Silvio Rodríguez
::
Impulsor de la Nueva Trova cubana ::
Silvio Rodríguez es música, poesía, revolución y sobre todo, uno de los cantautores más reconocidos en todo el mundo. Máximo propulsor de la Nueva Trova cubana, Silvio ha llevado su música a más de 35 países.
Sus canciones populares se escuchan en toda América Latina, Europa, África y Estados Unidos, quizás por su belleza poética o por lo que habla y transmite en sus letras. Silvio convierte la poesía en música, es su camino para llegar a la gente. Le canta a la naturaleza, a los problemas sociales y sus injusticias, a la mujer, a la patria y como no, a la Revolución.
El curriculum
musical que avala a Silvio es muy amplio. Aparte de su numerosa
discografía y sus conciertos y recitales por todo el mundo,
ha participado también en radio y televisión. Ha
trabajado para el ICAIC (Instituto Cubano de Artes e Industria
Cinematográfica) poniendo música a las películas
y noticieros producidos por el instituto. También ha formado
parte del grupo de trovadores que entraron en el GESI (Grupo de
Experimentación Sonora del ICAIC) que tenía como
objetivo renovar la música cubana popular, estudiar diferentes
técnicas de composición y elaborar música
para el cine. El GESI supuso un buen experimento para Silvio donde
creció musicalmente.
Contaba con tres
años cuando su padre lo inscribe en un concurso radiofónico
y el pequeño Silvio canta un bolero, Viajera, con
el que gana el primer premio.
Pero, vamos a conocer la infancia
y adolescencia de nuestro entrañable personaje marcadas por su pasión por la literatura, su afición al dibujo
y la pintura y su amor por la música. En esta época
a Silvio le tocó vivir la represión del Gobierno
de Batista y la de los rebeldes que obligaron al tirano a abandonar
el país. Era el 1 de enero del 59 y la Revolución
había triunfado bajo la batuta de Ernesto Che Guevara y
Fidel Castro. Cuba dejaba de ser una colonia norteamericana, se
hablaba ya de una Cuba libre. En este ambiente se estaba formando
Silvio y con estos hechos crecerá como persona y como músico.
Silvio Rodríguez nace un
29 de noviembre de 1946 en San Antonio de los Baños, un
pueblo situado a 26 kilómetros de La Habana. Con un tío
músico, una madre que le canta boleros y sones y una abuela
que lo mece cantándole lo que escucha en la radio no es
de extrañar que el niño despertara pronto su interés
por la música ya que se puede decir que aprendió
antes a tararear canciones que a hablar.
Contaba con tres años cuando
su padre lo inscribe en un concurso radiofónico y el pequeño
Silvio canta un bolero, Viajera, con el que gana el primer
premio. Un año más tarde su tío le regala
el que sería su primer instrumento, una tumbadora, con
la que se dedica a imitar a notables artistas como Roberto Faz
y Benny Moré.
Más adelante, cuando termina
el primer grado, toda la familia se traslada para La Habana. Silvio
se enfrentará por primera vez a la ciudad y deja atrás
la naturaleza y la libertad que le daba el pueblo y que tanto
echará de menos. Pero la cuidad le ofrecerá la oportunidad
de conocer nuevos estilos de música y empezará sus
estudios de piano, demostrando una gran habilidad por la música.
El futuro compositor era un niño inquieto y prefirió
seguir jugando en la calle con sus amigos a estar sentado delante
del piano y aunque obtuvo la máxima puntuación en
Teoría, Interpretación y Solfeo abandonó
sus estudios de piano por el momento ya que los retomará
unos años después en su etapa adolescente hasta
que en marzo de 1964 tuvo que dejarlos para incorporarse al primer
llamado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y cumplir el servicio
militar obligatorio.
Para entender la poesía, las
canciones de Silvio, uno tiene que comprender también
a la Cuba del momento y al revés, para saber de la
isla caribeña de la Revolución sólo hace
falta conocer la biografía del cantautor cubano.
Dentro del ejército conoció
a Esteban Baños, un compañero que tocaba la guitarra
y que enseñó a Silvio algunos acordes. A partir de aquí,
la guitarra se convertirá en su fiel amiga. Empieza a componer
sus primeras canciones. En sus inicios su temática preferida
será el amor, pronto se decantará por la crónica
social. Sus primeras referencias en la música eran las
de la trova tradicional cubana sintiéndose identificado
con el trovadorista Sindo Garay. A Silvio le fascina la idea de
hacer una nueva canción al servicio del pueblo y de la
revolución.
Así nace el movimiento
de la Nueva Trova ligada a la canción social. Silvio será,
junto a Pablo Milanés, Noel Nicola y todo un grupo de músicos,
uno de los miembros fundadores de este movimiento en Cuba. Eran
trovadores que se desarrollaron en la Revolución. Como
únicas armas su guitarra y su voz para sensibilizar el
pueblo. La música popular frente la cultura imperialista,
la Revolución por encima de la colonización. Se
trataba de canciones que hablaban de la vida cotidiana, de política
y de revolución. Sus ideas convertidas en poesía
y la poesía en canción manifiesto.
En 1975, Silvio empieza su carrera
en solitario después de seis años de trabajos colectivos
con el GESI y graba su primer disco Días y flores
que incluirá once temas. En España se censuran las
canciones Santiago de Chile y Días y flores
sustituidas por Madre y Te doy una canción.
Este último será el título del disco en España,
encontrándose trece canciones en las ediciones de después
de la censura. Se trata de una recopilación de canciones
creadas durante ocho años.
A partir de este momento llega
su etapa de consolidación, cinco años en los que
nos gratificará con cuatro discos y numerosas giras internacionales.
En 1982 verá la luz su quinto trabajo. La canción
Unicornio que dará título al disco se convertirá
en un clásico en su carrera. Dos años más
tarde aparecerían los tres volúmenes de su Tríptico.
Sus posteriores trabajos no harán más que incrementar
su éxito y discografía destacando entre ellos el
disco Silvio Rodríguez en Chile grabado en un concierto
en el que asistieron ochenta mil personas. Descartes,
Mariposas y Expedición serán sus
trabajos más actuales. Expedición, su disco
más reciente, sorprendió a sus seguidores ya que
Silvio introducía una orquestra dejando a un lado el instrumento
que lo llevó a la cima, su querida guitarra.
Para entender la poesía,
las canciones de Silvio, uno tiene que comprender también
a la Cuba del momento y al revés, para saber de la isla
caribeña de la Revolución sólo hace falta
conocer la biografía del cantautor cubano. Silvio es un
hombre de una intensa sensibilidad que ha sabido llegar a la gente
de la forma más sencilla que ha sabido. Cantándole
a las situaciones de la vida, creando un mundo a veces de fantasía
pero que en definitiva no se trata más que de la realidad.