La
historia del rock se nutre de ídolos, movimientos juveniles
y bandas que se convierten en portavoces de generaciones, casi
siempre sin pretenderlo.
Desde
el nacimiento oficial del rock, allá en 1954, muy pocas
veces un grupo de existencia tan breve supuso una auténtica
conmoción, tanto para el país que le vio nacer como
para el resto del mundo. Esta efímera lista está
encabezada por los Sex Pistols.
Tras
varias discusiones, el pequeño grupo formado por Steve
Jones, Paul Cook y Glen Matlock comenzó a ser conocido
en la zona como Sex Pistols.
A
principios de la década de los setenta, cuando los Stones
y Led Zeppelin copaban las listas de éxitos inglesas, los
adolescentes británicos comenzaban a salir de la telaraña
utópica que la era del amor libre de la generación
Woodstock había tejido sobre occidente. En un barrio de
clase obrera de Londres, Steve y Paul, dos adolescentes, habían
descubierto el placer de saltarse las clases y cambiarlas por
los vinilos y la cerveza. Ambos eran asiduos a una tienda de moda
y discos situada en el 430 de King’s Road, llamada "Let
It Rock" y a cuyos mandos estaba un tal Malcom McLaren.
Nuestros dos protagonistas, entusiasmados por la música
que se facturaba en Norteamérica, concretamente en Detroit y Nueva York, y que llegaba a la capital británica con
el sello de MC5, New York Dolls o The Stooges, idearon formar
un grupo, que rápidamente comenzó a ensayar en un
local cochambroso cercano a la tienda, donde algunos meses más
tarde, uno de los dependientes, un tal Glen Matlock, se presentó
a cubrir el puesto de bajista que Steve y Paul andaban buscando.
En
1975, el avispado Mclaren, atento siempre a todas las modas, comenzó
a ejercer el papel de manager del grupo, cuya primera tarea fue
la de buscar un nombre apropiado. Tras varias discusiones, el
pequeño grupo formado por Steve Jones, Paul Cook y Glen
Matlock comenzó a ser conocido en la zona como Sex Pistols.
Mientras que los tres iban cogiendo cierta soltura con los instrumentos,
el puesto del cantante continuaba desierto, pero Mclaren se acordó
de la pinta tan estrafalaria que mostraba uno de sus imberbes
clientes que por la tienda se dejaban caer, un adolescente con
el pelo verde a que no parecía ser muy amigo de la pasta
de dientes: tras una caótica audición, John Lydon
entró a formar parte de la banda como vocalista bajo el
nombre de Johnny Rotten. El 6 de noviembre de 1975, los Sex Pistols
debutan en el St. Martin’s School Of Art. Durante aquellos
primeros conciertos, el grupo comenzó a ocasionar destrozos
y altercados tanto dentro como fuera del escenario. En la sala
Marquee destruyeron el equipo de sonido de Eddie And The Hot Rods,
banda para la que abrieron el show y en marzo de 1976, Glen y
Johnny comenzaron a pelearse en mitad del concierto, algo que
se repetiría más de una vez.
El
verano de aquel año resultó ser crucial para el
nacimiento del que, unos meses después, se conocería
como el punk: The Clash abrieron para los Pistols en un festival
celebrado en Sheffield; The Damned realizó su "presentación"
en sociedad y The Buzzocks llegaron desde Manchester para unirse
al emergente movimiento juvenil que comenzaba a llenar las páginas
de los diarios londinenses. Para entonces, la banda ya había
grabado varios singles, entre los que se encuentran "Anarchy
In The U.K.", comienza a aparecer en los semanarios musicales
(Rotten es portada del New Musical Express) y se prepara para
actuar en el primer festival punk en el 100 Club, junto a The
Clash y Sussie And The Banshees, entre otros y el 8 de octubre
de 1976, los Sex Pistols firman un contrato con la todopoderosa
EMI por 40.000 libras. Dos días después, los cuatro
entran en el estudio de grabación y el día 26 se
publica "Anarchy In The U.K.", el primer single del
grupo y las navidades de ese año comienzan con uno de los
episodios más recordados de la historia del rock: el grupo
es invitado al programa de televisión de la BBC "Today
At 6 P.M.", conducido por Bill Grundy, un presentador que
no tenía ni idea de lo que se le venía encima. Grundy
les estuvo provocando desde el primer momento y cuando les ofreció
la posibilidad de decir lo que quisieran, Steve Jones comenzó
a lanzar una sarta de tacos que a los pocos segundos fue acompañada
por el resto de sus colegas allí presentes. Inmediatamente,
la centralita de la cadena pública se colapsó ante
la lluvia de llamadas de los espectadores que a esa hora se encontraban
viendo el programa. Al día siguiente, todos los periódicos
del Reino Unido sacaban el asunto en sus portadas, la que iba
a ser la primera gira oficial de la banda quedó reducida
a tan sólo tres conciertos y lo mejor de todo: el ingenuo
presentador quedó suspendido de empleo y sueldo durante
un mes. Los cimientos de la bienpensante sociedad británica
comenzaron a temblar, incluso EMI les rescindió el contrato.
