Un
día, sus hijos le preguntaron: "¿por qué
no eres como los demás papás?", a lo que él
les contestó: "En un bosque había un árbol
torcido del cual los demás árboles se burlaban. Un día los leñadores fueron al bosque y talaron
todos los árboles; a todos, menos a él, ya que aparentemente
carecía de belleza. Y así, el árbol torcido
sigue en el bosque, creciendo fuerte y extraño".
Esta es la historia de un artista único y original como
pocos. Esta es la historia de Tom Waits.
En el verano de
1972, cuando trabajaba como portero en el club The Heritage,
de la ciudad de San Diego, Tom comienza a realizar pequeñas
actuaciones e interpretaciones
Thomas Allan Waits
nació el 7 de Diciembre de 1949 en Pomona, California,
curiosamente el mismo día que se celebraba el octavo aniversario
del ataque japonés a Pearl Harbour. De ascendencia escocesa
e irlandesa, por parte de su padre y noruega, por parte de su
madre –que le dio a luz en el asiento trasero de un taxi-,
junto a sus dos hermanas, el pequeño Tommy pasó
su niñez viajando de una ciudad a otra dentro del estado
de California, ya que sus padres eran profesores, situación
que propicia que el futuro músico pase cada vez más
horas encerrado en su habitación, escuchando discos de
su progenitor, leyendo y releyendo las letras de un cantante llamado Bob Dylan. En poco tiempo aprende a tocar el piano en casa de
un vecino y, más tarde, la guitarra eléctrica. Ya
en su adolescencia, aún sin olvidar su pasión por
la música, Tom pasaba largas horas probando sus coches.
También destaca como compositor a una temprana edad. Su
incipiente genio musical ya era mostrado en el instituto donde
su profesor de arte le daba una armónica para que el joven
Tom amenizara la clase. Muy influenciado por la literatura y el
estilo de vida de los gurús de la Generación Beat,
Kerouac, Ginsberg, Burroughs y Bukowski, comienza a soñar
con el alcohol, las carreteras secundarias y la falta de esperanza.
En el verano
de 1972, cuando trabajaba como portero en el club The Heritage,
de la ciudad de San Diego, Tom comienza a realizar pequeñas
actuaciones e interpretaciones en el pequeño escenario
del club, algo que no hubiera tenido importancia si no fuera porque
entre la audiencia se encontraba Herb Cohen, el conocido "cazatalentos"
de aquella época. Herb se fija en él y se queda
impresionado. Finalmente, le ofrece un contrato con Asylum Records.
Tom Waits tenía 22 años. Un año más
tarde, se edita su primer trabajo, "Closing Time"
y se embarca en varias giras teloneando a Frank Zappa. Durante
esta época, Tom quiere imitar el estilo de vida que relataba
en sus canciones: perdedores empapados en humo y alcohol. Las
letras de Tom hacen referencia a las "criaturas de la noche":
prostitutas, navajeros, corredores de apuestas y mafiosos hispanos
de poca monta.
En 1974 sale a
la venta "Heart Of Saturday Night" y el músico
de Pomona vuelve de gira abriendo para Roger McGuinn. Entre 1975
y 1978 publica "Nighthawks At The Diner", "Small
Change", "Foreign Affairs" y "Blue
Valentine", discos nacidos de sus viajes nocturnos por
los peores barrios de la ciudad. Durante todos estos años,
Tom continúa con su afición a la bebida y al alcohol,
algo que le iba deteriorando la voz poco a poco, hasta que se
da cuenta que "de esa manera no puede llegar muy lejos".
Y justo al final de su tour por Canada, USA y Australia, en 1980,
(en donde implanta como algo "suyo" su presencia en
escena a modo teatral), el director de cine Francis Ford Coppola
le pide que colabore con él en la banda sonora de su film
"One From The Heart" ("Corazonada"). Ese mismo
año publica "Heart Attack & Vine".
También comienzan sus pequeñas intervenciones en
películas como "Wolfen", "The Stone Boy",
"The Outsiders" ("Rebeldes"), "Rumble
Fish" ("La Ley de la Calle") y "Cotton Club".
Su vida estaba encaminada de nuevo. Su boda con Hathleen Brennan,
su traslado a Nueva York y el hecho de ser padre le despierta
bajo una agradable resaca.
En
1992 llega otra de sus grandes creaciones "Bone Machine"
y gana el Grammy al "Mejor Álbum de Música
Alternativa".
El año
1983 constituye una nueva etapa para Waits. Con un nuevo fichaje
y la publicación de "Swordfishtrombones",
comienza a incorporar a su música diferentes estilos que
van desde el music-hall al free-jazz, principalmente. Complementa
sus cameos en el cine con un control casi absoluto sobre sus producciones.
Ya tiene el poder para enriquecer sus canciones con esos gritos
desgarradores que a partir de ahora, serían otra de sus
"señas de identidad". "Rain Dogs"
aparece en 1985 y al año siguiente, Waits debuta en el
teatro y se embarca durante tres meses con una compañía
teatral de Chicago. En 1987 publica "Frank’s Wild
Years" y comienza su famoso "Big Time Tour",
que le lleva, durante casi diez meses por, USA, Canadá
y Europa, espectáculo que se estrenaría a modo de
CD en directo y video el siguiente año, pocos meses antes
de acompañar como invitado junto a otros músicos
a Roy Orbison en la ya legendaria "A Black And White Night".
Tom llega a la década de los noventa relajado.
En 1992 llega
otra de sus grandes creaciones "Bone Machine"
y gana el Grammy al "Mejor Álbum de Música
Alternativa". Es un disco muy difícil de escuchar
debido al angustioso clima que transmiten sus canciones. En 1988,
Tom nos regala "The Black Rider" y, posiblemente,
su mejor interpretación en el cine: el conductor de limusinas
Earl Piggott en el soberbio film de Robert Altman "Short
Cuts" ("Vidas Cruzadas"). También compone
la música de "Dead Man Walking" ("Pena de
Muerte") y de "The End Of Violence" ("El Fin
de la Violencia"), de Win Wenders. Como gritando al resto
de la humanidad: "¡Soy un cincuentón pero
me niego a retirarme!", el genio californiano nos brinda,
al final de la década, otro disco soberbio "Mule
Variations". La bienvenida del nuevo milenio sería
recibida por Tom con dos auténticas joyas: "Blood
Money" y "Alice", ambas estrenadas
a la vez en 2002.
En la actualidad,
y a sus 53 años, Tom Waits vive en Santa Rosa, un pueblecito
a 60 kilómetros de San Francisco. Felizmente casado desde
hace más de 20 años con la escritora y guionista
Kathleen Brennan, quién además es coautora de sus
últimas canciones. El genial artista es padre de ¡siete
hijos! En ella, el viejo bohemio ha encontrado su inspiración
y su redención. Diez años sin probar el alcohol
es la mejor prueba. Aunque su cambio de nómada bebedor
por el de marido y padre ejemplar ha sido criticado por cierto
sector de la prensa musical y hasta por gran parte de sus fans,
lo cierto es que su creatividad no ha mermado lo más mínimo,
al contrario, "Alice" y "Blood Money"
son el vivo ejemplo del talento infinito de Tom Waits, que se
niega a hacerse viejo.