‘... And Justice for
All’, que resultó una verdadera revolución:
se encaramó al número seis de las listas estadounidenses,
fue nominado a los Grammy como mejor grupo de música rock,
formó parte de la macrogira ‘Monstruos del Rock’
y sacó su primer vídeo para la canción ‘One’.
No fue hasta 1991 que se decidieron a sacar otro álbum,
llamado ‘Black’ porque su música se
hacía más oscura y se alejaba así de sus
comienzos. Este cambio quizás fue influencia del nuevo
productor Bob Rock, así como el hecho de que las canciones
fueran más cortas y que se realizaran pocos arreglos en
ellas para aportar un sonido más auténtico. En cualquier
caso el resultado fue para mejor, y el disco consiguió
vender más de 15 millones de copias y situarse en el número
uno de las listas de éxitos en varios países. Además
ganaron otro Grammy y un premio MTV, y realizaron una larguísima
gira que duró casi tres años, a veces en solitario,
otras a dúo con Gun’s and Roses y algunas como cabeza
de cartel de distintos festivales. A este álbum pertenecen
canciones tan memorables como ‘Enter Sandman’,
‘The Unforgiven’ o la balada ‘Nothing
else matters’.
Tras el esfuerzo que supuso la gira continua del disco anterior
Metallica tardó en sacar otro disco para
poder tomarse un respiro. Por eso no fue hasta 1996 que sacaron
el disco ‘Load’, el más largo hasta
el momento, ya que contaba con 14 canciones. Fue grabado en California
y el productor era nuevamente Bob Rock. Al haber estado un tiempo
sin grabar, se contaba con mucho material, que en un principio
se pensó usarlo para realizar un disco doble, pero que
finalmente dio origen a ‘Load’ y un año
más tarde, en 1997 ‘Reload’. Los dos
tienen el mismo sonido, el mismo tipo de música con canciones
largas y sonido menos oscuro que el anterior trabajo, ‘Black’.
Tras estos dos álbumes decidieron volver a los orígenes,
a la música de ‘garaje’, por lo que realizaron
un disco en 1998 que contenía 11 canciones nuevas pero
del mismo estilo que sus primeros discos. Eran principalmente
canciones de cara B que finalmente no se publicaron con alguna
nueva composición para la ocasión. Así nació
‘Garage Inc.’ En 1999 decidieron darle un
nuevo giro a su material clásico, y realizaron una colaboración
con la Orquesta Sinfónica de San Francisco. Increíble,
pero cierto: la música heavy y la clásica hermanadas
para decorar con violines y demás instrumentos las canciones
más conocidas de la banda. En el Berkeley Community Theater
tocaron durante dos noches, siendo grabado y filmado y dando origen
a un doble compacto con DVD titulado ‘S&M’ (Symphony
and Metallica). Un año después, en el 2000, realizaron
una gira llamada ‘Summer Sanitarium’ que
probó que se pueden llenar los estadios sin necesidad de
haber sacado un nuevo disco a la calle.
En 2001 creímos que la historia de Metallica iba a acabar,
ya que Jason Newsted anunció su intención de dejar
el grupo. Pero James, Lars y Kirk continuaron con su proyecto,
y buscaron un nuevo bajista: Robert Trujillo. Y así, en
junio de 2003 sacaron adelante un nuevo disco ‘Saint
Anger’, con el mismo caluroso recibimiento que sus
anteriores trabajos. Y consiguieron el séptimo Grammy a
la mejor actuación de música heavy. Con ese empuje
y esas ganas de continuar, Metallica tiene aún mucho que
decir...