La revolución había estallado. La Anarquía
se estaba instaurando en Londres.
McLaren,
sin perder su sarcasmo, anunció la muerte del rock
n’ roll: el 17 de enero, los Sex Pistols se separaron.
En
febrero de 1977, Glen Matlock, harto de sus peleas con Rotten
y de los "chanchullos" de McLaren –quien había
tomado las riendas del negocio-, se apea del tren y es sustituido
por un fan del grupo llamado Sid Vicious y en marzo los cuatro
firman un contrato con A&M en un tenderete colocado frente
al Palacio de Buckingham. Pero una vez más, la historia
se repite y la nueva discográfica se echa para atrás
y decide rescindirles el contrato. Si en EMI, bandas de rock sinfónico
como Pink Floyd protestaron por compartir catálogo con
unos imberbes que no sabían tocar, en A&M, Supertramp
y el egocéntrico Rick Wakeman se negaban a aceptar a unos
tipos malhablados. McLaren y sus chicos se embolsaron 80.000 libras
en concepto de compensación por no haber hecho prácticamente
nada. Pero la vida seguía para los Pistols y a finales
de abril, Sid Vicious es presentado en sociedad y la banda consigue
por fin el contrato discográfico definitivo: Richard Branson
los añade al catálogo de su compañía,
Virgin Records.
Tras una breve gira por los países escandinavos, el grupo
regresa a Londres para finalizar la grabación de su álbum
de debut, pero las ganas de actuar en directo eran grandes, pero
McLaren se encontró con que infinidad de pubs y locales
les tenían vedada la entrada, por lo que se sacó
un as de la manga: sus muchachos ofrecieron una serie de conciertos
bajo un nombre falso: The Spots ("Sex Pistols On Tour Secretly").
Por fin, el 26 de noviembre de 1977 se publica "Nevermind
The Bollocks, Here’s The Sex Pistols", el esperado
Lp del que semanas antes ya habían encargado más
de 130.000 copias. Por supuesto, se prohibió hacer publicidad
del disco, algo que no impidió que llegara al nº 1
de las listas inglesas. Para esos días, Sid estaba completamente
enganchado a la heroína y a la Courtney Love del punk,
Nancy Spungen.
En
enero de 1978, la banda viaja a EEUU para ofrecer una caótica
y efímera gira que finalizaría en San Francisco,
donde Rotten interrumpiría el show dirigiéndose
a la audiencia con una carcajada y una pregunta: "¿alguna
vez os habéis sentido engañados?,..., buenas noches".
McLaren, sin perder su sarcasmo, anunció la muerte del
rock n’ roll: el 17 de enero, los Sex Pistols se separaron.
Rotten perdió de vista a un odiado McLaren, quien se negaba
a perder el negocio de la década. En octubre de ese año,
Nancy Spungen es encontrada muerta de un navajazo en el estómago
en la habitación que ella y Sid compartían en el
Chelsea Hotel, de Nueva York. Tres semanas después, su
compañero, bajo libertad condicional, fallece de sobredosis.
Sid Vicious tenía 21 años. Rotten fundó P.I.L.
(Public Image Limited) y 25 años después fue elegido
como concursante de la versión inglesa de La Isla De Los
Famosos...